lunes, 19 de octubre de 2026

Ampliando horizontes

Estos últimos días han estado llenos de momentos espectaculares. Vivirlos con tanta presencia y disfrutar del aquí y el ahora es simplemente maravilloso. Me tomé unos días libres del trabajo; me lo merecía. En una conversación con mi Amo, me percaté de que hacía mucho tiempo no lo hacía: una desconexión total para disfrutar de lo que me gusta, de mi esencia de PUTA.

Mi Amo llegó a Madrid. Lo recibí en casa y fuimos directos a comer. En menos de una hora ya había hecho tantas cosas de PUTA... Caminando por el cruce de dos calles muy conocidas de un céntrico barrio, me dijo la palabra que me encanta: “protocolo”. Me acerqué a su oído y le dije las palabras que me enseñó y que son tan ciertas, un agradecimiento profundo por enseñarme a ser cada día más PUTA, mientras le tocaba la polla por encima del pantalón. Llegamos a la trattoria donde habíamos reservado por recomendación y la experiencia fue sencillamente maravillosa.

Allí —porque el universo siempre nos habla— nos encontramos con un camarero que conectó inmediatamente con nosotros. En ese espacio íntimo, donde la única mesa ocupada era la nuestra, la complicidad, las risas y el juego con él crearon un ambiente único. Su energía se sentía en el aire. Me fascinaron las miradas con mi Dueño, esa complicidad, los silencios y los mensajes cruzados que sé que el camarero percibía. Esa mirada de mi Amo diciéndome: «ahí estás, puta, le estás coqueteando en mi cara», fue espectacular. Conversamos, nos reímos y la pasamos muy bien, como siempre.

Al salir de la trattoria, mi Amo me sorprendió metiéndome mano. Me encanta cuando lo hace, cuando me da palmazos en el culo, cuando me pilla desprevenida. Así caminamos hacia casa: él metiéndome los dedos en el coño por encima de la falda cada cierto tiempo, lo que me vuelve loquísima de placer. Ahí, en medio de la calle, me volvía una zorra total. Incluso mi Dueño me folló con sus dedos mientras estábamos de pie frente a una obra; no me percaté hasta unos segundos después de que arriba había unos obreros observándolo todo. Adoro esa exhibición; es la mezcla perfecta: ir con las flores que me regaló mi Amo en una mano mientras era follada con sus dedos. Es impresionante.

El juego y la entrega absoluta no pararon en ningún momento. Llegamos a casa y mi Amo hizo el protocolo de bienvenida. Se arrodilló ante mí y empezó a comerme el coño deliciosamente, me fascina cómo lo hace, cómo lo siento entre mis piernas saboreándome. Adoro vernos en los espejos y retratar esa imagen en una foto; es magnífico. Me moja brutalmente recordarlo.

Soy tan PUTA y mi Amo tan maravillosamente pervertido, que siempre subimos un nivel más a lo hacemos. Cuando follamos, empezó a relatarme todo lo que yo hubiese hecho con el camarero en la trattoria, cómo lo habría llevado al baño para comerme su polla... Me encanta todo lo que me dice y me fascina imaginármelo.

Por supuesto, mi Amo no se olvidó de los 18 azotes que me merecía y que días atrás me ordenó anotar en un Post-it como recordatorio. Me pidió que lo cogiera y, teniéndolo frente a mí, comenzó con el castigo luego de hacer que lo lea “18 azotes (que se convirtieron en 19) por intentar mandarle a mi Dueño y pedir cosas insistentemente merece un castigo”. Y sí que merecía tal castigo por mi atrevimiento. Tras cada azote, mi Amo me ordenó decir «SOY UNA GRANDÍSIMA PUTA». Fue fantástico; me excitó muchísimo decirlo en voz alta. Lo sentí tanto que incluso le pedí más azotes después de follar. Me encanta como me azota el culo y todo lo que compartimos: la combinación perfecta entre follar, azotes, comerle la polla y, sentir el placer indescriptible de sus labios cuando mi Amo bebió agua de mi coño, simplemente me enloqueció. Adoro todo lo que pasa por la mente de mi Amo y que lo haga, me da un placer inexpresable. Y en medio de todo ese cúmulo de experiencias excitantes, me regala detalles tan dulces como regalarme flores, traerme una vela recordando exactamente lo que le había contado hace unos días, cuidar de mí reparando cosas de la casa, siempre atento y protector. Me fascina.

