lunes, 19 de octubre de 2026

Ampliando horizontes

Estos últimos días han estado llenos de momentos espectaculares. Vivirlos con tanta presencia y disfrutar del aquí y el ahora es simplemente maravilloso. Me tomé unos días libres del trabajo; me lo merecía. En una conversación con mi Amo, me percaté de que hacía mucho tiempo no lo hacía: una desconexión total para disfrutar de lo que me gusta, de mi esencia de PUTA.

Mi Amo llegó a Madrid. Lo recibí en casa y fuimos directos a comer. En menos de una hora ya había hecho tantas cosas de PUTA... Caminando por el cruce de dos calles muy conocidas de un céntrico barrio, me dijo la palabra que me encanta: “protocolo”. Me acerqué a su oído y le dije las palabras que me enseñó y que son tan ciertas, un agradecimiento profundo por enseñarme a ser cada día más PUTA, mientras le tocaba la polla por encima del pantalón. Llegamos a la trattoria donde habíamos reservado por recomendación y la experiencia fue sencillamente maravillosa.

Allí —porque el universo siempre nos habla— nos encontramos con un camarero que conectó inmediatamente con nosotros. En ese espacio íntimo, donde la única mesa ocupada era la nuestra, la complicidad, las risas y el juego con él crearon un ambiente único. Su energía se sentía en el aire. Me fascinaron las miradas con mi Dueño, esa complicidad, los silencios y los mensajes cruzados que sé que el camarero percibía. Esa mirada de mi Amo diciéndome: «ahí estás, puta, le estás coqueteando en mi cara», fue espectacular. Conversamos, nos reímos y la pasamos muy bien, como siempre.

Al salir de la trattoria, mi Amo me sorprendió metiéndome mano. Me encanta cuando lo hace, cuando me da palmazos en el culo, cuando me pilla desprevenida. Así caminamos hacia casa: él metiéndome los dedos en el coño por encima de la falda cada cierto tiempo, lo que me vuelve loquísima de placer. Ahí, en medio de la calle, me volvía una zorra total. Incluso mi Dueño me folló con sus dedos mientras estábamos de pie frente a una obra; no me percaté hasta unos segundos después de que arriba había unos obreros observándolo todo. Adoro esa exhibición; es la mezcla perfecta: ir con las flores que me regaló mi Amo en una mano mientras era follada con sus dedos. Es impresionante.

El juego y la entrega absoluta no pararon en ningún momento. Llegamos a casa y mi Amo hizo el protocolo de bienvenida. Se arrodilló ante mí y empezó a comerme el coño deliciosamente, me fascina cómo lo hace, cómo lo siento entre mis piernas saboreándome. Adoro vernos en los espejos y retratar esa imagen en una foto; es magnífico. Me moja brutalmente recordarlo.

Soy tan PUTA y mi Amo tan maravillosamente pervertido, que siempre subimos un nivel más a lo hacemos. Cuando follamos, empezó a relatarme todo lo que yo hubiese hecho con el camarero en la trattoria, cómo lo habría llevado al baño para comerme su polla... Me encanta todo lo que me dice y me fascina imaginármelo.

Por supuesto, mi Amo no se olvidó de los 18 azotes que me merecía y que días atrás me ordenó anotar en un Post-it como recordatorio. Me pidió que lo cogiera y, teniéndolo frente a mí, comenzó con el castigo luego de hacer que lo lea “18 azotes (que se convirtieron en 19) por intentar mandarle a mi Dueño y pedir cosas insistentemente merece un castigo”. Y sí que merecía tal castigo por mi atrevimiento. Tras cada azote, mi Amo me ordenó decir «SOY UNA GRANDÍSIMA PUTA». Fue fantástico; me excitó muchísimo decirlo en voz alta. Lo sentí tanto que incluso le pedí más azotes después de follar. Me encanta como me azota el culo y todo lo que compartimos: la combinación perfecta entre follar, azotes, comerle la polla y, sentir el placer indescriptible de sus labios cuando mi Amo bebió agua de mi coño, simplemente me enloqueció. Adoro todo lo que pasa por la mente de mi Amo y que lo haga, me da un placer inexpresable. Y en medio de todo ese cúmulo de experiencias excitantes, me regala detalles tan dulces como regalarme flores, traerme una vela recordando exactamente lo que le había contado hace unos días, cuidar de mí reparando cosas de la casa, siempre atento y protector. Me fascina.

Así, sintiéndome tan PUTA, fuimos a mi bar preferido. Modificamos la agenda para pasar por allí. En nuestro plan decidimos que entraríamos por separado y que él se sentaría en un lugar cómodo para verme zorrear en directo; mi Amo entró primero y yo después. Me puse un vestido azul y los tacones blancos de aguja que tanto le gustan y que busqué especialmente para mi Amo. Aunque no estaban los camareros habituales ni el encargado con el que me gusta zorrear, ocurrió algo mágico: mientras mi Amo estuvo en el bar no hubo nada particular, pero en cuanto se marchó —como si los demás hombres olieran su poder y supieran que le pertenezco— me invitaron a una fiesta en un Club cercano y el hombre que estaba a mi lado en la barra me ofreció un chupito mientras iniciaba una conversación muy animada conmigo.

Sin embargo, la orden de retirarnos ya estaba dada y mi Amo me esperaba afuera. Agradecí el gesto, conversé un par de minutos con el hombre y me fui. Al llegar al banco frente a El Corte Inglés donde me esperaba mi Amo, nos sentamos y empezó a follarme con sus dedos. Ahí en plena calle, mientras la gente paseaba por la calle principal a tan solo unos metros nuestra. Me encanta cómo me excita y cómo juega conmigo en todos lados, como me usa sin límites. Luego lo grabó todo: en el vídeo se escucha lo mojada que estaba. Es mi estado habitual de PUTA, mojadísima. Después mi Dueño hizo algo maravilloso: se alejó con la cámara mientras yo permanecía abierta de piernas con mis tacones blancos y mi vestido azul, tan abierta, tan excitada. Me enfocó desde lejos, acercándose poco a poco hasta encuadrar mi coño mojado y excitado. Lo miré a los ojos transmitiéndole todo el placer que me daba; él lee mi mente, sabe lo que me gusta y lo hace. Todo lo que me dice lo deseo y lo hacemos. Está dentro de mi mente, me conoce tan bien.... Es el segundo banco en Madrid en el cual jugamos y dejamos la marca de nuestra presencia y lujuria. Me excita y lo adoro.

Tras ese momento de pura entrega, fuimos a comer. Caminamos por las calles llenas de gente, cenamos y regresamos a casa. Soy una PUTA que lo disfruta al máximo, una PUTA liberada que vive el presente. Siento su cercanía, la seguridad y la protección que me brinda. Caminar con mi vestido ceñido y mis tacones, sostenida de la cintura por él, me fascina, me siento y soy suya, y al mismo tiempo disfrutamos jugando con otros, provocando deseo y dando placer.

De vuelta en casa, hicimos la reseña para la trattoria, una reseña de Google de puro zorreo, llena de mensajes con doble sentido, sugerentes invitaciones, lo disfrutamos tanto. Vimos porno —una gran polla negra— mientras yo le chupaba la polla y él me introducía los dedos en mi coño empapado. Mi Amo me llevó a la habitación y follamos durante horas. Cada una de sus palabras dándome poder y resaltando la zorra que soy me hizo sentir lo PUTA que soy en cada centímetro de mi cuerpo. Adoro tocarnos y sentirlo dentro de mí. Y yo ahí tan PUTA. Mi Amo me dijo que estuvo a punto de correrse en mi coño y eso me encantó e imaginé el momento de hacerlo. Imaginé cuando lo haga, sabemos lo que significa y lo deseo muchísimo.

El día siguiente fue otro día increíble. Fuimos a bailar bachata. Mi Amo me pidió que me vistiera muy de PUTA, sin adelantarme lo que vendría después. Me dijo: «Muchos hombres te tocarán», y no se refería solo al baile; él ya tenía todo planeado. Cuando me pidió que llevara un candado en el bolso no entendía la razón, pero confié porque así es, confío en él y en lo que me dice. Me dejo llevar por la sorpresa. Todo fue perfecto. Luego de bachata mi Amo me propuso jugar… una gran sorpresa para una PUTA como yo.

Llegamos a un conocido local liberal pasada la medianoche del jueves. La visita a este club era especial ya que es uno de los lugares que forman parte de "La Noche perfecta" que detallo en mi perfil de Inkspired https://getinkspired.com/es/u/kimberly-v-242236/

La experiencia fue sencillamente espectacular: una verdadera mezcla de sensaciones. Todo se sentía completamente nuevo y, al mismo tiempo, me conecté de inmediato y me sentí profundamente cómoda, con mucha familiaridad en un lugar tan atípico. Mi curiosidad estaba al mil por ciento, entrelazada con un deseo y una excitación intensos. Fue algo tan emocionante como liberador... literalmente volé.

Sentí lo PUTA que soy y lo maravilloso que resulta vivir cada instante: disfrutarlo, entregarme a tanto placer y llenarme de ese regocijo brutal. Fue una vivencia increíble donde no solo reinaron la lujuria y el morbo, sino también la contención, la compañía (en todo momento, excepto cuando decidí mandarlo a traerme una bebida), el cuidado y el amor. Mi Amo estuvo ahí para mí en todo momento: yo compartiéndole todo lo que sentía y él sosteniéndome, acompañándome.

Al día siguiente, en una cena con amigos seguimos jugando con complicidad haciendo referencia a la noche anterior en el Club y todo lo que vivimos allí: mensajes cruzados entre nosotros, tomar agua de dos vasos diferentes, beber con tres pajitas, jugar con números, calificaciones, jugando con los mensajes que llegan mientras caminamos, tres mensajes seguidos NEVER STOP, REBAJAS y LAGO, jugando con esos códigos que solo mi Amo y yo conocemos, es maravilloso. Y me encantó.

Ahora él ha regresado a Córdoba. Aunque ya no está físicamente en casa, lo llevo conmigo. Recuerdo todo lo que hemos vivido estos días y todo lo que aún nos queda por hacer...

Al día siguiente, después de una cena y copas en un bar clandestino, una amiga me propuso salir a bailar. Terminamos en un pub, conversando tranquilamente, cuando de pronto un hombre se acercó. Y es que así es: una PUTA como yo los atrae con suma facilidad. Pueden olerme.

Se acercó con mucha gentileza a conversar y bromear. Nos invitó un coctel y la charla fluyó. Su amabilidad me gustó, y yo le encanté por completo. Me contó que planeaba viajar a mi ciudad y me pidió recomendaciones buscando mi visto bueno.

Entre risas y coqueteos, noté que se distrajo y perdió de vista su copa, así que tuvo que pedirse otra. Más tarde, al verlo nuevamente despistado, aproveché para jugar: tomé su trago y me lo llevé. Cuando por fin notó que lo tenía junto al mío, me dijo: "¡Ajá! Te lo has llevado, te has robado mi coctel". Lo miré y respondí: "No, no, no… te estoy educando". Me encantó saborear esa frase. Es que soy tan PUTA, y todo lo que mi Amo me enseña me fascina compartirlo con el mundo. Le expliqué que lo educaba para que aprendiera a tener más cuidado con sus cosas. Adoré ese instante; fue un verdadero momento de poder.

A medida que avanzaba la noche, sus coqueteos se hicieron más evidentes. Me dijo que no solo era muy guapa, sino también sumamente amable. Y es verdad: soy educada y me lo suelen decir. Una PUTA que atrae, que enloquece, que juega; una PUTA educada, gentil y cortés. Esa es mi esencia. Me contó que acababa de llegar a la ciudad para asistir al Gran Premio de España de Fórmula 1 el fin de semana. Al preguntarme si me gustaba, le comenté que veía las carreras de niña con mi papá y mi hermano. Me preguntó si me gustaría ir, a lo que respondí sin dudar: "¡Obvio que sí, soy muy curiosa, aunque aún no he visto una carrera en vivo!". Su reacción fue inmediata: "Curiosa además… no me digas más, por favor, que me caso contigo". Yo, sin perder el ritmo, le contesté: "Primero dime qué me ofreces". Lo tenía loco de placer.

Poco después, mi amiga me volvió a decir que ya era hora de irnos. Él insistió en que nos fuéramos todos a bailar, y en ese afán me pidió el teléfono para anotar su número. Y al tomar mi móvil, terminó marcando accidentalmente a mi Amo. Me dio muchísima risa la ironía: mi Amo no sabía que este hombre, que ni siquiera había sido elegido como target sino que se acercó por su cuenta, lo estaba llamando justo cuando intentaba dejar su contacto en mi agenda. Mi agenda telefónica de PUTA.

Así cerraron estos días, repletos de placer, de experimentar cosas nuevas y de disfrutar intensamente con mi Amo. Juntos hacemos de todo y lo disfrutamos al máximo. Compartimos risas, complicidad, lujuria y conversaciones profundas. Me encanta vivir al máximo lo que construimos, me encanta saber que él lo disfruta y valora igual que yo, adoro sentirme plena y adoro cada segundo de ser tan PUTA, viviendo en plenitud y construyendo todo un mundo a su lado.

 

 

viernes, 9 de octubre de 2026

Día 62: Ebria de ideal

Siento tanto placer y una infinita alegría. Siento un placer inconmensurable por todo lo que vivo. Siento paz y seguridad por el camino de evolución que recorro acompañada de mi Amo, Dueño, Señor, Propietario mío, único y verdadero.

Miro sus ojos y confío, confío en el proceso. Cuando le pido tiempo me lo da, le pido comprensión y la recibo. Aunque realmente no preciso pedirle tiempo ni comprensión. Mi Amo me los da de antemano, ya que me conoce y me reconoce. Reconoce mis miedos y lo que me detiene, pero lo hermoso es que es momentáneo. Lo bello es que tanto él como yo, PUTA, lo sabemos y nos damos tiempo para avanzar.

Deseo tanto tener a mi Amo y Dueño, entre mis brazos, besarlo y follarnos muchísimo. Ha llegado una nueva etapa que viviremos con amor, cuidado y pasión. No tengo la menor duda. Los miedos fueron despejados, y eso me encanta porque todo lo construimos desde el amor. Lo adoro.

Deseo tanto que mi Amo esté conmigo aquí, disfrutarnos físicamente, compartir, pasear, reír, comer, follar, follar, follar, follar mucho como la PUTA que soy.

Hoy vi la continuación del video de ayer. Fue brutal ver a esa mujer tan PUTA recibiendo pollas por todos lados, abiertísima y con una cara de lujuria impresionante. Me encanta verla, ver cómo lo disfruta, cómo le llenan la cara de muchísimo semen. Le conté a mi Amo cómo me excita verla. Me preguntó si me veía así, con varias pollas en mi cara. Le dije que sí, y es que es algo que deseo experimentar, lo quiero disfrutar. Soy muy PUTA y deseo vivirlo.

Conversando con mi Amo, me ordenó que me follara con el pollón mientras hablábamos. Lo hice. Estaba en el sofá echada boca abajo conversando con él y me lo metí por el coño. Estaba tan mojada, y con cada movimiento me chorreaba más. Mi Amo me decía: "pero PUTA, estamos conversando de cosas muy normales y tú ya estás mojada, es que eres muy PUTA". Y es que es así, soy putísima, chorreo y me excita estar en ese espacio de intimidad conversando con mi Amo de cualquier tema. Las conversaciones con él me excitan mucho.

Así, siguiendo la orden de mi Amo de follarme con el pollón, me lo metí más adentro. Yo seguía chorreando, sentía mi coño tan mojado, me excitó muchísimo. Empecé a moverme más y más, lo sentía entrando tan, tan adentro de mí, fue brutal. Maravillosamente excitante. Empecé a moverme por el sofá, a saltar, me puse encima de mi pollón y mi Amo lo veía todo. Adoro que me vea jugar, adoro que me diga que le doy placer, me encanta dárselo.

Y así me corrí, me corrí y sentía todo el placer recorriendo todo mi cuerpo: mis piernas, mi coño, mi vientre, mi pecho, mis brazos, absolutamente todo. Un orgasmo tan placentero. Y luego me saqué el pollón de poco en poco, lo sentía salir de mi coño, no tenía fin.

Hoy mi Amo y yo hicimos un nuevo protocolo. Esta vez propuse el formato del nuevo protocolo. A mi Amo le gustó la idea y la aceptó. Luego de hacer algunos ajustes en la redacción del protocolo, quedó la versión final. Este protocolo es muy especial para mí, le tengo un gran cariño porque fue creado por ambos, por mi Amo y por mí. Me encanta que en este protocolo que disfrutaré tanto cumplir desde hoy, hay un mensaje muy poderoso entre sus líneas, algo tan potente que solo conocemos nosotros dos.

 

jueves, 8 de octubre de 2026

Día 61: Liberando el pasado

Hoy ha sido un día en el que he logrado soltar creencias limitantes. Me he enfrentado a miedos que, tras haberlos observado, sentí que ya no resuenan con la evolución y la transformación que estoy viviendo y disfrutando.

Es similar a la limpieza que suelo hacer en casa cada cierto tiempo y que hice hoy. Observar lo que ya no sirve, mirar el pasado, sentirlo y agradecerle por lo enseñado, para luego soltarlo y tirarlo a la papelera para que se vaya.

Ocurrió lo mismo revisando mis antiguos diarios. Cuando le dije a mi Amo que me dijera "para" al azar, me detuve en una de las hojas escogidas sin planearlo y leí lo que había escrito en aquel momento de mi vida. Formas de pensar diferentes, rígidas, porque detrás estaban esos miedos antiguos.

Por otro lado, encontré un capítulo en uno de mis diarios en el que hablaba sobre la conciencia, sobre el estar presente, sobre cómo los cambios nos mueven inicialmente y existe una resistencia natural. Me hace muy feliz vivir el presente, disfrutarlo y vivirlo todo con mucha confianza. Enfrentarme a todo aquello que antes me paralizaba y no dejaba que saliese todo mi ser. Ahora disfruto de ese placer, de esa sensación de bienestar, del juego y del goce en un ambiente en el que me siento cuidada por mi Amo. Se lo digo, se lo agradezco y nos retroalimentamos mutuamente. Nos cuidamos. Cada uno trabaja en lo suyo y a la vez construimos juntos.

Hoy recordamos misiones y momentos compartidos y nos reímos de las coincidencias al momento de hacerlo, recordando siempre lo que nos une y cómo nos habla el universo. Sentí una sensación de PUTA tan grande, un placer inmenso por todo lo construido y todo lo que hay por construir.

Disfruto leer y transcribir al blog todo lo que hago, lo libre que soy, el placer que le entrego al mundo, mi esencia de PUTA y cómo lo disfruto. Hoy ha sido un día de introspección desde muy temprano en el que me he visto más profundamente, y lo que adoro es que me veo, me siento tan feliz por la confianza y valentía con la que actúo pese a miedos y creencias limitantes y me disfruto.

Me tomé una ducha caliente y luego, siguiendo fielmente mi instinto de la PUTA que soy, me dejé llevar. Cogí uno de los maravillosos videos que me regaló mi Amo y empecé a verlo; me encantó. La reconocí al instante y al verla me excité muchísimo. Era una PUTÍSIMA tan grande, me identifiqué de inmediato al verla disfrutar de esa manera tan inmensa con las pollas, fue brutal. Se volvió loca de placer.

Recordé el video que grabó mi Amo en el que se ve mi cara desbordada de placer, llena de ganas de seguir comiéndome la polla de mi Amo con tanta lujuria, con tanto deseo. Esa cara la vi en ella y me reconocí. En ese video me vi tan identificada, pero ella no tenía solo una polla, tenía seis que la follaban por todos lados a la vez: en el culo, en el coño, en la boca. Se comía las pollas de uno, de dos al mismo tiempo, iba por la tercera, por la cuarta, era brutal. Su cara reflejaba muchísimo placer, éxtasis, lujuria, tan, tan PUTA, me encantó. Y me corrí tan deliciosamente viéndola porque me reconocí en ella y sé que así estaré con tantas pollas a la vez.

También hoy hemos empezado un nuevo nivel mi Amo y yo. Algo nuevo que para mí lo siento maravilloso. Le compartí mis dudas en esa confianza que tenemos tan hermosa. Le compartí a mi Amo lo que me incomodaba, lo que no llegaba a comprender, y él, con su amor infinito y cuidado hacia mí, me hizo ver desde muy temprano lo importante que era la primera sensación que tuvo mi alma. Y le dije que sí, que me gustó mucho cuando apareció ese nuevo ser diciéndome cómo actuar con mi AMO, solo que lo percibí diferente, y al final veo que era lo que intuí, solo que se había presentado de otra forma. Era verdadero Amore.

Al final del día, mi AMO siempre preocupado por mí, me ayudó a aclarar y despejar todas mis inquietudes. Pese a mi resistencia inicial al cambio, me abrí y, junto con una conversación llena de amor, lo vi todo, lo sentí. Para mí solo había algo que resonaba fuertemente y que es importantísimo: el cuidado y el amor. Solo deseaba confirmar que lo nuevo nos cuidará porque lo hemos construido con tanto cariño, con tanto amor, con tanta dedicación. Ahora sé que está presente como siempre lo estuvo y que seguirá estando entre nosotros. ¿Pero qué hay más poderoso que lo que tenemos y construimos juntos?

Todo lo que venga será igual: muy PUTA, siempre PUTA y con ganas de serlo mucho más. ¿Y cómo no serlo en ese espacio de confianza y seguridad que adoro, disfruto y agradezco infinitamente? Ese espacio en el que nos cuidamos mi Amo y yo. Con ese deseo tan grande de chorrear muchísimo, de darnos tanto placer y de compartirlo con el mundo.

miércoles, 7 de octubre de 2026

Día 60: En los dedos de otro

Hoy me he sentido PUTÍSIMA. Es maravilloso cómo todo se relaciona y se presenta; cómo me reconocen no solo hombres, sino también mujeres, y cómo acabo en lugares que están conectados con mi esencia de PUTA.

Fui a recoger un vestido a una tienda de ropa muy sensual. Me encanta mirar, me encanta probarme cosas y siento que todo le sienta increíble a mi cuerpo. Era la segunda vez que iba; me atendió la dependienta y, como éramos las únicas en el local, empezó a contarme varias historias sobre lo que escucha y lo que cuentan sus clientes: aquellos que van a comprar corsés y ropa interior para sus diferentes parejas según cambian sus relaciones, los fetiches de algunos, historias de transexuales que disfrutan vistiéndose de mujeres fuera de la oficina, luciendo prendas femeninas, provocadoras y sensuales. Y es que, ¿cómo no va a ser así? El cuerpo de la mujer es maravilloso: sus curvas, sus formas... es tan lindo. Los senos, la cintura, el culo, las piernas... Querer mostrarlo, verlo, disfrutar de una misma al mirarse al espejo y luego compartir esa belleza con el mundo es algo que me encanta hacer. Lo disfruto muchísimo.

Así, conversando con confianza mientras me probaba un vestido, la dependienta me contó algo maravilloso: me dijo que a su tienda van PUTAS a comprar ropa. Me comentó que a veces buscan un tipo de atuendo específico; por ejemplo, un día fueron dos PUTAS, sus clientes le habían pedido que vestir de cuero y fueron a buscar prendas de ese material. Me habló de una brasileña que llevaba a distintas compañeras en diferentes días para enseñarle la tienda y que esas nuevas compañeras también compraban allí lencería, vestidos... Fue fantástico. Me encantó cada una de esas historias.

Hablamos un poco de todo. Le pregunté de dónde eran las mujeres, le consulté si había alguna de mi ciudad, me dijo que sí, además de mencionarme otras ciudades próximas. Me dijo que también habían chicas muy jóvenes, de 18 años. Le dije: «Entonces vienen varias PUTAs. Conoces a varias de las chicas, seguro que son muy guapas», imaginándome sus cuerpos. Ella me respondió: «No te creas, no todas son tan guapas». Pero claro, sé muy bien que eso no quita que sean muy PUTAs.

