Hoy me he follado el culo muy fuerte. Tengo tantísimas ganas de follar. El deseo me desborda y mi cuerpo reclama sexo sin tregua.
Vivo en una excitación constante
que transforma los escenarios más mundanos (la compra en el supermercado, el
probador de una tienda, una videollamada de trabajo) en templos para mi propio
culto al placer.
Soy tan PUTA que busqué contratar
un seguro para mi comPUTA solo para follarme el culo nuevamente fuera de casa.
Me enloquece la sensación de mi juguete en lo profundo de mi culo.
Fui al Corte Inglés con ese único
propósito. El probador de doble espejo es una delicia. Adoro contemplar mi
silueta y la de quienes me follan, admirar la hermosura de los cuerpos
entregados al placer y la lujuria. Una excitante imagen en movimiento que me
llena de morbo y deseo.
Me masturbé en el probador mientras
la dependienta, al otro lado de la cortina, me preguntaba por la falda que
llevé a probarme. Ella no sospechaba que a pocos centímetros de distancia había
una gran PUTA dándose tanto placer, sumergida en el éxtasis.
Mis ganas de ser sometida son tan grandes que me apoyé contra la pared para meterme mi juguete más y más profundo, como la gran PUTA que soy. Mi deseo es tan grande que exige ser satisfecho con mil pollas en mi culo, en mi coño, en mi boca... en cada rincón de mi cuerpo ardiente. Lo necesito tanto.
Al regresar a casa, mi Amo me dio
un regalo: dejarme follar con el pepino comprado exclusivamente para mi coño.
Adoro sentirlo abriendo mi coño, entrando tan profundo. Me dio tan duro que
tuve que frenar en seco para no correrme, pues mi Dueño me ha prohibido hacerlo
sin su autorización. Acatar su orden en pleno éxtasis me enciende. El control
que mi Amo ejerce sobre mí posee una belleza hipnótica. Su disciplina me empuja
al límite y aviva mis ganas de rendirme a él.
Así se cierra este día, con el
culo abierto, devorada por un anhelo salvaje. Soy una PUTA nacida para dar
placer.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario