Estos últimos días han estado llenos de momentos espectaculares. Vivirlos con tanta presencia y disfrutar del aquí y el ahora es simplemente maravilloso. Me tomé unos días libres del trabajo; me lo merecía. En una conversación con mi Amo, me percaté de que hacía mucho tiempo no lo hacía: una desconexión total para disfrutar de lo que me gusta, de mi esencia de PUTA.
Mi Amo llegó a Madrid. Lo recibí
en casa y fuimos directos a comer. En menos de una hora ya había hecho tantas
cosas de PUTA... Caminando por el cruce de dos calles muy conocidas de un
céntrico barrio, me dijo la palabra que me encanta: “protocolo”. Me
acerqué a su oído y le dije las palabras que me enseñó y que son tan ciertas,
un agradecimiento profundo por enseñarme a ser cada día más PUTA, mientras le tocaba
la polla por encima del pantalón. Llegamos a la trattoria donde habíamos
reservado por recomendación y la experiencia fue sencillamente maravillosa.
Allí —porque el universo siempre
nos habla— nos encontramos con un camarero que conectó inmediatamente con
nosotros. En ese espacio íntimo, donde la única mesa ocupada era la nuestra, la
complicidad, las risas y el juego con él crearon un ambiente único. Su energía
se sentía en el aire. Me fascinaron las miradas con mi Dueño, esa complicidad,
los silencios y los mensajes cruzados que sé que el camarero percibía. Esa
mirada de mi Amo diciéndome: «ahí estás, puta, le estás coqueteando en mi
cara», fue espectacular. Conversamos, nos reímos y la pasamos muy bien,
como siempre.
Al salir de la trattoria,
mi Amo me sorprendió metiéndome mano. Me encanta cuando lo hace, cuando me da
palmazos en el culo, cuando me pilla desprevenida. Así caminamos hacia casa: él
metiéndome los dedos en el coño por encima de la falda cada cierto tiempo, lo
que me vuelve loquísima de placer. Ahí, en medio de la calle, me volvía una
zorra total. Incluso mi Dueño me folló con sus dedos mientras estábamos de pie
frente a una obra; no me percaté hasta unos segundos después de que arriba
había unos obreros observándolo todo. Adoro esa exhibición; es la mezcla
perfecta: ir con las flores que me regaló mi Amo en una mano mientras era follada
con sus dedos. Es impresionante.
El juego y la entrega absoluta no
pararon en ningún momento. Llegamos a casa y mi Amo hizo el protocolo de
bienvenida. Se arrodilló ante mí y empezó a comerme el coño deliciosamente, me
fascina cómo lo hace, cómo lo siento entre mis piernas saboreándome. Adoro
vernos en los espejos y retratar esa imagen en una foto; es magnífico. Me moja brutalmente
recordarlo.
Soy tan PUTA y mi Amo tan
maravillosamente pervertido, que siempre subimos un nivel más a lo hacemos.
Cuando follamos, empezó a relatarme todo lo que yo hubiese hecho con el
camarero en la trattoria, cómo lo habría llevado al baño para comerme su
polla... Me encanta todo lo que me dice y me fascina imaginármelo.
Por supuesto, mi Amo no se olvidó
de los 18 azotes que me merecía y que días atrás me ordenó anotar en un Post-it
como recordatorio. Me pidió que lo cogiera y, teniéndolo frente a mí, comenzó
con el castigo luego de hacer que lo lea “18 azotes (que se convirtieron en
19) por intentar mandarle a mi Dueño y pedir cosas insistentemente merece un
castigo”. Y sí que merecía tal castigo por mi atrevimiento. Tras cada
azote, mi Amo me ordenó decir «SOY UNA GRANDÍSIMA PUTA». Fue fantástico; me
excitó muchísimo decirlo en voz alta. Lo sentí tanto que incluso le pedí más
azotes después de follar. Me encanta como me azota el culo y todo lo que
compartimos: la combinación perfecta entre follar, azotes, comerle la polla y, sentir
el placer indescriptible de sus labios cuando mi Amo bebió agua de mi coño,
simplemente me enloqueció. Adoro todo lo que pasa por la mente de mi Amo y que
lo haga, me da un placer inexpresable. Y en medio de todo ese cúmulo de
experiencias excitantes, me regala detalles tan dulces como regalarme flores,
traerme una vela recordando exactamente lo que le había contado hace unos días,
cuidar de mí reparando cosas de la casa, siempre atento y protector. Me
fascina.