En un momento me dijo que ganan mucho dinero, aunque ahora les habían restringido la publicidad libre en España, por lo que la chica brasileña se había ido a otro país, pero aun así ganaba muchísimo dinero. Le pregunté: «¿Pero esta chica trabaja por su cuenta o en algún prostíbulo? Lo digo porque, por lo que me dices de que le piden temáticas concretas como el cuero, parece que trabaja en un prostíbulo». Me respondió: «Sí, trabaja en un prostíbulo, pero claro, hay otras que van por libre». A lo cual le dije: «Por supuesto, es que yo empecé así, por mi lado. Es placentero. Prefiero no tener jefes, aunque bueno, realmente sí tengo un AMO. Lo hago simplemente cuando me apetece y por puro placer, no por dinero; aunque sé que muchas lo hacen por dinero y ganan muchísimo».

Me miró con total naturalidad y me dijo: «Pero vamos, teniendo un tipazo como te dije desde que viniste la primera vez, todo te queda hermoso, debes volverlos locos».

Le agradecí por el halago y pensé que quizás ella creía que yo ganaba mucho dinero, así que lo aclaré. Le dije: «Como te digo, yo no lo hago por dinero, es puro placer. Mi tarifa la define mi AMO, y es 0.10 centavos, porque lo importante no es el dinero, sino dar placer».

Y así terminaron mis compras. Sentí una gran satisfacción al haber llegado a una tienda donde se visten otras PUTAS como yo, aunque yo sea una PUTA diferente: soy una PUTA que no solo se expresa con el cuerpo, sino también con la mente, con el alma, con todo mi ser.

Al terminar me llamó mi AMO y compartí con él un poco de lo vivido. A él le encanta vivir lo que yo experimento: lo siente, lo disfruta, y a mí me fascina compartirlo juntos.

Luego siguió la noche: fui a cenar y de ahí a zorrear, que era lo que correspondía. Llegué a un lugar con música y buen ambiente, y vi la camiseta de una chica que decía "Roma". Eso me recordó la última señal que tuve con esa palabra tan hermosa y lo que pasó esa noche con mi Flexer, el cual lo llevaba nuevamente conmigo.

Esa noche mi AMO no me pudo follar a la distancia durante la fiesta, pero tuvo una gran idea al verificar que yo sí podía hacerlo. Me dijo: «Tú sí puedes manejar el Flexer». Y ahí fue cuando lo sentí; bastaron esas palabras de mi Dueño. Supe que iba a pasar esa noche, no tuve la menor duda.

Me despedí de mi AMO porque me dijo que me dejaba zorrear y, con el target identificado, procedí a ejecutar. Poniendo cara de "me he perdido, necesito ayuda", un hombre se me acercó y me preguntó qué pasaba. Le dije: «Lo que ocurre es que no sé muy bien cómo manejar esta aplicación, no sé por qué se me está haciendo tan complicado ahora. ¿Me ayudas?». «¿Qué es lo que necesitas?», me preguntó. «Hay una parte en la que salen dos botoncitos que puedo mover con los dedos», Él intentó averiguarlo. Y yo, como no recordaba dónde se activaba mi Flexer, cogí de nuevo el móvil para guiarlo bien. Vi cómo lo podía activar y se lo devolví para que lo descubriera. Cuando encontró el lugar le dije: «¡Vaya, ese es! Muchísimas gracias, eres lo máximo. Ahora mira, hay que presionar estos botoncitos». Él los presionó, subió la intensidad y dije: «Vale, uf, lo has conseguido, ese es el punto, funciona perfecto». El Flexer ya estaba activo y él no sabía que me estaba follando con sus dedos.

Seguimos mirando otras funciones de la app y vimos una sección con patrones. Ahí fue cuando le dije: «Mira, aquí hay patrones y se dan puntuaciones». Me miró y me dijo: «Pero esto ¿qué es? Es un juguete sexual». Le respondí entre risas: «Sí, ¿lo conoces? Se llama Flexer, ¡genial que lo conozcas!». «No, no, no lo conozco, pero esto es una pasada. Es una aplicación para dirigir un juguete sexual». «Sí», le dije, «y te puedes conectar con gente de todo el mundo que también lo tenga. Te conectas, claro, si tienes tu usuario, y esté donde esté puedes follar a alguien. Es maravilloso. Y también lo puedo hacer yo misma. ¿Ves?, con esto que acabas de encontrar... No sabes el gran regalo que me has dado».

Se me quedó mirando y dijo: «¡Vaya pedazo de tía!».

Nos reímos y en ese momento me avisaron para irnos y me despedí de él, dejándolo con la intriga de si estaba follándome alguien más o si me estaba follando yo a mí misma.

Así terminó el día. Una noche de PUTA llena de sensaciones.

De vuelta a casa llamé a mi AMO, que me estaba esperando para conversar, y me acompañó durante el camino. Al llegar, me uniformé como corresponde: con mi camiseta de Cheap Slut y mi hermoso collar, con mi identidad de PUTÍSIMA, y empezamos a conversar. Vimos lo que había pasado con el Flexer y por qué no había funcionado en el pub. Y mi AMO me folló en ese preciso momento. Fue maravilloso leer en voz alta el post del día mientras me follaba, sintiendo ese placer, leyendo pausadamente... Lo amé. Me encantan esas sensaciones, ese placer tan grande e inmenso.

Le conté lo de la noche con mi target y le hablé también de la visita a mi tienda de PUTA. Deseo que la conozca y visitarla juntos; siento que lo disfrutaremos muchísimo. Disfruto todo lo que comparto con mi AMO y disfruto este día tan maravilloso que he tenido siendo tan PUTA.

 

martes, 6 de octubre de 2026

Día 59

Hoy ha sido un día en el que me he conectado tanto con mi esencia de PUTA que me da tanto placer, satisfacción, tranquilidad... Una sensación de éxtasis y a la vez calma y relajación.

Mi conexión con mi esencia empieza al despertarme con los audios que le envío a mi Amo. Más tarde, suena la alarma que avisa sobre la hora de mi maravilloso ritual. Con mi Amo hemos creado e instaurado el ritual de energizar mi coño.

Suena la alarma a las 14 horas, me coloco en el sofá en la postura en la que mi Amo me indicó, aprovechando los rayos solares que caen hermosamente, y ahí coloco mi coño. Es una sensación tan placentera, energizante. Me encanta esa conexión. Es como el primer día que lo sentí, el sol caliente dando calor a mi coño. Estaba con mi Amo en su coche, fue maravilloso. Sentí el hermoso sol que me energizaba mi coño, y ahora lo siento todos los días y me encanta el placer tan grande de esa sensación.

Es algo que deseo compartir con el mundo. Todas las mujeres deberían de sentir esa hermosa sensación, un ritual, un momento para ellas mismas, un momento en el que sienten cómo calienta tan rico el sol precioso en su coño, cerrar los ojos, sentirlo, disfrutarlo, esa energía tan poderosa, esa energía creadora, esa energía que impulsa, que construye... Esa energía que entra por nuestro coño que nos reafirma el gran poder que tenemos de crear con esa belleza femenina vigorosa, receptiva y cuidadora que poseemos.

Lo disfruto tanto y le agradezco a mi Amo por brindarse ese maravilloso placer. Siguiendo el protocolo, le escribo un mensaje agradeciéndole porque me hizo recordar la hermosa energía del sol en mi coño. Mi energía interna se potencia mucho más, hoy lo sentí tanto, me conecté muchísimo y tuve un gran impulso de crear. Cumplí con mis funciones de ejecutiva y me regalé mucho tiempo para disfrutar de lo PUTA que soy. Lo he disfrutado tanto.

Estuve en mi comPUTA disfrutando todo lo que me encanta hacer: ordenando, bajando audios, escuchándolos, teniendo todo listo para más tarde cuando conversara con mi Amo. Es una sensación hermosa. Leí cosas nuevas, disfrutaba ordenando el Excel de los hombres con los que he tenido sexo, buscaba información, enlaces... dando información más completa como me había pedido mi Amo y como nos gusta hacer las cosas: bien hechas, porque le ponemos todo nuestro Amor y los dos damos tanto Amor.

Me encanta sentir esa disciplina que tengo, que he tenido en otros roles de mi vida, pero que ahora la enfoco en mi evolución y mi disfrute. La estoy teniendo conmigo misma, guiada por mi Amo. Esa disciplina que lleva al placer... Le agradezco infinitamente a mi Amo por eso.

También vi uno de los videos que escogió mi dueño para mí en Inside Napoli… Las escenas que me encantaron las compartí con mi Amo: el bukkake, la lluvia de oro, la escena en la cárcel, un hombre follándose al lado a una muñeca inflable... Disfruté tanto, chorreaba y me relajé.

Mi Amo estaba en una reunión con compañeros, pero siempre estaba atento a mí. Lo siento conmigo, aunque no estemos físicamente al lado, siento su energía como yo sé que siente la mía porque está en mis pensamientos. Lo siento en mi cuerpo, tanto así que mientras estaba haciendo mis cosas de PUTA con tanto placer, lo recordé. Cerré los ojos y sentí ese placer tan grande... Maravilloso. Sentí toda esa energía en mi cuerpo, en mi piel... Y solo imaginándonos, empecé a temblar ahí sentada en la silla. Empecé a sentir esa energía que me recorre por todo mi cuerpo cuando tengo un orgasmo. Y es que eso es lo que él me hace sentir. Recordé todas las cosas nuevas que vivo con él, lo que creamos juntos y lo que siento que va a ser muchísimo más. Y me encanta.

Y así salí también hoy a compartir una noche de chicas, conversando con mi amiga en un bar que ella conoce bien, al cual usualmente van personas mayores. Y efectivamente, nos encontramos con dos amigos suyos que la saludaron y que me saludaron inmediatamente con mucha cortesía. Y en la conversación sentí esa energía, sentí la energía de uno de ellos que me miraba y me halagaba por mi belleza, mi elegancia y mi inteligencia. Resaltó la forma que tengo de ver las cosas por los comentarios que tenía. Me invitó a ver la tienda que tiene, me invitó inclusive si algún día me apetecía a tomar algo. Y es que es así: esa energía de PUTA que tengo atrae a los hombres y claramente no tiene edad. Una GRANDÍSIMA PUTA activa a todos los hombres, a todos aquellos que reconocen lo PUTA que soy, a todos los que me desean, los que se enganchan con mi energía, con esa fuerza que transmito, aquellos hombres que son valientes y que dicen lo que piensan, lo que expresan.

Y así terminó el día, conversando con mi Amo, terminando de hacer los últimos ajustes al Excel de los hombres con los que he tenido sexo, jugando a ver qué número saca la IA al azar para ver con quién volver a follar.

Y así compartíamos mi Amo y yo lo que pensábamos, entre risas y momentos de profundidad. Adoro lo que construimos. Me encanta verlo, mirarlo, conversar con él. Me llena de tanta alegría, tanto goce. Me siento en un espacio seguro, tan cómoda, tan yo, tan en paz y a la vez con tantas ganas de todo lo que aún tenemos por conocer y vivir juntos.

Me encanta su corazón, su alma, su mente, su cuerpo... todo él. Y cómo conectamos a todo nivel. Mi Amo y su PUTA: yo.

lunes, 5 de octubre de 2026

Día 58: NEW TARGETS, NEW LIMITS

Hoy desperté con la placentera sensación de una misión cumplida. Me encanta vivir mi esencia de PUTA, tener retos, cumplir misiones, dar placer a los hombres, expresar mi identidad en mi camiseta y lucir en mi cuello ese hermoso collar que me regaló mi Amo. Me encanta tomarme fotos para compartirlas con mi Dueño y lanzarlas al universo a través del maravilloso blog que creamos.

Esta ha sido la segunda noche de la semana que he salido a zorrear a mi bar preferido, siguiendo las órdenes de mi Amo. El atuendo de hoy era aún más provocador que el de hace dos días, pero el objetivo era el mismo: coquetear, atraer miradas y disfrutar de mi poder de PUTA.

Mi día de trabajo como ejecutiva estuvo ajetreado y salí una hora después de lo planeado. Cada vez siento más el deseo de dedicarme al 100% a ser PUTA, lo disfruto tanto. Sin embargo, por el momento sigo dividiendo mis días entre mis labores de ejecutiva y brindar placer como la PUTA que soy.

De camino al bar hice una parada que me fascina. Me detuve frente al banco donde mi Amo me folló, el mismo lugar donde me arrodillé para devorar la riquísima polla de mi Dueño. Cada vez que lo recuerdo, empiezo a chorrear. Allí cumplí con el protocolo para honrar ese precioso momento compartido con mi Amo. Me metí los dedos en el coño y luego me dirigí al bar empapada con mis jugos.

Hoy no estaba el camarero mayor, aquel que días atrás se había despedido diciéndome que me portara mal. Estaban los otros, quienes me saludaron con gusto; uno de ellos volvía de vacaciones y se alegró muchísimo al verme de nuevo. En la barra también había una mujer con la que ya había conversado en otra ocasión.

Yo esta vez no estaba sola en la barra, había dos hombres, eran amigos. Conversaban entre ellos y con la mujer que atendía la barra, y ahí empezó mi misión. Aproveché el momento en que el hombre que estaba a mi izquierda dijo algo en inglés, y que la chica de la barra no entendió bien, e intervine para aclararlo. Él se giró hacia mí y comenzamos a conversar. Hablamos entre todos. Estaban en Madrid por negocios. Como le dije a mi Dueño, aproveché para practicar mi inglés mientras zorreaba, tal como lo hacemos él y yo cuando conversamos, a veces en inglés, y me encanta hacerlo.  

Esos dos hombres eran los fundadores de una startup dedicada a fitness y salud. Hablamos de sus planes de expansión y les confesé lo mucho que me fascinan los hombres emprendedores, esa pasión por crear, por construir, aportar al mundo algo más grande que ellos mismos. Realmente lo pienso así, pero lo dije con el único objetivo de calentarlos y lo conseguí, el hombre que tenía al lado se enganchó por completo. Sentía su mirada fija en mí, llena de interés; lo notaba en su postura y en su rostro, lo estaba abduciendo. En un momento, volví a conversar con la mujer de la barra y le pregunté por su cóctel favorito. Me dijo que ella prefería el whisky e inclusive me dijo que tenía un tatuaje con una palabra relacionada al whisky. Tras esa apariencia tranquila, percibí a una mujer expresiva. Y fue ahí cuando conecté de inmediato con las ganas de comerme un coño. Me excitó muchísimo la idea de sentir y saborear un coño mojado, y que luego aquella mujer me comiera el mío de una forma maravillosa.

A los pocos minutos me llamó mi Amo y le contesté muy excitada. Sentía unas ganas enormes de follar, de polla, de coño. Sentía el alcohol que había inundado mi cuerpo. Le conté a mi Dueño mis deseos y me dijo que él estaría presente cuando sucediera, cuando comiera por primera vez un coño. Y claro que estará allí, estará allí viendo esa maravilla: yo comiéndome un coño, una mujer comiéndose el mío y él dirigiéndolo todo, como siempre.

Hablaba con mi Dueño alternando entre el inglés y el español, mientras notaba cómo aquel hombre me observaba. Por mi tono de voz sabía que yo no hablaba con cualquier persona. Lo que no imaginaba era la importancia de la persona al otro lado de la línea; si supiera que estaba sentada en esa barra cumpliendo una misión encomendada por mi Dueño, con quien hablaba en esos instantes, y lo mojada que estaba... Y yo como su PUTA y su propiedad, estaba allí cumpliendo con esa misión. Me mojé entera al hablar con mi Amo. Me encanta cuando en medio de la llamada me dice que me deja para que siga zorreando.

Cortamos y continué hablando con aquellos hombres, mientras mi mente solo pensaba en estar con mi Dueño, volver a casa, comerme su polla y que me folle durísimo…. lo deseo tanto... Seguí la charla con aquellos hombres. El que estaba a mi lado me dijo que le encantaría que lo ayudara con temas de su empresa. En ese momento puso su mano sobre mi pierna izquierda y vio mi marca de PUTA; se alcanzaba a notar más de la mitad. Me miró a los ojos y me dijo un comentario de índole profesional que no estaba relacionado a lo que acaba de ver. Le respondí: «Qué curioso, has visto algo y no me has preguntado qué es». Me dijo: «Es una palabra, el nombre de alguien, ¿no?». Y le dije en inglés: «Exactamente, es un nombre. It's mine, dice PUTA (bitch, slut, whore), voy a hacerme un tatuaje de mi identidad».

Lo miré y le dije: «Ahora vuelvo a casa». Me giré, pedí la cuenta y me dijo: «Don't go, please». Pagué, me puse de pie y me fui; era hora de volver a casa.

Mi cuerpo lo sentía. Apenas salí del bar llamé a mi Amo; estaba tan excitada, con tantas ganas de contarle el deseo que tenía de que me follara. Esa sensación tan maravillosa no salía de mi cabeza. Quería contarle la misión y le dije también lo que había sentido en la tarde durante nuestra videollamada. Le dije que quería que me follara en la terraza de su casa, al fondo, donde sus vecinos pudieran vernos. Sé que cuando le expreso lo que quiero él me escucha y me da todo el placer que me merezco y sé que lo haremos en cualquier momento.

Al llegar a casa le mostré el sujetador de Victoria's Secret que llevaba puesto, sabiendo que le encantaría. Mi Amo no conoce mis bragas porque nunca las uso con él. Le hice un desfile de toda mi lencería, deseaba que me vea y que disfrute.

