miércoles, 30 de septiembre de 2026

Día 53: Elixir del deseo

Hoy es el segundo día con mis amigas en la playa, tenía una misión encomendada por mi AMO que deseaba mucho cumplir.

En este viaje he vuelto a reconfirmar lo conectada que estoy a todo aquello que me genera placer, disfrute y a todo lo que deseo vivir.

En este viaje he defendido lo hermoso y pleno que es ser una gran PUTA. He sentido lo privilegiada que soy al poder expresarme y sentirme libremente en mis propios espacios, en mi intimidad, en mi casa y donde quiera hacerlo en general.

Fuimos a la playa de Altea, entré al mar y estuve muy relajada sintiendo el agua y el sol. El sol… y de repente, como adoro sentirlo, aparece mi deseo. Nos vemos ahí, me veo… en el mar mi AMO y yo, entrando al mar, jugando y follando en la inmensidad. Lo sentí tanto, era tan real, no era necesario cerrar los ojos. Todo pareció tan natural, nos estaba viendo ahí mismo. Estaba abrazada en él con mis piernas y mis brazos, sintiendo como me penetraba muy profundamente…, sintiendo la sensación de la fusión de nuestros cuerpos y almas en el medio del mar. Me encantó y se lo dije.

Deseo tanto vivirlo con él.

La tarde avanzaba y me fui con mis amigas rápidamente a un nuevo destino. Al caminar, volví a encontrar una señal de una de las tantas que nos unen a mi DUEÑO y a mí. Estaba empapada. Una iglesia alemana, uno de nuestros tantos juegos y complicidades. Siempre hemos jugado, reído y lo disfrutamos tanto. Es hermoso que solo lo entendamos nosotros, como entendemos tantas cosas que creamos mi AMO y yo, su PUTA.

La siguiente parada fue el pueblo. Nuevamente vino una señal de mi AMO. En esta ocasión, además vino una señal mía. El universo me habló, nuevamente lo hace. Lo hace sencillamente en cualquier lugar, en Madrid, en Valencia o donde sea, porque siento que estoy totalmente conectada y presente en el ahora, sintiéndome, disfrutándolo. Estoy abierta a recibir sus mensajes maravillosos.

Caminando al lado de unas cúpulas, por casualidad pisé a mi amiga que iba adelante jugando. Le dije: «Uy, sorry. No zorra, ¿eh?». Y me respondió riendo: «No, la ZORRA eres tú». Me encantó escucharlo, fue una frase tan preciosa. Me alegré por el reconocimiento, me reí y le dije: «Sí, soy muy ZORRA, y me encanta».

Seguí paseando y conversaba con mi AMO. Me habló de una playa nudista. Solo escucharlo me activó la curiosidad. Soy tan curiosa que me encanta querer vivirlo. Le dije que no podía ir ahí con mis amigas y me dijo algo que me encantó. Me dijo que iríamos juntos.

Me encantó porque mi DUEÑO sabe cómo soy, porque le gusta darme placer. Es una forma en la que también me mima con mis fantasías y sé que me llevará. ¿Qué más maravilloso que ser una PUTA y tener un AMO a quien pertenecer, que te cuide en todo sentido?

Otro momento de hoy brutal fue que, debido a las prisas, no logramos cambiarnos y una amiga se sacó el bañador, pero iba sin bragas y decía: «Qué incómoda me siento, qué raro. ¿Cómo voy a estar sin bragas?». Para la cena ya se había vuelto a colocar las bragas, pero yo no lo sabía y comentó: «Me siento tan cómoda». Y yo pensé que se refería a estar sin bragas. Iba a decirle que qué bien que lo haya reconocido… que yo amo estar sin bragas y justo en ese momento dijo: “es que yo solo puedo estar con bragas». Mi otra amiga reafirmó lo que dijo y refiriéndose a mí comentó: «Creo que ella no piensa lo mismo». Y así era, no solo no lo pienso, pienso absolutamente lo opuesto. Les dije: «Chicas, si supieran, es que es tan liberador estar sin bragas. Para mí simplemente no deberían existir. Solo tienen un buen uso cuando estamos en nuestros días o jugamos con algún juguete que nos genere placer para evitar que se caiga al suelo». Se sorprendieron. Me sentí tan libre y tan satisfecha por expresar lo que siento y quién soy yo, tan PUTA.

Les dije lo liberador y fresco que es ir sin bragas, como nacimos, sin nada que bloquee la respiración natural de nuestro cuerpo y el gran disfrute de sentir todo directamente, el aire, el calor, el agua, todo en nuestro coño.

Respecto a la misión, le informé a mi AMO que no logré cumplirla. Lo tengo pendiente y sé que lo haré en breve, en Madrid. Mi AMO me puso un castigo que me encantó. Me regaló 7 minutos… 7 minutos follándome con mi palo, lo disfruté tanto… tan adentro.

Lo hice en el baño de la habitación a poquísimos metros de mis amigas, que dormían mientras yo me follaba deliciosamente. Luego de haberme corrido minutos antes con el palo y haber jugado con mi Flexer. Sí, porque también le echaba de menos.

Extrañaba tanto a mi Flexer, pero nunca tanto como a mi AMO. Su PUTA que desea compartir con él, follarlo, comerme toda su polla y que me folle lo más al fondo posible de mi garganta, que se corra ahí. El escribirlo me mojo y chorreo una y otra vez.

Mi AMO me dio dos nuevas misiones: visitar mi bar preferido el martes y el jueves; además, el jueves ir vestida muy provocadoramente; finalmente, el miércoles ir a hacerle un agujero más a mi precioso collar de PUTÍSIMA.

Y así terminó la noche, sonriendo y disfrutando lo PUTA que soy con mi AMO, lo cual disfruto intensamente. Decidí compartir el delicioso perfume de mi flujo vaginal con el perro de mi amiga que reconoce a la grandísima PUTA que soy, así se lo di a oler y lamer, y lo volví absolutamente loco. Me lamió la mano. Me encantó, me siente, siente mi energía, lo PUTA que soy. Una PUTA que comparte con él su placer y le hace probar su perfume de PUTA mojadísima mientras hablaba con mi DUEÑO.

martes, 29 de septiembre de 2026

Día 52: Las pequeñas señales

Hoy el día empezó muy temprano. Ya estoy en la playa, he sentido unas ganas enormes de disfrutarme y de sentirme. Por la tarde, me invadieron unos deseos profundos de zorrear y conquistar hombres. Conversé con mi Amo, siempre buscamos un espacio para compartir. Hablamos, jugamos y completamos el Excel con dos nombres más de la lista de hombres con los que he tenido sexo: el stripper que por alguna razón había olvidado, y otro que era intenso en lo sexual. Disfruto mucho compartir esas historias con mi Amo, me encanta. Abrirme con él, adoro nuestra intimidad, me hace preguntas con total confianza y curiosidad, y yo a él también. Nos permitimos ser nosotros mismos, sin limitaciones, y eso nos fascina. 

Hoy en la playa, una de mis amigas vio la mitad de mi marca de PUTA en mi pierna izquierda. Mi vestido no la cubría por completo. Me siento tan cómoda y libre con mi marca, con mi identidad, que simplemente no pienso que la llevo conmigo ni en lo chocante que puede resultar para otros. Mi amiga me miró y me preguntó directamente: «¿Qué tienes escrito en la pierna?», fue una pregunta tan frontal. Se le notaban las ganas de saber qué decía. Sin pensarlo dos veces, le di la respuesta que había preparado para los hombres del bar de lujo en la misión de hace unos días. Le dije que estaba probando algo, y cuando iba a continuar, al instante me preguntó: «¿Te vas a hacer un tatuaje?». Respondí: «Estoy viendo el tamaño». «¿Pero de qué es?», insistía con curiosidad y con ese asombro y reproche ante lo que para ella es algo incorrecto. Le contesté: «Es sorpresa». Es brutal sentir esa energía tan grande de PUTA. De camino a la playa en el coche, mientras conversaba con mis amigas, surgió el concepto de «puta» como algo negativo. Una de ellas dijo: «Me sentí una PUTA», como si fuese algo malo, inmoral o vergonzoso, cuando para mí representa la libertad absoluta, y se lo expresé abiertamente.

 

De regreso al hotel, nos arreglamos y fuimos a zorrear. Sé que aquí no hay glamour ni encanto, aunque una PUTA no escoge, y menos una PUTA fácil y barata como yo. Mi Amo sabe que a su PUTA le gusta la belleza en todos los sentidos y que le encanta, a la vez, cumplir sus misiones. Deseo tanto disfrutar de los premios que me da que, a pesar de la escasez de material, salí en búsqueda del target de la noche. Aquí no solo hay extranjeros borrachos, he visto también lo que me gusta: italianos. Me atraen mucho. Justo lo había comentado con mi Dueño hace unos días, que tenía ganas de uno, y mírame, otra vez el universo hablándome. Igual que me habló por la tarde de camino a la playa cuando encontré un pub con el nombre de mi Dueño. Mi Propietario estaba ahí conmigo, como siempre lo está. Mi Amo me transmite tanta tranquilidad, una paz y una confianza ciegas para ser quien realmente soy. Vivo un proceso de transformación y liberación espectaculares con él. La señal, leer su nombre, me llenó de una hermosa alegría y seguridad. Es una confianza que siento recíproca cuando me permite conocerlo cada vez más y construir esto juntos.