Así, sintiéndome tan PUTA, fuimos a mi bar preferido. Modificamos la agenda para pasar por allí. En nuestro plan decidimos que entraríamos por separado y que él se sentaría en un lugar cómodo para verme zorrear en directo; mi Amo entró primero y yo después. Me puse un vestido azul y los tacones blancos de aguja que tanto le gustan y que busqué especialmente para mi Amo. Aunque no estaban los camareros habituales ni el encargado con el que me gusta zorrear, ocurrió algo mágico: mientras mi Amo estuvo en el bar no hubo nada particular, pero en cuanto se marchó —como si los demás hombres olieran su poder y supieran que le pertenezco— me invitaron a una fiesta en un Club cercano y el hombre que estaba a mi lado en la barra me ofreció un chupito mientras iniciaba una conversación muy animada conmigo.

Sin embargo, la orden de retirarnos ya estaba dada y mi Amo me esperaba afuera. Agradecí el gesto, conversé un par de minutos con el hombre y me fui. Al llegar al banco frente a El Corte Inglés donde me esperaba mi Amo, nos sentamos y empezó a follarme con sus dedos. Ahí en plena calle, mientras la gente paseaba por la calle principal a tan solo unos metros nuestra. Me encanta cómo me excita y cómo juega conmigo en todos lados, como me usa sin límites. Luego lo grabó todo: en el vídeo se escucha lo mojada que estaba. Es mi estado habitual de PUTA, mojadísima. Después mi Dueño hizo algo maravilloso: se alejó con la cámara mientras yo permanecía abierta de piernas con mis tacones blancos y mi vestido azul, tan abierta, tan excitada. Me enfocó desde lejos, acercándose poco a poco hasta encuadrar mi coño mojado y excitado. Lo miré a los ojos transmitiéndole todo el placer que me daba; él lee mi mente, sabe lo que me gusta y lo hace. Todo lo que me dice lo deseo y lo hacemos. Está dentro de mi mente, me conoce tan bien.... Es el segundo banco en Madrid en el cual jugamos y dejamos la marca de nuestra presencia y lujuria. Me excita y lo adoro.

Tras ese momento de pura entrega, fuimos a comer. Caminamos por las calles llenas de gente, cenamos y regresamos a casa. Soy una PUTA que lo disfruta al máximo, una PUTA liberada que vive el presente. Siento su cercanía, la seguridad y la protección que me brinda. Caminar con mi vestido ceñido y mis tacones, sostenida de la cintura por él, me fascina, me siento y soy suya, y al mismo tiempo disfrutamos jugando con otros, provocando deseo y dando placer.

De vuelta en casa, hicimos la reseña para la trattoria, una reseña de Google de puro zorreo, llena de mensajes con doble sentido, sugerentes invitaciones, lo disfrutamos tanto. Vimos porno —una gran polla negra— mientras yo le chupaba la polla y él me introducía los dedos en mi coño empapado. Mi Amo me llevó a la habitación y follamos durante horas. Cada una de sus palabras dándome poder y resaltando la zorra que soy me hizo sentir lo PUTA que soy en cada centímetro de mi cuerpo. Adoro tocarnos y sentirlo dentro de mí. Y yo ahí tan PUTA. Mi Amo me dijo que estuvo a punto de correrse en mi coño y eso me encantó e imaginé el momento de hacerlo. Imaginé cuando lo haga, sabemos lo que significa y lo deseo muchísimo.

El día siguiente fue otro día increíble. Fuimos a bailar bachata. Mi Amo me pidió que me vistiera muy de PUTA, sin adelantarme lo que vendría después. Me dijo: «Muchos hombres te tocarán», y no se refería solo al baile; él ya tenía todo planeado. Cuando me pidió que llevara un candado en el bolso no entendía la razón, pero confié porque así es, confío en él y en lo que me dice. Me dejo llevar por la sorpresa. Todo fue perfecto. Luego de bachata mi Amo me propuso jugar… una gran sorpresa para una PUTA como yo.

Llegamos a un conocido local liberal pasada la medianoche del jueves. La visita a este club era especial ya que es uno de los lugares que forman parte de "La Noche perfecta" que detallo en mi perfil de Inkspired https://getinkspired.com/es/u/kimberly-v-242236/

La experiencia fue sencillamente espectacular: una verdadera mezcla de sensaciones. Todo se sentía completamente nuevo y, al mismo tiempo, me conecté de inmediato y me sentí profundamente cómoda, con mucha familiaridad en un lugar tan atípico. Mi curiosidad estaba al mil por ciento, entrelazada con un deseo y una excitación intensos. Fue algo tan emocionante como liberador... literalmente volé.