Hoy hicimos algo nuevo y me fascinó: vi la foto de sus viajes, tan hermosas. La belleza de su alma se refleja en su fotografía. Hablamos de los lugares donde estuvo y descubrí que era instructor de esquí. Qué curioso, justo algo que deseo hacer desde hace tantos años y siento que por algo no lo hice. Me encanta cómo el universo nos habla constantemente. Estuvo en Islandia, me fascinaron todos los lugares que visitó. Me encantó cuando me dijo que iremos juntos después de cumplir cierto hito que lograremos. Tengo en el corazón unas ganas enormes de compartir tanto con él, de conocer sitios, asombrarnos y follar por todo el mundo.

Así terminamos la lista de los hombres con los que tuve sexo antes de reencontrarnos mi Amo y yo. Llegamos al último de ellos antes de iniciar esta maravillosa nueva etapa en mi vida, mi vida de GRANDÍSIMA PUTA. Luego llegamos a su número. Cualquier comentario en la sección de observaciones se quedaría corto: maravilloso, tan especial, con un corazón de oro, una mente brillante y juguetona, muy sexual, profundo, espiritual y protector, que me hace sentir segura y cuidada... y muy mojada también. A él también le pondré una nota: mi Amo, yo, su PUTA, poniéndole una nota a mi Amo, Dueño y Señor… será muy especial… 


domingo, 4 de octubre de 2026

Día 57: El agujero que faltaba


Hoy tuve una misión espléndida. Mi Amo me había encomendado la tarea de hacerle un hueco adicional al hermoso collar que me regaló. Aquel que lleva mi identidad grabada en unas hermosas letras brillantes: "PUTÍSIMA”.

Fui con las instrucciones muy claras que me dio mi Dueño: solicitar que le hicieran un agujero adicional mientras quedaban totalmente expuestas esas ocho letras maravillosas.

El plan tuvo algunos pequeños contratiempos, ya que estaban cerrados los zapateros y otros lugares similares donde pudieran ayudarme haciendo el hueco a mi collar. Al ver que seguía buscando sin éxito y no iba a rendirme con la misión encomendada, entré a una sastrería pensando que, por lógica, al vender trajes y cinturones para caballeros, tendrían la herramienta adecuada para perforar mi collar.

Al entrar no había nadie; sentí que el encargado estaba al fondo. Salió, lo saludé y me acerqué a él tras confirmar que podía ayudarme. Mientras sacaba el collar del bolso y le explicaba lo que necesitaba, reconoció mi región por el acento, lo cual me sorprendió. Le dije que era de las pocas personas que me habían identificado tan rápido.

Le entregué el collar y se quedó estupefacto. Aquel hombre trataba de mantener la conversación mientras no podía dejar de mirar esas ocho maravillosas letras. Para romper ese momento de asombro le pedí que hiciera el hueco a una altura determinada. 

"—¿Es tu collar? —me preguntó. —Por supuesto que lo es —le dije—. Necesito ponérmelo un poco más suelto porque me aprieta."

Me ayudó a marcar el lugar exacto y le confirmé que estaba perfecto. Mientras usaba la máquina para hacer la perforación, me volvió a preguntar:

"¿Quién te lo ha regalado?"

Cada una de sus preguntas demostraba el estado en el que se encontraba. Él ya sabía que ese collar me pertenecía y que, por lo tanto, la PUTÍSIMA soy yo. Estaba curioso por saber quién me lo había regalado, quién conocía lo PUTA que soy y de quién era propiedad: la persona capaz de llevar un collar con un mensaje tan poderoso.

Así, mientras hacía el hueco todavía perplejo, seguimos conversando sobre nuestras comunidades y el tiempo que él lleva en Madrid. Cuando terminó, me dijo que ya estaba listo. Se lo agradecí e inmediatamente me puse mi hermoso collar en el cuello. Me acerqué al espejo más cercano a ambos; deseaba que él lo viera todo. Él me miraba mientras yo verificaba que el collar me quedara bien. Metí los dedos entre el collar y mi cuello, lo miré a los ojos y le dije:

"Ahora sí está perfecto. Muchísimas gracias."

Luego me recogí el cabello como haciéndome una coleta y ejecuté lo que había conversado con mi Amo. Hice el gesto como si estuviesen tirándome del pelo para que viera lo que me hacen y cómo me tratan cuando lo uso por ser una PUTÍSIMA. Volví a agradecerle y le dije:

"¿Qué habría sido de mí sin ti? ¿Cuánto te debo? —“No, no, nada”—me dijo mirándome.

Me fui muy agradecida. Como me dijo mi Dueño cuando le conté el resultado de mi misión, ese hombre no sabía que, por lo agradecida que estaba, me hubiera podido pedir que me comiera su polla ahí mismo en plena tienda, y lo habría hecho.

Al salir con mi collar puesto, llegué a la esquina, mi lugar habitual. Crucé la calle y llegué a otra esquina. Justo había una zapatería, y las dependientas me veían claramente a través del escaparate, tal como yo a ellas. Allí, entre la gente que paseaba, completé la otra parte de la misión: me tomé dos fotos tal como ordenó mi Amo. Una donde solo se veía mi cuello y la hermosa camiseta que llevaba debajo con la frase "Cheap slut", la camiseta que mi Amo me regaló para regalarme mi valor de mercado y me encantó; y la otra solo para él, donde se apreciaba mi rostro, mi sonrisa, mi collar con la identidad de PUTÍSIMA, mi querida camiseta "Cheap slut" y una parte de mi abdomen.

Me encantó sentir la satisfacción del deber cumplido. Me eché en la cama satisfecha, feliz y contenta cuando me llamó mi Amo y conversamos. Luego de descansar un poco y hacer unas cosas volvimos a conversar. Ambos nos dedicamos a nuestros proyectos juntos con mucho amor y cariño; lo agradezco infinitamente.

Después seguimos completando el archivo de Excel con los nombres de los hombres con los que he tenido sexo. Seguimos construyendo esa lista y van apareciendo risas, conversaciones profundas, vulnerabilidades, juegos y todo aquello que nos conecta. Es una preciosa combinación de sentimientos y emociones compartidos con respeto, complicidad, amor y cuidado.

Ampliando horizontes

Estos últimos días han estado llenos de momentos espectaculares. Vivirlos con tanta presencia y disfrutar del aquí y el ahora es simplemente...