 

Volviendo al zorreo, el universo volvió a hablar. Apareció un italoargentino. Primero fueron sonrisas a lo lejos, aunque en realidad la sonrisa no era para él, sino que era esa sonrisa natural con la que disfruto la vida. Cerca de la barra se me acercó y me dijo que era muy guapa. Minutos antes, ya le había enviado a mi Amo la putiseñal porque la zorrería había comenzado. Y fue así, conversamos en grupo con mi amiga y un amigo de él. Había karaoke, así que mi amiga y yo decidimos cantar. Él me dijo que yo era muy particular, desde el color de mi cabello hasta el azul de la selección italiana que llevaba. Me dijo: «Eres una combinación perfecta». Hablamos de las personas que veíamos en el pub y comentó que sentía que en aquel lugar había mucha perdición. Le respondí que no era solo eso, sino que faltaba glamour, tanto en el comportamiento como en la vestimenta. Como buen italiano, lo entendió de inmediato, llevaba la moda en el ADN. Reíamos al escuchar a otros cantar. Al final, el target no llegó a concretarse. Nos fuimos porque mi amiga quería descansar. Sobre todo, fuera de Madrid, llegamos juntas y nos vamos juntas.

 

En el camino de regreso al hotel, el universo me volvió a hablar. Mientras mi amiga se detuvo a buscar algo en la playa, se me acercó un chico con el alcohol a tope en la sangre y me preguntó: «¿Tendrás 10 céntimos?». Fue directo a mí, a nadie más; no pidió un euro, no pidió que le diera lo que pudiera darle. No, pidió exactamente 10 céntimos. Ahí estaba el universo hablándome.

 

Al conversar con mi Amo al regresar al hotel, le conté lo ocurrido. Me excita muchísimo hacerlo, lo disfruto. Nos reímos de la marca de PUTA vista por mi amiga, de la confusión con las historias para poder explicar por qué la llevaba en mi pierna. Completamos dos nombres más de mi lista de hombres con los que he follado. Tengo tanta energía acumulada. Si estuviera acá con mi Amo, estaríamos follando sin parar hasta las 6, 7 u 8 de la mañana, donde sea lo haríamos. Nos deseamos tanto y disfrutamos al máximo, hasta que por fin me diga: «Vamos a dormir», y entonces nos iríamos a descansar, relajados y felices.

 

La noche terminó con las órdenes de mi Amo de meterme los dedos en el lobby del hotel. Me excita tanto obedecerle, estaba tan empapada. Me excitó tanto, terminé follándome con el palo en el baño con mis amigas durmiendo en la habitación que compartíamos. Me encantó, me follé viendo porno, la continuación de Inside Napoli. Me fascina, deseo tanto vivirlo todo y me llena de alegría saber que lo viviremos juntos.

lunes, 28 de septiembre de 2026

Día 51: Boceto de tatuaje

Hoy tomé una decisión que me fascina porque me reafirma cuánto disfruto y cuán orgullosa estoy de mi identidad de PUTA. Mañana iré a la playa con mis amigas para pasar el fin de semana. Usaré mi bañador, por lo que mi marca de PUTA quedará totalmente expuesta a la vista del mundo.

Mi Amo sugirió que tiráramos una moneda al aire para que el universo fuera el que decidiera si borraba o no mi marca, pero me negué a lanzar la moneda y dejar esa decisión al destino. Tengo la certeza absoluta de que no deseo quitármela. No es solo mi marca sino también el barniz de mis flujos sobre ella. Si mis amigas preguntan, les diré que es un proyecto de tatuaje y estaba haciendo una prueba de dónde quedaba mejor hacérmelo. Me da mucha curiosidad ver cómo van a reaccionar. 

Después, comenzamos a revisar los primeros cinco nombres de la lista de los hombres con los que he tenido sexo. Me encantó analizarla juntos, decirle a mi Amo con detalle quién era cada uno, cómo los conocí, cuántas veces estuvimos juntos, en qué lugares, la calificación que les doy por su desempeño y mis observaciones.

Repasamos desde mi primera vez, donde tuve claro que el sexo no podía limitarse a eso pasando por mi ex que no me folló el culo como se lo pedí, hasta el sexo con dos amigos italianos en momentos distintos. Adoro compartirlo todo con mi Amo, con esta confianza ciega, con total libertad y absoluto disfrute. Fue una experiencia increíble.

Luego intentamos sincronizar el último juguete que me regaló: el plug más grande con mando a distancia. Aún no logramos conectarlo, pero confío plenamente en que lo haremos pronto. Mi Dueño es sumamente perseverante y siempre consigue lo que se propone.

Después me indicó con total claridad qué juguetes llevar para la misión zorreo en la playa. No solo coger una polla sino también que me toquen mi coño mojado, que me metan sus dedos y me masturben. Me encanta esa misión. Los juguetes elegidos por mi Amo fueron el Flexer, que ya estoy cargando porque he aprendido el valor del foco y debe tener la batería al máximo para que mi Amo me folle a la distancia, y mi palo, para continuar con mi protocolo tan placentero.

Hoy el cansancio me estaba doblegando, pero bastó escuchar a mi Amo diciéndome que si estuviera a mi lado me partiría el culo sin tregua, para encenderme por completo. Como le dije, solo la idea de que me despierte y me folle a las 6 de la mañana, justo antes de que mi amiga pase a buscarme para ir a la playa, me excita a niveles impensados. Lo deseo con locura: acostarme con polla y despertarme con más polla. Ante eso, el cansancio se esfuma. Me relajo profundamente y siento todo lo que me da. Le hace un bien inmenso a mi cuerpo, a mi alma y a mi mente. Es sublime.

También analizamos el verdadero disfrute. Por un lado, estaba mi portátil del trabajo porque debía responder correos laborales, y por otro lado estaba mi amada "comPUTA", que tantas satisfacciones me da: audios, blog, fantasías, lista de nombres con los que he estado, lista de pros y contras, videos... tantas maravillas.

Así cerró mi día. Como le dije a mi Amo, necesitaba sentirlo y correrme viendo porno. Me pidió que eligiera un video y luego le contara qué escena me había gustado más. Tras despedirnos, abrí mi carpeta de videos de PUTA y escogí uno cuyo título me atrajo por ser de Nápoles. Lo adelanté unos minutos al azar y di con algo brutalmente excitante. De inmediato llamé a mi Amo para contárselo. Eso es exactamente lo que deseo: estar como esa mujer, follándome con la palanca de cambios de su coche. Sencillamente espectacular. Le dije cuánto lo quería, cuánto lo deseaba. Luego me mandó a dormir, velando por mi descanso.

Más adelante veré esa maravillosa película de Nápoles, una de las tantas que seleccionó especialmente para mí. Mi Amo me dijo que veremos otra juntos. Me excita tanto porque me encanta cuando vemos porno a la vez.

 

domingo, 27 de septiembre de 2026

Día 50: El merecido reconocimiento

Hoy seguí la nueva orden de mi Amo, Dueño, Señor y Propietario: salir a zorrear a mi bar preferido. Antes debía pasar por el banco en el que me folló mi Amo el fin de semana y realizar el protocolo respectivo: meterme los dedos en mi coño como reconocimiento y agradecimiento por la experiencia inolvidable que vivimos ahí. Y así lo hice. Me arreglé y salí con el plug en el culo, tacones y una falda corta que cubría la marca de PUTA que la noche anterior escribí en mi pierna con la guía de mi Amo. Llevaba también el mismo bolso de lujo de aquella maravillosa noche en que mi Dueño me folló en aquel banco. Ese bolso que dejé allí tirado porque solo quería la polla de mi Amo.

 

Salí de casa y caminé por la Castellana directo a nuestro banco. Pasé por allí e hice el protocolo en plena calle. Luego, decidí cruzar la Castellana. Tenía unos deseos ardientes de volver a caminar por aquella avenida en la que mi Amo me agachó a la altura de su polla y donde yo se la comí a mitad del asfalto. Ahí hice mi protocolo asignado: persignarme. También lo repetí en el carril de servicio de la Castellana porque ahí mi Amo también me folló la garganta.

 

De regreso en nuestro banco, me senté, metí mis dedos nuevamente en mi coño y grabé un video para mi Amo para que recordara ese hermoso lugar y lo vivido.

 

Luego fui a mi bar preferido. Al llegar, me saludaron con alegría y nuevamente recibí atenciones, saludos afectuosos y las miradas de tantos hombres puestas en mí. La misión que me dio mi Amo para aquella noche era que uno de ellos viera la marca de PUTA escrita en mi pierna izquierda, la que se veía parcialmente cuando me senté. Uno de los camareros más jóvenes la reconoció y se quedó unos segundos observándola, pero no llegó a preguntarme qué era. La respuesta ya la habíamos planeado con mi Amo: sería «Es un proyecto de tatuaje que me haré». Sin embargo, no llegué a decirlo porque no se dio la oportunidad en esta ocasión. A veces la curiosidad intimida y limita. Solo un hombre verdadero se atreve a dar el paso para conocer lo que hay detrás.

Seguí charlando sentada en la barra de aquel lugar, relajada, cuando de repente, el universo habló. Y es que así funciona el universo: atrae exactamente todo aquello en lo que vibras. Mi energía está tan alineada con mi ser de PUTA y la marca que llevaba en mi pierna, que ocurrió la magia. Se me acercó el encargado, que estaba reemplazando al titular por vacaciones, y me dijo: «Buenas noches, no nos conocemos. Soy el encargado. Los dos hombres de aquella mesa le invitan a sentarse con ellos».  La sensación fue espectacular, una mezcla de sorpresa porque no me lo imaginaba, y de éxtasis porque por primera vez me habían identificado como una PUTA total. Lo adoré. Sonreí y rechacé la invitación. Seguí charlando mientras disfrutaba la emoción y el placer que encendió en mí aquella invitación. Deseaba compartirlo con mi Amo, pues sabía que habíamos llegado a un hito importante de reconocimiento de mi esencia de PUTA por un tercero.

Pasé al lado de la mesa de aquellos hombres que me invitaron a sentarme junto a ellos, los miré y me fui a casa. Lo primero que hice fue llamar a mi Dueño. Estaba tan excitada por lo ocurrido. ¡Dos hombres me habían invitado a su mesa! Se lo conté a mi Amo con una enorme alegría, emoción y adrenalina. Le conté cada detalle. Adoro hacerlo. Lo compartimos y lo disfrutamos juntos. Fue excitante, me encantó.

Terminamos la noche riendo y conversando, creando nuevos registros que desarrollaremos en la lista de aquellos hombres con los que he tenido sexo: cuántas veces lo hicimos, en dónde, su nacionalidad, la nota a su desempeño... Me encanta llevar aquel registro, que lo construyamos juntos y compartirlo.

También hablamos de otros planes. Adoro su planificación y cómo maneja todo con determinación y seguridad. Si acaso tiene alguna duda, la resuelve solo y viene a mí con certeza, salvo contados casos en los que comparte si está barajando opciones sobre cómo hacer algo. Mi Amo me encanta. Su PUTA disfruta.

sábado, 26 de septiembre de 2026

Día 49: 22

Hoy desperté nuevamente con los recuerdos y las sensaciones en mi cuerpo tras lo vivido el fin de semana con mi Dueño, todo sumado a la placentera sensación de repasar los nombres de aquellos hombres con los que he tenido sexo. Anoche, mi Amo me ordenó elaborar esa lista. Lo que comenzó como un conteo mental rápido creció de forma considerable a medida que los recuerdos iban emergiendo. Me fascinó la sensación: ser muy PUTA y recordar a cada uno de los hombres con los que había follado, reconociendo que varios de ellos habían quedado en el olvido por no haber sido lo suficientemente satisfactorios. Finalmente le envié a mi Amo la cifra definitiva, él también compartió conmigo sobre sus propias experiencias. Cumplir con esa orden de mi Amo me hizo revivir a cada uno de esos hombres; incluso podría armar un ranking de quiénes sabían darme mejor placer y lograron hacerme gemir con más intensidad

Siguiendo con nuestras listas, mi Amo me ordenó elaborar una nueva con los pros y contras de tener un Dueño. La tarea me fascinó. Al realizarla, me sumergí por completo en el proceso y comencé a detallar cada beneficio y cada inconveniente. Es impresionante todo lo que desencadena un momento de enfoque y conexión tan absolutos. Se trata de una lista abierta que sin duda seguirá creciendo, pues tiene vida propia y se alimenta constantemente de lo que mi Amo y yo le aportamos.

Más tarde revisamos juntos la publicación de hoy y conversamos sobre el profundo significado de las marcas en mi piel como un tributo a mi identidad de PUTA. Para honrarlo, mi Amo me ordenó tomar el marcador, seleccionar el vestido que llevaré mañana a mi bar favorito, en donde experimento mis avances de PUTA y escribir esa palabra en mi pierna izquierda, de modo que quede perfectamente visible al sentarme: "PUTA". La misión: lograr que mañana alguno de los hombres en el bar la lea. Trazar de nuevo esa marca sobre mi cuerpo me generó un disfrute enorme; posee un impacto muy poderoso en mí. Disfruto de escribirla, de leerla y de sentir cómo me conecta y me excita profundamente, de todo lo que me moja.

Finalmente, el día terminó con un viaje plenamente sensorial. Mi Amo compartió conmigo un video y me dio sus claras instrucciones tras ayudarme a conectar mis AirPods a mi comPUTA. Sus instrucciones fueron: "Escucha, siente, mira y córrete sin límites". Cumplí cada una de sus órdenes. El video comenzó con imágenes sumamente excitantes de mujeres completamente abiertas, recibiendo una gran cantidad de polla y leche, acompañadas por una voz de fondo, muy suave, que se filtraba en mi mente con afirmaciones de cuidado, amor propio, reconocimiento de mi mundo interior, el gozo de ser mujer y el disfrute de tener muchos amigos… Me conecté directamente con la PUTA que soy, con el gozo y el placer de mi fuerza interna, me reencontré con mi verdadero yo que adoro. Y ahí empecé a follarme con el pollón, a gritar de placer temblando en cada orgasmo. La sensación fue sencillamente impresionante. Cierro los ojos y aún escucho retumbar esa voz tan poderosa en mi mente.

viernes, 25 de septiembre de 2026

Día 48: Lecciones de anfitriona

Hoy sigo sintiendo en mi cuerpo la sensación de lo vivido estos días con mi Amo. Siento su olor en mi coño, está en mis pensamientos, cierro los ojos y lo veo ahí follándome, dándome placer. Es tanto el placer que he sentido que empecé a tocarme. Me lo regalé pensando en nosotros, en cómo me follaba, en sus palabras, en su absoluto dominio.

Me llamó, iba de regreso de una comida familiar. Le dije que si estuviese en su casa estaría esperándolo muy abierta, lista para follar. Nos daríamos mucho placer desde que llegara a casa hasta que vuelva a salir a su partido de fútbol. Le dije que también lo esperaría de vuelta del fútbol con muchísimas ganas, expectante de su regreso para seguir follando. Y ahí es cuando mi Amo me dice lo que ocurriría si estuviese allí con él.

Mi Dueño regresaría del fútbol, pero no estaría solo, invitaría a sus compañeros del fútbol a casa. Ahí yo haría el protocolo de bienvenida que ejecuto con mi Amo al entrar a su casa, colocarme en mi lugar, en el suelo a sus pies, arrodillada, y empiezo a comerme su polla. Lo hice frente a sus amigos y cuando pretendo levantarme, mi Amo me ordena que me quede ahí en el suelo, mi lugar de PUTA, y me recrimina por no ser una buena anfitriona con los invitados.

Y es así como empiezo a comerme la polla de cada uno de los invitados. Y como eran varios, inclusive mi Dueño me ordena que pasen dos a la vez por mí y empiezo a comerme dos pollas a la vez. Me encanta. Mi Amo me usa para dar placer a los invitados como bienvenida a casa. Luego los invitados pasan a la mesa a comer y uno de sus amigos me alcanza comida y me engaña diciéndome que debería estar en mi lugar, el suelo. Y así me pongo debajo de la mesa en la que estaban sentados todos y empiezo a comerme la polla de cada uno de los invitados, quienes en esta ocasión empiezan a correrse en mi boca. Cada uno lo hace. Mi Amo se percata porque ve la cara de placer de sus amigos y ahí se da cuenta de lo que ocurría debajo de la mesa.

Al hacerlo mi Dueño enérgicamente me dice: "Grandísima PUTA, ¿a ti quién te dio permiso para comerte las pollas de los invitados de nuevo?" Y me castiga amarrándome de espaldas, dejando mi culo y coño expuestos para que sus invitados se sirvieran y me usaran a su antojo. Me disculpé con mi Amo por mi comportamiento argumentando que desconocía que su amigo no tenía la autorización suya para ordenarme qué hacer. Aunque en el fondo, con o sin autorización de mi Dueño, lo que deseaba era comerme todas esas pollas disponibles para mí en un solo lugar, debajo de la mesa, como la PUTA que soy. Y así empecé a chorrear sin parar, imaginándolo y siguiendo las órdenes de mi Amo.

Terminando de conversar, empecé a tocarme. Con mi propia mano empecé a follarme, me corrí tres veces seguidas deliciosamente. Grité de tanto placer y así soy de PUTA, mojándome, recordando lo vivido con él, vislumbrando aquella maravillosa fantasía con los invitados y actuando como una grandísima PUTA, una grandísima PUTA muy educada y buena anfitriona, deseando tantas pollas en mi coño como fueran posibles.

jueves, 24 de septiembre de 2026

Día 47. PUTA de uso público

Hoy ha sido otro día lleno de sensaciones placenteras. Estar con mi Amo genera en mí una excitación enorme. Su cercanía en nuestros juegos me enciende. Luego de la maravillosa noche de ayer, despertamos para ir a Alcalá de Henares por algo muy puntual que teníamos planeado hacer.

Adoro que al despertar mi Dueño ya esté activo para jugar. Me toca y me ordena, desde muy temprano, comerme su polla. Me encanta que me lo ordene y me fascina hacerlo. Lo disfruto con un grandísimo placer.

Ya es el tercer día seguido que me mete su polla tan al fondo de mi garganta. Yo misma me la meto más porque me excita sentirla tan profundamente. Es brutalmente excitante. Es un regalo tener aquí a mi Dueño, disfrutar de nuestra compañía, compartir y sentirlo en todos los niveles.

Antes de salir, siguió dándome más polla y azotes. Esta vez no solo me ha dado azotes en el culo, sino también en mi coño y eso me pone muchísimo.

Salimos camino a nuestra misión en Alcalá de Henares, la cual ejecutamos con éxito, y luego tomamos el tren de vuelta a casa. Apenas subimos al vagón de regreso a Madrid, mi Amo me ordenó que esta vez me sentara frente a él y le obedecí. Con el tren en marcha, se sacó la polla y ahí mismo, sin pensarlo, sin saber si había gente cerca o no, solo siguiendo mis deseos, empecé a chupársela. Es increíblemente excitante hacerlo en lugares inesperados.

Él siente el lugar, me lo dice y yo lo hago con absoluta obediencia y placer. Es brutal, adoro experimentar cosas nuevas. Me encanta.

Pensé que luego me metería los dedos en el coño, pero siempre mi dueño me sorprende y me da más. De repente, para mi grata sorpresa, se agachó y empezó a comerme mi coño. Fue delicioso. La sensación de lo que hacíamos en ese viaje mientras todos los demás seguían con su rutina y nosotros nos dábamos placer... eso me excitaba al máximo.

Me preguntó qué quería si tuviera que escoger: otra vez chuparle la polla o que él me comiera el coño. Escogí su polla, me encanta hacerlo. Pero él, que siempre decide, me miró, me acomodó en el asiento, me levantó las piernas en pleno vagón y siguió comiéndose mi coño, no paraba.

Me dio tantísimo placer verme ahí con mis piernas en alto y él metido entre mis piernas, comiéndome completamente el coño que empecé a gemir aguantando las ganas de gritar. Fue sencillamente maravilloso que me comiera el coño dos veces en el tren, que me usara, me disfrutara y me diera tanto placer como la grandísima PUTA que soy. Luego me metí los dedos y estaba tan empapada... ¡qué maravilla! 

Y así llegamos a casa. Al cruzar el umbral, empezamos uno de los juegos que tanto nos encantan: entré acompañada por el amigo de mi novio, que vio el pollón sobre la mesa del salón. Ahí mismo le confesé lo zorra que soy, cuánto deseo follar y sentir placer. Le enseñé el plug que llevaba en el culo, me lo quité frente a él. Él observaba lo PUTA que soy, mostrándose tan cómodo, como si ya lo hubiese sabido desde el día en que nos conocimos.

Camino al baño me detuvo, me puso de rodillas y me ordenó comerme su polla. Yo, PUTÍSIMA como siempre, lo hice. Empezamos a follar mientras hablábamos de mi novio, cuando de repente mi novio me llama al teléfono y le contesto. Hablaba con mi novio mientras me tragaba y disfrutaba cada centímetro de la polla de su amigo. Le pedía a mi novio que me diera más placer, que me tratara como la guarra que soy, pero él se negaba y hablaba de las PUTAs como algo negativo, sin saber que en ese mismo instante su novia se estaba follando a su amigo; ese mismo amigo con el que quería que saliéramos a cenar juntos. Fue brutal, me encantó. Me excita muchísimo nuestro juego, esa complicidad de vivir la fantasía de ser una novia guarra que engaña descaradamente a su novio porque con él no puede expresar lo PUTA que es... y ahí estaba su amigo, que sí reconoce la ramera que llevo dentro. Espectacular.

Y es que mi Amo me posee completamente: cada rincón de mi cuerpo, de mi mente, todo. Es así, lo siento así y me encanta. Hoy me preguntó dónde quería que se corriera: si al fondo de mi garganta, en mi rostro para ir marcada con su leche hasta la estación del tren, en mi cabello o en mi coño para que me preñara. Esa pregunta activó en mí una energía poderosa en mi vientre. Él sabía la respuesta, pero deseaba escucharla de mí. Y así fue, se lo dije con todas sus letras.

 Y luego, muy a nuestro estilo, experimentando cosas nuevas, terminamos con una follada con el pie de mi Amo. Fue maravilloso. El placer de lo nuevo y la fuerza de su dedo entrando en mi coño mientras me encogía de piernas me hizo correrme, me encantó.

Y así terminó este fin de semana con mi Amo. Lo abracé por detrás y coloqué mis manos sobre su corazón mientras lo sentía, y le agradecí por su visita y el bello fin de semana compartido. Ha sido un fin de semana lleno de vivencias nuevas construidas juntos, de recuerdos que atesoraremos y respetaremos bajo nuestros protocolos, frente a nuestro banco y en mitad de la Castellana. Días de mucha polla, placer, abrazos, cuidado, risas, complicidades y más y más polla. También de regalos preciosos como mi collar con mi identidad de PUTÍSIMA y el letrero para el buzón; antes no tenía mi nombre, pero ahora sí, mi Amo lo preparó. Tiene mi nombre completo, el número del piso y, lo más importante, contiene mi identidad expresada con todas sus letras para el mundo entero: grandísima zorra y PUTA. Lo diseñó especialmente para mí. Mi Amo me lo había dicho hace unas semanas, me pidió las medidas para colocar el letrero en el buzón, me aseguró que él se encargaría y así fue. Y es que así es mi Dueño: un hombre de palabra, un hombre que actúa, un hombre que me lo demuestra. Por ello confío y me suelto en él; decido liberarme y ser su PUTA obediente y aprender de su disciplina, en total y absoluta confianza y rendición.

miércoles, 23 de septiembre de 2026

Día 46: Follándonos Madrid

Hoy ha sido un nuevo día de puro placer, sintiendo y disfrutando al máximo, comiéndome la polla de mi Amo tantas veces, tan al fondo, sintiéndola tan adentro de mi garganta. Hoy me la comí mucho más que ayer. Cada vez su polla entra más al fondo de mi garganta. Cuando creo que he experimentado un enorme placer descubro que, aún queda más. Es brutal, me excita tanto. Quedarme sin aire cuando me atrapa el cuello con sus piernas y me folla la garganta es simplemente espectacular. Me encanta sentirla tan al fondo. La siento ahora mismo recordándola. Me vuelve loca de placer.

Hoy comí su polla mientras veíamos una serie que nos divierte mucho y nos hace reír y durante la pausa de publicidad, aprovechaba para comerme más y más su polla. Adoro tenerlo aquí en casa, echado en el sofá frente a la TV y yo encima suyo comiendo su polla. Es espectacular. Cogió su móvil y empezó a escuchar mi audio. Ahí estaba yo, comiéndome su polla mientras mi Amo escuchaba el mensaje que le había mandado más temprano. Me excita enormemente escribir todo lo que siento, enviarle esos audios y volver a escucharlos. Me enciende releerme cada día al preparar el blog, revivo cada detalle con la misma intensidad. Soy tan PUTA, tan PUTA que vuelvo a mojarme reviviéndolo. Y ahí estaba escuchándome en plena entrega hacia mi Dueño, mientras comía su polla. Me fascina.

Hicimos el post de hoy y descargamos las películas porno que me trajo. Mi Amo escogió uno de los videos para verlos juntos. Vi cómo salía del culo de una mujer tantísima leche. Era justo la escena que mi Amo deseaba que vea, la escena del novio con la novia PUTÍSIMA. Pensó en ella para grabar una película a falta de una actriz. Mi Amo me dijo que me ve en ella, en esa novia putísima, y le dije que yo también me veo ahí. Tan libre y disfrutando, la encontró en casa follando con otro. Ella recibió muy bien a la visita como muy buena anfitriona y luego todos entraron en el juego del placer.

Mi Amo empezó a follarme mientras veíamos la película juntos y yo me imaginaba así, con tres pollas, viviendo lo mismo que ella, sintiendo ese gran placer. ¡Tan PUTA!

De ahí mi Amo me metió a la habitación y siguió follándome. Me rompe tanto, me da tantísimo placer, es imparable. Me moja tanto y soy su grandísima PUTA.

Luego de unos orgasmos espectaculares nos arreglamos para la noche de zorreo. Yo iba con unos tacones y un vestido con cierre delantero de arriba hacia abajo. Mi Amo tan guapo, sexy y atractivo. Tenía unas ganas de follármelo.

Salimos de la casa, cenamos y luego fuimos a un concierto en un pub. En el camino al pub mi Dueño me metió mano como siempre lo hace y sabe hacerlo tan deliciosamente. Me metió sus dedos en el coño mientras caminábamos y nos cruzábamos con la gente. Él me mete mano en todos lados cuando le apetece y así debe ser porque es mi Dueño y yo soy su propiedad. Adoro serlo.

En el camino practicamos la historia del zorreo, una novia muy PUTA. Mi novio se fue a la playa nuevamente con sus amigos y me dejó sola, y yo aproveché la oportunidad para salir a zorrear mientras él pensaba que me quedaba en casa. Una vez hubiera escogido el target de la noche se acercaría mi Amo. Era un supuesto amigo en común de mi novio y mío. Me preguntaría por mi novio, hablaríamos y ahí le presentaba a mi target simplemente como un compañero de trabajo. Así, muy PUTA, engañando a ambos en su cara, al target ya que ahora él sabría lo PUTA que soy ya que le había ocultado que tengo un novio y al amigo con el que me había encontrado, rol que desempeñaría mi Amo, mintiéndole y diciéndole que el hombre con el que estaba era solo un compañero de trabajo.

Esa adrenalina de sostener ese juego, esa complicidad secreta con mi Amo, me genera un gran placer y una excitación desbordante. Y así entramos al pub. Primero entré yo para hacer una inspección rápida de los targets. Luego entró mi Amo. Me encantó verlo a lo lejos, las miradas que nos cruzábamos mientras que yo buscaba el target de la noche. Lo veía cómo me buscaba y hablábamos con la mirada. Pasé por su lado dos veces. Quería que sepa que estaba ahí, que sepa que soy suya. Regresé a seguir en la búsqueda de mi target. Mi Amo hizo un cambio de ubicación muy relevante. Siempre él ordenando todo, observándolo, guiando. Me dio su lugar y ahí busqué ese target para empezar a zorrear. No había mucho tiempo, estábamos con el tiempo en contra, así que identifiqué rápidamente a uno y con la excusa de lo que decía su camiseta, le hablé y estuve un rato charlando con él y sus cinco amigos. Al terminar el concierto, se fue mucha gente y éramos muy pocos en la sala. El zorreo en esta ocasión no solo era la historia creada con mi Amo sino también tocarle la polla a ese hombre.  El ambiente no era propicio, luego del concierto quedó poca gente en la sala y él estaba con todos sus amigos al lado, lo cual dificultaba la misión de la noche, tocarle la polla. Hablé con mi Amo, recibí su orden de dejar la misión e irnos. Le pregunté por el baño porque deseaba que me follara ahí y formaba parte del plan de la noche que habíamos conversado. Me dijo que no, que salga, que lo espere afuera, que estaba a la izquierda del pub, y lo hice sin dudarlo.