Así, sintiéndome tan PUTA, fuimos
a mi bar preferido. Modificamos la agenda para pasar por allí. En nuestro plan
decidimos que entraríamos por separado y que él se sentaría en un lugar cómodo
para verme zorrear en directo; mi Amo entró primero y yo después. Me puse un
vestido azul y los tacones blancos de aguja que tanto le gustan y que busqué
especialmente para mi Amo. Aunque no estaban los camareros habituales ni el
encargado con el que me gusta zorrear, ocurrió algo mágico: mientras mi Amo
estuvo en el bar no hubo nada particular, pero en cuanto se marchó —como si los
demás hombres olieran su poder y supieran que le pertenezco— me invitaron a una
fiesta en un Club cercano y el hombre que estaba a mi lado en la barra me
ofreció un chupito mientras iniciaba una conversación muy animada conmigo.
Sin embargo, la orden de
retirarnos ya estaba dada y mi Amo me esperaba afuera. Agradecí el gesto,
conversé un par de minutos con el hombre y me fui. Al llegar al banco frente a
El Corte Inglés donde me esperaba mi Amo, nos sentamos y empezó a follarme con sus
dedos. Ahí en plena calle, mientras la gente paseaba por la calle principal a
tan solo unos metros nuestra. Me encanta cómo me excita y cómo juega conmigo en
todos lados, como me usa sin límites. Luego lo grabó todo: en el vídeo se
escucha lo mojada que estaba. Es mi estado habitual de PUTA, mojadísima. Después
mi Dueño hizo algo maravilloso: se alejó con la cámara mientras yo permanecía
abierta de piernas con mis tacones blancos y mi vestido azul, tan abierta, tan
excitada. Me enfocó desde lejos, acercándose poco a poco hasta encuadrar mi
coño mojado y excitado. Lo miré a los ojos transmitiéndole todo el placer que
me daba; él lee mi mente, sabe lo que me gusta y lo hace. Todo lo que me dice
lo deseo y lo hacemos. Está dentro de mi mente, me conoce tan bien.... Es el segundo
banco en Madrid en el cual jugamos y dejamos la marca de nuestra presencia y lujuria.
Me excita y lo adoro.
Tras ese momento de pura entrega,
fuimos a comer. Caminamos por las calles llenas de gente, cenamos y regresamos
a casa. Soy una PUTA que lo disfruta al máximo, una PUTA liberada que vive el
presente. Siento su cercanía, la seguridad y la protección que me brinda.
Caminar con mi vestido ceñido y mis tacones, sostenida de la cintura por él, me
fascina, me siento y soy suya, y al mismo tiempo disfrutamos jugando con otros,
provocando deseo y dando placer.
De vuelta en casa, hicimos la
reseña para la trattoria, una reseña de Google de puro zorreo, llena de
mensajes con doble sentido, sugerentes invitaciones, lo disfrutamos tanto. Vimos
porno —una gran polla negra— mientras yo le chupaba la polla y él me introducía
los dedos en mi coño empapado. Mi Amo me llevó a la habitación y follamos durante
horas. Cada una de sus palabras dándome poder y resaltando la zorra que soy me
hizo sentir lo PUTA que soy en cada centímetro de mi cuerpo. Adoro tocarnos y
sentirlo dentro de mí. Y yo ahí tan PUTA. Mi Amo me dijo que estuvo a punto de
correrse en mi coño y eso me encantó e imaginé el momento de hacerlo. Imaginé
cuando lo haga, sabemos lo que significa y lo deseo muchísimo.