Sentí lo PUTA que soy y lo maravilloso que resulta vivir cada instante: disfrutarlo, entregarme a tanto placer y llenarme de ese regocijo brutal. Fue una vivencia increíble donde no solo reinaron la lujuria y el morbo, sino también la contención, la compañía (en todo momento, excepto cuando decidí mandarlo a traerme una bebida), el cuidado y el amor. Mi Amo estuvo ahí para mí en todo momento: yo compartiéndole todo lo que sentía y él sosteniéndome, acompañándome.

Al día siguiente, en una cena con amigos seguimos jugando con complicidad haciendo referencia a la noche anterior en el Club y todo lo que vivimos allí: mensajes cruzados entre nosotros, tomar agua de dos vasos diferentes, beber con tres pajitas, jugar con números, calificaciones, jugando con los mensajes que llegan mientras caminamos, tres mensajes seguidos NEVER STOP, REBAJAS y LAGO, jugando con esos códigos que solo mi Amo y yo conocemos, es maravilloso. Y me encantó.

Ahora él ha regresado a Córdoba. Aunque ya no está físicamente en casa, lo llevo conmigo. Recuerdo todo lo que hemos vivido estos días y todo lo que aún nos queda por hacer...

Al día siguiente, después de una cena y copas en un bar clandestino, una amiga me propuso salir a bailar. Terminamos en un pub, conversando tranquilamente, cuando de pronto un hombre se acercó. Y es que así es: una PUTA como yo los atrae con suma facilidad. Pueden olerme.

Se acercó con mucha gentileza a conversar y bromear. Nos invitó un coctel y la charla fluyó. Su amabilidad me gustó, y yo le encanté por completo. Me contó que planeaba viajar a mi ciudad y me pidió recomendaciones buscando mi visto bueno.

Entre risas y coqueteos, noté que se distrajo y perdió de vista su copa, así que tuvo que pedirse otra. Más tarde, al verlo nuevamente despistado, aproveché para jugar: tomé su trago y me lo llevé. Cuando por fin notó que lo tenía junto al mío, me dijo: "¡Ajá! Te lo has llevado, te has robado mi coctel". Lo miré y respondí: "No, no, no… te estoy educando". Me encantó saborear esa frase. Es que soy tan PUTA, y todo lo que mi Amo me enseña me fascina compartirlo con el mundo. Le expliqué que lo educaba para que aprendiera a tener más cuidado con sus cosas. Adoré ese instante; fue un verdadero momento de poder.

A medida que avanzaba la noche, sus coqueteos se hicieron más evidentes. Me dijo que no solo era muy guapa, sino también sumamente amable. Y es verdad: soy educada y me lo suelen decir. Una PUTA que atrae, que enloquece, que juega; una PUTA educada, gentil y cortés. Esa es mi esencia. Me contó que acababa de llegar a la ciudad para asistir al Gran Premio de España de Fórmula 1 el fin de semana. Al preguntarme si me gustaba, le comenté que veía las carreras de niña con mi papá y mi hermano. Me preguntó si me gustaría ir, a lo que respondí sin dudar: "¡Obvio que sí, soy muy curiosa, aunque aún no he visto una carrera en vivo!". Su reacción fue inmediata: "Curiosa además… no me digas más, por favor, que me caso contigo". Yo, sin perder el ritmo, le contesté: "Primero dime qué me ofreces". Lo tenía loco de placer.

Poco después, mi amiga me volvió a decir que ya era hora de irnos. Él insistió en que nos fuéramos todos a bailar, y en ese afán me pidió el teléfono para anotar su número. Y al tomar mi móvil, terminó marcando accidentalmente a mi Amo. Me dio muchísima risa la ironía: mi Amo no sabía que este hombre, que ni siquiera había sido elegido como target sino que se acercó por su cuenta, lo estaba llamando justo cuando intentaba dejar su contacto en mi agenda. Mi agenda telefónica de PUTA.

Así cerraron estos días, repletos de placer, de experimentar cosas nuevas y de disfrutar intensamente con mi Amo. Juntos hacemos de todo y lo disfrutamos al máximo. Compartimos risas, complicidad, lujuria y conversaciones profundas. Me encanta vivir al máximo lo que construimos, me encanta saber que él lo disfruta y valora igual que yo, adoro sentirme plena y adoro cada segundo de ser tan PUTA, viviendo en plenitud y construyendo todo un mundo a su lado.

 

 

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