Me despedí, como siempre, sin dejar datos de contacto, sin aceptar citas, solo me fui directa a mi Dueño. Caminaba hacia él, nos encontramos en la esquina y hablamos de lo que había pasado. Y luego empezó a tocarme, a meterme sus dedos en mi coño. Todo el camino hasta la casa fue brutal. Fue un cúmulo de sensaciones. Me comí su polla, me metió sus dedos. En una esquina me sentó y me comí otra vez su polla. Me encanta. Le dije que quería que me folle ahí mismo y él me dijo que tenía un mejor plan. Me encanta tanto, confío tanto en él, esa mezcla de sensaciones, esa excitación, esa complicidad y esa ternura a la vez. Verme y sentirme mojada, excitada y él con la polla afuera, cogidos de las manos.

Me preguntó en un momento por La Castellana, y me dijo que íbamos hacia allá. No tenía la más mínima idea de lo que ocurriría allí. Fue al cruzar La Castellana que lo hizo, en mitad de La Castellana me agachó y le comí su polla. Era totalmente consciente de dónde estaba y lo que hacía y me llenó de un placer espectacular. La experiencia brutal que estábamos creando me excitó tanto. Le comí su polla, la sentí tan adentro de mí, fue tan espectacular. Estaba tan excitada que lo volvimos a hacer en el carril adicional de La Castellana, pero ahora con ese semáforo en rojo para los peatones. Fue tan excitante.

Luego caminamos y encontramos un banco ahí mismo. Mi Amo me poseyó... me encanta. Adoro la mente que tiene, adoro el lugar que escogió y la forma en que lo hizo. Sé muy bien por qué lo hace, y adoro que nos guste lo mismo, que compartamos este deseo y que lo disfrutemos tanto.

Ahí, me comí su polla tres veces. Me puso de pie, me levantó y me subió al banco, manteniéndome sostenida en equilibrio. Deseaba tanto sentir su polla dentro de mí... Luego puso a su PUTA —me puso a mí— de espaldas, me inclinó, mirando hacia el lugar en el cual sabemos muy bien que voy a zorrear, y me folló ahí deliciosamente. Sentir cómo su polla entraba en mi coño... la deseaba tanto y la sentía tan dentro. Apoyé las manos en el asiento del banco, dejándome follar en pleno centro de las calles de Madrid. El universo y el tiempo eran nuestros, absolutamente nuestros; no existía nada más. Gemí y me corrí.

Me encanta todo lo que vivimos, me encanta lo sexy y sensual que es, todo lo que provoca en mí, todo lo que disfrutamos y compartimos. Al terminar, me recordó recoger mi bolso del banco, el cual había dejado olvidado. Podrá tener un valor económico, pero en ese momento ni me acordaba de él; no me interesa, porque el valor de la polla de mi Amo es infinito y la escojo una y mil veces. Aunque perdiera ese bolso, sería lo que menos me importaría.

Siguiendo las órdenes de mi Amo, continuamos el camino a casa con la cremallera de mi vestido abierta a la altura del pecho, mostrándolos muy abajo, y la parte inferior subida a la altura de mi coño, dejándome expuesta y chorreando. Cada paso fue brutalmente excitante. Sentía lo PUTA que soy, sabiendo los dos que había tantas cámaras de seguridad observándonos. Quienes miraran esas pantallas tenían ahí un material perfecto para relajarse y disfrutar de una pareja tan cachonda, entregada al sexo en plena calle, mostrándose al mundo, sintiéndose y regalándose ese placer. Así nos veían y así éramos. Luego, tras tanto placer, nos fundimos en un abrazo lleno del amor y el cuidado que nos tenemos.

Llegamos a casa y, apenas cruzamos el umbral del edificio, me bajó aún más la cremallera y me metió los dedos. Soy tan suya... soy de su absoluta propiedad. Empezó a follarme con los dedos ahí mismo, frente a las cámaras de seguridad del edificio. Yo estaba solo con el sujetador, con los pechos al aire y el coño visible.

Entramos al piso y empezamos a follar. Fue tan excitante contarle a mi Amo la conversación que tuve con el target de la noche y sus amigos mientras me follaba. Es maravilloso compartirlo, pero sobre todo crear todo esto juntos.

Mi Amo estableció un nuevo protocolo: cada vez que pase por el banco donde me folló, me detendré y meteré los dedos en mi coño para sentir y recordar cómo me poseyó ahí mismo. Y al cruzar La Castellana, me persignaré exactamente en el lugar donde me comí su deliciosa polla, como un acto de respeto y memoria hacia esa experiencia tan increíble que creamos, para honrar lo que hicimos.

Es maravilloso tener este espacio seguro donde la lujuria extrema y el amor conviven sin dudas; es un privilegio absoluto que muy pocos tienen. Esta complicidad y esta confianza son las que nos permiten explorar y sentir tanto. Como bien dice mi Dueño, somos unos privilegiados por crear y disfrutar momentos tan maravillosos, y sé que vendrán muchos más. Me fascina cómo nos cuidamos y cómo construimos todo desde el amor y la lujuria más puras, listos para todo lo que venga.

martes, 22 de septiembre de 2026

Día 45: Bienvenido a Madrid

Hoy ha sido un día en el que he disfrutado tanto. He sentido tanto placer constantemente. Es maravilloso. Placer de ser PUTA.

Hoy llegó mi Amo a Madrid. Volverlo a ver, acariciarlo, tocarlo, sentirlo me llena de tantísima energía.

Ir a recogerlo a la estación con mi camiseta que me regaló, Fuck Toy. Una señal clara de que su PUTA estaba ahí por él. Empezaba el juego y la complicidad. Caminando por Madrid con una camiseta que expresa quién soy. Soy de su propiedad. Y desde la parada del autobús lo demostró claramente.

Mi Amo… ante mi atrevida afirmación de que no podía tocar el plug que llevaba en mi culo, me volteó y me dijo: «¿Que no puedo? ¿Que no puedo, PUTA?». Y presionando en mi culo hizo que lo sienta mucho más adentro.

Y así llegamos a casa y simplemente hizo algo totalmente inesperado. Es brutal lo que me hace sentir. Fue sorpresivo, tan excitante. Él, mi Amo, él, mi Dueño, se arrodilló frente a mí. Él, cuya posición está por encima. Mi Amo hizo el protocolo por mí. Me sorprendió y me encantó tanto verlo ahí de rodillas frente a mí. Estaba en el suelo, en un lugar que es mío, en el lugar en el que me gusta estar, que lo disfruto. Sé que fue momentáneo, pero fue maravilloso, tan hermoso verlo ahí por mí, por esos segundos arrodillado, con todo lo que significa. Me quedé absorta en mis sensaciones, en mis pensamientos y muy mojada. Y ahí empezó a comerme el coño tan deliciosamente. Siento tanto placer, me pone tan cachonda.

Luego me dio un precioso regalo: un collar negro. Me lo puso y me encantó sentirlo en mi cuello. Siempre he pensado que el cuello es muy poderoso, lo que llevo en él tiene mucha fuerza y mucho más si está tan pegado a mi cuello que no me deja respirar. Mi Amo me ordenó no verlo. Obedecí porque sé que siempre detrás de cada indicación de mi Amo hay una razón, un propósito, algo superior que me lleva a dejar a un lado la inmediatez, el deseo del momento. Y así fue como me hizo ver mi collar frente al espejo en el baño, los dos juntos. Me encantó.

Me sentí totalmente identificada. Una sola palabra con tanta fuerza, tanto poder: «PUTÍSIMA», en letras mayúsculas y brillantes. Fue tan excitante, me encanta. Me mojo al recordarlo. Así deseo salir a una fiesta a la cual iremos juntos, esa que deseo tanto participar. Solo pensarlo me excita tanto. No llevaré nada más, solo mi collar, porque ese collar es mi identidad.

 

Han sido sensaciones intensas. Mi Amo me da tantísimo placer. Uno, dos, tres, cuatro… ¡ocho orgasmos! Y ni había llegado la comida. Habían pasado poquísimas horas desde su llegada.

El momento de la comida fue brutal. Llegó el chico de Glovo, al igual que una fantasía en la cual el repartidor me encontró atada en la cama y me dio de comer, a cambio de follarme. Lo recibí con ropa interior y con mi collar mientras mi Amo grababa el momento. Habíamos planeado todo. Yo lo distraía, le agradecía porque estaba hambrienta y luego mi Amo gritaría: «¡PUTA , tengo hambre!». No llegamos a hacerlo. El joven repartidor me miró y me entregó la bolsa fugazmente. Se fue inmediatamente, como huyendo de mí. Sentí que se fue sin disfrutarme, sin mirarme, sin gozarme. Quise hacer lo planeado con mi Amo, agradecerle al repartidor y que escuchara las palabras de mi Amo llamándome PUTA, pero esta vez no se dio. Será en otra ocasión. Pero salí a recibirlo en ropa interior y con mi collar de PUTÍSIMA y eso me dio tanto placer, a pesar de la huida del repartidor al verme.  

 

Mi Amo me ha follado la garganta hoy tan profundamente y se ha corrido tan adentro por primera vez, al fondo de mi garganta. Lo adoré. Nunca había sentido esa sensación, me encanta. Cada vez siento un centímetro más al fondo su polla en mi garganta.

 

Antes de almorzar, follamos viendo una de las películas que me ha traído. Me encanta otro de sus regalos, películas que sé que las ha visto y que le encantan. Es brutal verlas. Cuando por fin decidimos almorzar, era inevitable… era inevitable parar a ver su polla. Se la comería todo el día, su deliciosa polla. Él se merece recibir tanto placer.

 

Me encantó hacer juntos la redacción de la publicación del blog de hoy. Yo en mi lugar, en el suelo; mi Amo en el sofá con su iPad, con sus piernas alrededor mío. Me encantó sentir su piel rozando la mía, su cercanía, su protección. Él rodeando mi cuerpo es hermoso, me llena de paz y de placer a la vez.

 

Fuimos a la exposición y hasta ahí deseo comerme su polla. Me agaché fugazmente viéndolo de pie y aprovechando que no nos veían empecé a comérmela en mi mente.

 

Más tarde nos arreglamos para la cena y luego la noche de zorrería. El universo llevó a que los planes cambiaran. Todo es por algo. Nosotros nos acomodamos, sabemos cómo funciona el universo. Teníamos que llegar al puticlub, justo mi fantasía de ayer. Estuve ahí disfrutándolo tanto, tan a gusto, viendo a las mujeres. Me sentí como si conociera ese lugar. Volví a sentir esa sensación llegando a casa. Ya había estado ahí, yo atendiendo a los clientes, dando placer, siendo usada, bailando, conquistando. Y fue la primera fantasía cumplida en la compañía de mi Amo y la seguridad que me da sabiendo que está ahí a mi lado.

 

Y así se fue con su PUTA a casa. Llevó a su PUTA para follarla y me folló por todos lados, fue maravilloso. El plug grande que me dio placer por primera vez en mi culo, el pollón tan al fondo de mi coño destrozándome, que entró tan fácil. ¡Ay, la polla de mi dueño durísima en mi boca! Follándome, un placer tan maravilloso.

 

Cada rincón de mi cuerpo fue follado. Me entregué por completo sintiendo la posesión por todos lados, entregándome, sintiendo tantísimo placer, sintiéndome tan PUTA, tan PUTA como soy. Y ese deseo de ser follada por todos los frentes posibles, sentir la intensidad de tantas pollas por todos lados a la vez, sintiéndome grandiosamente PUTA.

lunes, 21 de septiembre de 2026

Día 44: Reavivando recuerdos de mi esencia

Hoy he sentido mi esencia más libre de PUTA en mis rutinas, y me encanta que sea algo tan natural en mi día a día. 

Al terminar mi clase de pilates, vi al argentino en el club. Hacía tiempo que no coincidíamos, así que me acerqué a saludarlo. Se alegró mucho de verme y conversamos un poco de todo: el trabajo, sus vacaciones y su próximo viaje de negocios.

Durante la charla, me confesó: "La noche que nos conocimos fue una de las pocas en las que regresé tan tarde a casa". Me explicó que antes salía todos los fines de semana hasta las mil horas, pero que ahora ya no lo hace. "Es que no soy de grises, soy de todo o nada", añadió. A lo que respondí: "Ah, entonces eres muy apasionado". Él me contestó: "Sí, lo que me quedó claro esa noche en la que nos conocimos es que Madrid es un lugar lleno de tentaciones". Cuando le pregunté cuál había sido su tentación esa noche, solo me sonrió y me dijo: "Luego te lo contaré". Adoro ese juego, esa intriga y esas ganas que me tiene y que expresa sin ser brusco y tampoco insistente.

Me despedí, pues tenía cosas pendientes por hacer. Por la noche le comenté a mi Amo que iría al El Corte Inglés. Mi Dueño me ordenó que cumpliera con el protocolo del lugar: colocarme el plug en mi culo y mostrárselo. Así lo hice. Entré a un probador con un vestido, me quité el mío y empecé a follarme el culo con el plug, y lo grabé para mi Amo.

Es maravilloso cómo transito de un escenario a otro encontrando placer. Salgo a hacer ejercicios y termino coqueteando, provocando con mis palabras, mis preguntas y mis respuestas. Y luego, en una tienda, termino disfrutando con mi plug en un probador. En el día a día, en la simpleza de la vida, encuentro un profundo placer. Como al caminar tranquilamente, doblar una esquina y encontrarme con tres policías sexys y guapos; sentí unas ganas de que me follen ahí mismo. Adoro mi presencia absoluta en el ahora y el disfrute.

Más tarde, hablando con mi Amo, recordé una experiencia morbosa que tenía olvidada: la noche de la despedida de soltera de mi amiga, el stripper contratado me metió al baño pequeño donde se cambiaba tras su show. Deseaba tanto follarme que, en ese espacio reducido y ante la falta del preservativo que le pedí, me dio la vuelta y, mirándome al espejo, fui follada por el culo por ese hombre que se gana la vida repartiendo placer con su cuerpo, sus movimientos sexys y un rostro hermoso.

Mientras lo recordábamos, mi Amo me decía que soy una grandísima PUTA. Ver lo mucho que se excitó con su riquísima polla tan dura me encendió demasiado. Quería comérsela toda en ese mismo instante. Sé que en unas horas me la comeré completa y me follará riquísimo la garganta.

domingo, 20 de septiembre de 2026

Día 43: Jugando con mi asistenta

Hoy jugué por primera vez con una mujer. No fue con su cuerpo, sino con su mente. La mente es muy poderosa, por lo que el impacto que se genera es mucho mayor.

Nada fue planeado. Yo requería apoyo con la limpieza de la casa y era la primera vez que ella venía a ayudarme, la primera vez que me conocía. Y lo hizo en el ámbito más íntimo, el de mi hogar, en mi mundo, que refleja una parte de mi ser.

Empezó a conocerme de a pocos. Por ejemplo, apenas entró a mi casa, al ver el cuadro que estoy pintando, me dijo: "Está muy bonito, señorita. ¿usted lo ha pintado?". Habrá pensado en el arte de mis manos para pintar e inspirarme, en la belleza que creo con los óleos y colores.

Luego, cuando me escuchó en una reunión de trabajo por videollamada, se habrá percatado de mi capacidad profesional y el trato personalizado a mis clientes.

Y así es pocos minutos vio mi lado artístico y profesional pero no fue lo único que vio, escuchó y supo de mí durante las horas que estuvo en casa. También se enteró de que aquí vive una gran PUTA. En complicidad con mi Amo, dejé uno de mis juguetes más íntimos entre las sábanas para que lo encontrara al limpiar. El elegido fue el pollón, tan grande, tan impresionante.

Estaba allí a propósito porque quería que lo encontrase, lo mire y que su imaginación se disparase, que se permitiera explorar sus pensamientos y deseos más profundos y oscuros, como debería disfrutarlo cualquier mujer conectada con sus propios deseos y placer.

Quería que se preguntara en la casa de la grandísima PUTA en la que había caído: "¿Cómo puedo meterme tremendo pollón en mi coño?", que diga: "¡Pero si es tan grande!", y que sepa que me lo metí esa misma noche porque seguía entre mis sábanas.

Quería que se permitiera todas esas preguntas, todos esos pensamientos y que lo imaginara.  Seguro desconoce que existen pollas de semejante tamaño y juguetes para ir practicando, entrenando el coño para cuando reciba una así de verdad, dándote un placer inmenso. Y lo que menos se imaginaba es que existen PUTAS como yo que se entrenan y lo disfrutan al máximo como se lo merecen.

Y no solo eso, también la hice escuchar la conversación con mi Amo. Una conversación en la cual hablamos de intercambio de fluidos y lo PUTA que soy. Lamento no haber visto a tiempo mi silla de trabajo con las marcas de mis fluidos. Le hubiese pedido gentilmente que me ayudara a limpiarla. Sé que en su cabeza pasaría ese pensamiento: "¿Pero de qué es esta mancha para poder limpiarla, si solo se sienta allí para trabajar?". Lo que no sabe es que chorreo por todos lados, por todo el placer que siento y lo PUTA que soy disfrutándolo.

Hoy también empecé a ordenar mis fantasías, esas que pronto serán vividas, experimentadas y disfrutadas. Una PUTA que organiza y planifica junto a su Dueño, acatando cada una de sus meticulosas órdenes.

sábado, 19 de septiembre de 2026

Día 42: Disfruta, …


Disfruto tanto de mi evolución, de dejarme llevar por completo por lo que siento, por el puro disfrute de romper tabúes y limitaciones autoimpuestas que antes consideraba naturales. Disfruto permitírmelas empezando por mis fantasías. 

Hoy, al regresar de pilates, empecé a tocarme y luego introduje el Flexer en el juego. Empecé a jugar y a jugar, sin frenos, tocándome. Y en breves minutos, ahí estaba, fantaseando con tener a un hombre negro, tener su enorme polla negra dentro de mí. Mi Amo estaba mirando a lo lejos, había otros hombres alrededor, pero yo tenía en ese preciso momento al hombre negro metiéndome su inmensa polla muy dentro de mí, rompiéndome toda, y lo disfrutaba de una forma brutal.

Era tan inmenso mi deseo de que me llene por completo, era tanto el placer que sentía en medio de ese éxtasis que le grité, le pedí que me llenara toda, que se corriera dentro, que no importaba nada. Le grité que me diera un hijo. Sentí el éxtasis total y absoluto, dejando atrás todas mis negativas previas.

Fue tanto el clímax que sentí al escucharme decir esas palabras, al desear con tanta ansia que se corriera dentro de mí, que abrí los ojos abruptamente, saliendo de golpe del estado absorto y de ese placer supremo en el que estaba.

Ya no solo no lo rechazo, ahora lo siento, lo disfruto, y eso es maravilloso. Me permito gozarlo como la PUTA que soy, fantasearlo, expresarlo, compartiéndolo con mi Amo y quizá pronto hacerlo realidad.

Hoy, mi cuerpo caliente y mi alma de PUTA quisieron salir un rato a provocar, a disfrutar de las miradas, de la atención de los hombres, a ser vista y deseada como me encanta hacerlo.

Fui a mi bar preferido a generar y sentir la mirada del encargado y la atención de todos los hombres que trabajan ahí. Y así fue. Me encantó verlo en su rol de jefe tan estricto, reclamando con firmeza al personal joven por no haber estado en su lugar, dejando el salón sin camareros, pero con clientes que requerían servicio.

Esa firmeza activó algo inmediato en mí. Me excitan y me atraen muchísimo los hombres que mandan, que dominan, que saben lo que hacen y ponen orden. 

Hoy, a raíz del desorden de los empleados, el encargado me ofreció un trabajo en el bar, aunque me advirtió que sería un jefe muy exigente y que por eso casi nadie aguantaba trabajar con él.

«No te gustaría trabajar conmigo. Soy demasiado exigente», me dijo. A lo cual le respondí: «No te imaginas la exigencia y la estricta disciplina a las que estoy sometida».

Me clavó la mirada y me dijo: «Entonces serás perfecta para trabajar para mí».

Después de conversar, me despedí entre sonrisas, momento en el cual me retuvo y me dijo: «Espera, que termine y así te acompaño». 

Le reté y le dije: «¡Uy, muy mandón ordenando todo! Aún no trabajo para ti para que pretendas mandarme». Y en ese momento lo vi en su rostro, cómo le encantó mi respuesta. Sabe que podría tener más de mí. Lo desea. Lo que no se imagina es que ya tengo un único dueño a quien obedezco: mi Amo.

Y así, de camino a casa, llamé a mi Amo para contarle sobre mi visita a mi bar preferido. Él ya sabía que estuve allí; me llamó apenas había llegado y al despedirnos, antes de colgar, dijo la parte de nuestra frase: “Disfruta” a lo cual yo respondo “PUTA».

viernes, 18 de septiembre de 2026

Día 41: La rifa de 10 céntimos

Adoro no solo sentirme PUTA, sino hacer cosas de PUTA, expresarme ante el universo como tal.

Hoy me vi en plena reunión formal, muy atenta y profesional frente a mi cliente. Observé esa fachada, esa formalidad que también soy, conviviendo con un fuego ardiente interno que pocos conocen... todavía.

Lo espectacular fue contrastar ambos lados: la etiqueta laboral frente a mi verdadera esencia de PUTA que disfruta y comparte. Estaba allí sentada con mi plug, que me acompañó casi 5 horas y me dejó el culo muy abierto, listo para pasar al siguiente tamaño y ser follada por mi Dueño en unos días.

Llevaba mi blazer de lino color beige para la ocasión y debajo mi camiseta de Cheap Slut, que se dejaba ver parcialmente. Era perfecto visualmente: el fondo y la forma. Dos facetas que pueden parecer antagónicas, pero que realmente no lo son; más bien, creo que se complementan maravillosamente.

Durante la conversación de hoy con mi Amo, él me escuchó repetir lo que le dije a mi equipo en la oficina y me dijo: «Veo que mandas». Y claro que lo hago, le respondí: «En este trabajo mando yo; fuera de él, mandas tú». Y es que así es: fuera de ese entorno laboral, mi Amo, mi Dueño, es el que domina, el que me da instrucciones e imparte órdenes, y yo le respondo «vale» y ejecuto con absoluta sumisión.

Es un placer inmenso soltar el control, y solo puedo hacerlo porque confío en él. No habría otra razón por la cual obedecería ciegamente si no fuera por la confianza que le tengo a mi Amo. Estoy en sus manos, soy de su propiedad.

En los proyectos de mi Amo me subasta en participaciones de 10 céntimos que vende a todos los hombres que me desean como premio. Adoro cómo salen ganadores los que menos espero. Mi Amo me da justo lo que necesito. El primer ganador fue un hombre mayor quien compartió el premio con sus seis amigos de la residencia. Yo, obedientemente PUTA me entregué como premio. Luego, desafiando mi gran zorrería, deseaba otro ganador y le pedí a mi Dueño conceder otro premio. Se hizo el sorteo y el nuevo ganador fue un hombre negro. La fantasía de ese hombre era follarme el culo, pero ante mi negativa inicial, cambió de premio y lo reemplazó por un creampie en mi coño. Mi Dueño me folla la mente: no permitió que el hombre negro me follara el culo, pese a que ahora era mi elección que lo haga y me ordenó cerrar los ojos para sentir la segunda fantasía que quería el hombre negro como premio. Así lo hice: me imaginé ahí, siendo follada por un hombre negro con una polla descomunal rompiéndome el coño y corriéndose dentro de mí. Visualizaba su leche blanca, el contraste con el color de su piel y la mía y cómo chorreaba al salir de mí. Era tanta, tanta leche...

Ahí estaba uniendo en una sola experiencia las dos cosas que le había negado a mi Amo en el pasado: ni negros, ni creampies. Ahora deseaba ambos a la vez: un hombre negro llenándome el coño con su leche.

Soy tan PUTA que adoro esta evolución, igual que adoro buscar una nueva camiseta para llevar, una con el Queen of Spades, que sea otra marca que lucir con soltura y certeza, ¡y con alegría!, porque me siento así, me reconozco como tal.

jueves, 17 de septiembre de 2026

Día 40: Hamman: Humedad incesante


Hoy conecté con lo PUTÍSIMA que soy y con el deseo salvaje de ser follada en cualquier lugar.

Fui a un hammam con mi amiga y, apenas vi al masajista, me encendí. Sentir sus manos sobre mi piel, el susurro de su voz y el aroma del aceite que elegí creó un cúmulo de sensaciones que me activaron cada vez más.

Todo estalló con un gesto pequeño pero increíblemente excitante: el masajista desató la parte de arriba de mi bikini y dejó caer las tiras a los lados de mi cuerpo. Boca abajo, supe que cualquier movimiento mínimo dejaría mis pechos al descubierto. Me fascinó la idea de que me viera desnuda.

Mientras recorría mi espalda con unos maravillosos masajes, deseaba que sus manos bajaran un poco más y me cogieran los senos, y empiece a acariciarlos y darme placer. Sus manos bajaban desde mi cuello por toda la espalda hasta el inicio de mi culo. Fue brutal. Presionaba justo como le pedí: «Intermedio y fuerte, ve alternando», le dije. Anhelaba que sus manos no se detuvieran, que se atreviera a cruzar la línea ética entre masajista y clienta, y notar lo receptiva que estaba, las ganas que tenía de polla.

Con los ojos cerrados, le transmitía mentalmente mis fantasías, deseando que tuviera el poder de leerme la mente, actuar y me follara.

Al masajear mis brazos, bajó hasta mis manos y entrecruzó sus dedos con los míos. Fue tan excitante. Imaginé que ambos apretábamos los dedos entrelazados con fuerza, agarrándome a él mientras me metía su polla tan adentro. Esa fuerza única que me hace sostener con desesperación las manos de un hombre.

Al masajear mis piernas, quise que subiera hasta la ingle, que sus dedos se deslizaran por mi coño y me hicieran correr ahí mismo. Deseaba que me follara en ese oasis de relax.

Cuando se colocó junto a mi cabeza, visualicé mis brazos estirándome para sacarle la polla y comérmela entera, dándole la señal de que tenía vía libre para hacer conmigo lo que quisiera.

Me encantó reconocerme así: ardiendo en deseo, absorta en el placer y conectada con mi zorrería. Adoro la idea de enloquecer con una polla en un entorno tan nuevo, tan imprevisto.

Durante toda la sesión estuve chorreando abundantemente y pensaba en llegar a casa para compartirlo con mi Amo, y así lo hice. Como dato curioso, al irme y despedirnos, descubrí que el hombre se llamaba igual que mi Dueño.

Y así terminó mi visita en el hammam. Desde que llegué y vi ese entorno oscuro diseñado para el relax y el placer de las piscinas, mi mente me llevó directo a mi Amo. Nos imaginé disfrutando juntos, él acercándose y follándome ahí mismo donde los demás solo buscan relajarse. Con los chorros de agua, nosotros nos relajamos follando en la oscuridad.

miércoles, 16 de septiembre de 2026

Día 39: PLACER

Hoy ha sido un día lleno de placer: el placer de sentir mi cuerpo, de tocarme y de alcanzar innumerables orgasmos. Mi Amo planificó una jornada de disfrute total sin que él estuviese. Deseaba mi disfrute y así ocurrió. En todo el día no pensé ni me ocupé de otra cosa que no fuera el placer absoluto.

Fue simplemente maravilloso. Me relaja tanto, me conecta con mi ser de PUTA, desaparecen las preocupaciones y los pensamientos, y solo quedan sensaciones y emociones de disfrute. Adoro que mi Dueño me regale ese deleite, así como adoro todo el placer que me brinda en cualquier momento.

Antes de irme a dormir, luego de regresar de la fiesta de ayer en la que cumplí satisfactoriamente la misión que tenía para esa noche, me corrí frente a mi Amo cinco veces: primero con el pollón, dos veces con el juguete fucsia, luego con el juguete pequeño y finalmente con el palo, siguiendo sus órdenes. Mi Dueño recordó el palo y no permite que lo dejemos de lado, ese palo que me ha dado placer tantísimas veces y que forma parte del protocolo.

Correrme frente a mi Amo es delicioso, una mezcla de placer y excitación; me hace sentir que puedo ser completamente yo y saber que él disfruta viéndome tan PUTA, me enloquece.

El protocolo para este día consistía en escribir la hora de cada corrida y el objeto que entraba en mi coño mojado. Era tanto el placer que sentía que, mis primeros cinco orgasmos los anotó mi Amo por mí. Me corro tanto, una y otra vez, que me pierdo en tanto placer... Viene uno y ya quiero más, lo siento, lo disfruto y quiero más, lo vuelvo a sentir y quiero más, es imparable mi deseo.

Todo el día he estado mojada, chorreando a donde fuera, ya que no solo me corrí en casa. Fui a Mercadona con una sola misión: comprar lo que entraría en mi coño. El universo me regaló inesperadamente muchos pepinos que recién habían abastecido, para que escogiera el que yo quisiera entre tantos, un mensaje de la abundancia que me rodea. Me encanta recibir y percibir los mensajes del universo, una muestra más de mi conexión en todo sentido.

También compré un calabacín y dos plátanos. En pleno Mercadona, con el Flexer encendido y manejándolo yo misma, me corrí. Ahí mismo, en el pasillo de las verduras, frente a los calabacines, me detuve y me di más duro ante la mirada de los empleados de la tienda que ya me conocen. Sentía la vibración en mi coño, lo mojada que estaba y cómo empezaba a salirse el Flexer por tanto movimiento y humedad. Fue brutal. Un lugar al que voy con frecuencia, siendo testigo de mi zorrería.

En este día, siempre lleno de sorpresas y experiencias nuevas, hice una videollamada con mi Amo para enseñarle lo que compré. Me preguntó si había comprado más objetos a parte de los que iba a meterme en mi coño. Le dije que, además de comprar esos objetos aproveché para comprar aguacate para mi desayuno. De ahí nació su maravillosa idea: con su voz de mando me ordenó "trae el aguacate”.

Siguiendo sus órdenes, empecé a mojarme solo al escucharlo. Sabía lo que vendría y así fue. Me puse el aguacate en el coño, me conecté por completo y empecé a frotarla contra mi coño. Estaba tan húmedo... Empecé a darme muy duro y me corrí tantísimo que mi cuerpo temblaba de placer. Me encantó. Simplemente fue maravilloso.

Mi Amo me dijo que me reinvento y así es; lo disfruto tanto, vivir experiencias nuevas... Follada, corrida con un aguacate, el mismo que como y disfruto todos los días durante el desayuno, ahora estaba en mi coño, impregnado de mis jugos, con un olor espectacular que llevo grabado en mi mente. Brutal. La habitación tenía un olor a sexo, a mucho sexo conmigo misma.

Este es el registro de mis corridas maravillosas de hoy, es un privilegio absoluto ser tan PUTA y vivir consciente y completamente entregada en este día:

·       04:26 – Pollón

·       04:40 – Juguete fucsia

·       04:43 – juguete fucsia

·       04:45 – vibrador pequeño

·       04:52 – Palo

·       05:51 – Pollón

·       06:04 – Palo

·       13:23 – Juguete fucsia

·       13:27 – Juguete fucsia

·       13:46 – Mano

·       14:30 – Palo

·       14:39 – Palo

·       14:51 – Pollón

·       15:23 – Pollón

·       16:25 – Flexer

·       17:38 – Mano

·       18:04 – vibrador pequeño

·       18:27 – Aguacate

·       21:25 – Mano

·       21:35 – Calabacín

·       22:49 – Palo

·       22:56 – Pollón

·       23:54 – Flexer

Lo que hace un cómputo de 23 hermosos orgasmos: 5 con el pollón, 5 con el palo, 4 con el juguete fucsia, 3 con la mano, 2 con el vibrador pequeño, 2 con el Flexer, 1 con el aguacate, 1 con el calabacín y 0 con pollas. Mi Dueño hizo especial hincapié en este último dato para recordarme que aún tengo margen para ser más PUTA.

Me encanta recordar, sentir cada una de mis corridas. La última fue en el bar del hotel de lujo al que fui con una amiga, llevando el Flexer. Lo activé primero lento, luego lo subí y lo presioné contra mi coño, ubicándolo en un punto preciso de la silla en la que estaba sentada para que se clavara al máximo. Fue ahí como me corrí antes de las 12, para cerrar este maravilloso y húmedo día que compartí con mi Amo.

martes, 15 de septiembre de 2026

Día 38: Consolidando nivel


Hoy desperté con mucha energía y con un deseo precioso y excitante. Tenía la intuición de que sería una noche especial, y lo fue.

Tenía muchas ganas de cumplir con la misión de hoy. Mi Amo confiaba en mí y en mi capacidad de lograrlo, como todo lo que me propongo. Yo confío en mi capacidad de crear cuando estoy conectada y siento que algo es lo mío. Así me siento con esta experiencia, con lo que construyo con mi Amo, en lo que dejo atrás y el placer que compartimos.

Salí con esa pasión y determinación, llevando en mi bolso el Flexer, mis bragas y el juguete fucsia, similar a la fursia que soy. Me adelanté a mis amigas porque se demoraban y yo deseaba que empezara la noche.

De pie en la esquina de la barra —el lugar al que mi cuerpo me lleva de forma natural—, observaba y disfrutaba el momento. Los hombres me miraban intrigados, con deseo. Sonreían y yo los miraba fijamente. Se acercaban a conversar con todo tipo de entradas: con bromas, con afirmaciones o buscando cualquier forma de captar mi atención. Me encanta tenerlos así: deseosos y expectantes.

Mi ser sentía cuál sería el target de la noche. El primero con el que hablé no lo fue. Camino al baño encontré a otro; conocía mi país y le encanta su gente. Lo sentí más como mi target.

Mientras informaba a mi Amo sobre el avance de la noche, no paraban de llegar más hombres a hablarme, a querer bailar conmigo. Mientras conversaba con uno de ellos, tuve un orgasmo en plena pista de baile, entre tanta gente. Mi Amo me estaba follando a la distancia con el Flexer y no paraba de darme placer hasta que exploté. Fue un orgasmo tan delicioso que me mojo al recordarlo.

Entre tantas miradas se acercó uno más, y ocurrió algo mágico. Me pidió que apuntara su número para que lo llamara si lo quería en algún momento. Vi el número que escribía y, sobre todo, lo que ponía debajo, que era lo único relevante: Francia.

El país del cual había hablado con mi Amo cuando le dije que nunca había estado con un francés. Mi Dueño me había respondido: "Lo harás, lo has manifestado". Cuando lo dijo, sentí que sería así y lo solté. Eso es lo maravilloso: manifestar y dejar que se dé. Soltar. Me encanta.

Fue un momento increíble; llamé a mi Amo para compartirlo. Adoro vivir la fuerza del universo, sentir su presencia y escuchar el poder de algo superior que dice: "¿Lo deseas? Aquí lo tienes. Te lo mereces". Me encanta vivirlo con mi Amo, bajo su cuidado y su guía.

Esta noche parecía que los hombres reconocían el gran premio. Yo disfrutaba el momento. En un instante me interceptó el amigo del hombre que conocía mi ciudad de origen, el mismo que me había saludado en inglés antes de conocer a su amigo. Me pidió disculpas por la confusión de haberme creído extranjera y me dijo que él también conocía mi tierra. Vi en sus ojos el deseo, las ganas de querer estar conmigo toda esa noche.

Fue en ese mismo grupo de amigos donde estaba el hombre con el que cumplí la misión. Conversamos sobre mi ciudad, respondí a sus preguntas sobre la situación social y económica; me expresó que identificó en mí una mujer preparada y educada. No sabía lo PUTÍSIMA que también soy, hasta que llegó el momento ideal para mostrárselo.

Me comentó que se dedicaba a la industria del vino, que sabía mucho de olores y que el perfume que yo llevaba le resultaba familiar. Me dijo: "Me resulta muy familiar, no sé identificar de dónde, pero es familiar". Esas palabras fueron preciosas. Fue otro regalo de la noche y del universo. Minutos antes fui al baño y me perfumé con mis flujos de mi coño chorreando como me marca mi Dueño.

Abrí mi bolso, le mostré el estuche de mi perfume y se lo di a oler. Me dijo que sentía olor a cuero. Luego de unos minutos, con menos amigos a su alrededor, le pregunté: "¿Hace cuánto te dedicas a la industria del vino?". Y añadí: "Sabrás mucho de vino, pero de perfumes no creo que sea tu fuerte". Me respondió: "Es que sentía que no era lo que percibí". "No lo fue", le dije.

En ese momento llevé mi mano a mi coño —que estaba muy húmedo después de haber sido follada ferozmente por mi Amo casi dos horas—, me impregné de mis flujos y le hice oler el perfume de mis fluidos. Ahí se quedó completamente sorprendido. Antes de que dijera algo, cogí su mano, la llevé a mi coño y le dije: "Huele más". Volvió a oler mis flujos y se quedó de una pieza, sin creer que lo que estaba viviendo en esa discoteca era real. Él deseaba más.

Al rato vino uno de sus amigos y, después de unos minutos, le dije que me iba. Él se ofreció a acompañarme hasta el taxi. Camino a la calle, le dije que por reciprocidad a mí me tocaba sentirlo también. Coloqué su mano en su polla por encima del pantalón, me acerqué a él y le dije: "Esto es tocar el estuche, tú tocaste y oliste mi perfume". Deslicé mi mano por su pantalón, toqué su polla dura y la moví de arriba a abajo mirándolo a los ojos. Luego, aparté mi mirada, vi mi celular para seguir el camino del taxi.

Luego opté por un taxi de la calle porque el otro taxi tardaba demasiado. Llegamos a la puerta, quiso acompañarme a casa, pero la respuesta fue un no. La noche había terminado, mi misión estaba ejecutada y deseaba tanto compartirlo con mi Amo.

Llegué a casa, lo llamé, y en ese instante lo sentí y lo hice: me arrodillé imaginando a mi Amo frente a mí y le dije: "Misión cumplida, Amo. Llevo mi sumisión y obediencia en el ser". Me encanta entregarme a Él, confiar y crear estas experiencias maravillosas juntos.

Misión cumplida y premio recibido: mi Dueño me envió uno de nuestros videos. Me encanta vernos, me excita tanto y lo deseo muchísimo. Le conté cada detalle, como siempre con mi Amo, compartiendo juntos el placer de lo vivido y lo creado. Así empezó también el día marcado por mi Dueño para honrar y disfrutar el orgasmo que tanto merezco, otra excitante idea y regalo que me da. Siento que será espectacular.

Ampliando horizontes

Estos últimos días han estado llenos de momentos espectaculares. Vivirlos con tanta presencia y disfrutar del aquí y el ahora es simplemente...