El día siguiente fue otro día
increíble. Fuimos a bailar bachata. Mi Amo me pidió que me vistiera muy de PUTA,
sin adelantarme lo que vendría después. Me dijo: «Muchos hombres te tocarán»,
y no se refería solo al baile; él ya tenía todo planeado. Cuando me pidió que
llevara un candado en el bolso no entendía la razón, pero confié porque así es,
confío en él y en lo que me dice. Me dejo llevar por la sorpresa. Todo fue
perfecto. Luego de bachata mi Amo me propuso jugar… una gran sorpresa para una
PUTA como yo.
Llegamos a un conocido local
liberal pasada la medianoche del jueves. La visita a este club era especial ya
que es uno de los lugares que forman parte de "La Noche perfecta" que
detallo en mi perfil de Inkspired https://getinkspired.com/es/u/kimberly-v-242236/
La experiencia fue sencillamente
espectacular: una verdadera mezcla de sensaciones. Todo se sentía completamente
nuevo y, al mismo tiempo, me conecté de inmediato y me sentí profundamente
cómoda, con mucha familiaridad en un lugar tan atípico. Mi curiosidad estaba al
mil por ciento, entrelazada con un deseo y una excitación intensos. Fue algo
tan emocionante como liberador... literalmente volé.
Sentí lo PUTA que soy y lo
maravilloso que resulta vivir cada instante: disfrutarlo, entregarme a tanto
placer y llenarme de ese regocijo brutal. Fue una vivencia increíble donde no
solo reinaron la lujuria y el morbo, sino también la contención, la compañía
(en todo momento, excepto cuando decidí mandarlo a traerme una bebida), el
cuidado y el amor. Mi Amo estuvo ahí para mí en todo momento: yo compartiéndole
todo lo que sentía y él sosteniéndome, acompañándome.
Al día siguiente, en una cena con
amigos seguimos jugando con complicidad haciendo referencia a la noche anterior
en el Club y todo lo que vivimos allí: mensajes cruzados entre nosotros, tomar
agua de dos vasos diferentes, beber con tres pajitas, jugar con números,
calificaciones, jugando con los mensajes que llegan mientras caminamos, tres
mensajes seguidos NEVER STOP, REBAJAS y LAGO, jugando con esos códigos que solo
mi Amo y yo conocemos, es maravilloso. Y me encantó.
Ahora él ha regresado a Córdoba.
Aunque ya no está físicamente en casa, lo llevo conmigo. Recuerdo todo lo que
hemos vivido estos días y todo lo que aún nos queda por hacer...
Al día siguiente, después de una
cena y copas en un bar clandestino, una amiga me propuso salir a bailar.
Terminamos en un pub, conversando tranquilamente, cuando de pronto un hombre se
acercó. Y es que así es: una PUTA como yo los atrae con suma facilidad. Pueden
olerme.
Se acercó con mucha gentileza a
conversar y bromear. Nos invitó un coctel y la charla fluyó. Su amabilidad me
gustó, y yo le encanté por completo. Me contó que planeaba viajar a mi ciudad y
me pidió recomendaciones buscando mi visto bueno.
Entre risas y coqueteos, noté que
se distrajo y perdió de vista su copa, así que tuvo que pedirse otra. Más
tarde, al verlo nuevamente despistado, aproveché para jugar: tomé su trago y me
lo llevé. Cuando por fin notó que lo tenía junto al mío, me dijo: "¡Ajá!
Te lo has llevado, te has robado mi coctel". Lo miré y respondí: "No,
no, no… te estoy educando". Me encantó saborear esa frase. Es que
soy tan PUTA, y todo lo que mi Amo me enseña me fascina compartirlo con el
mundo. Le expliqué que lo educaba para que aprendiera a tener más cuidado con
sus cosas. Adoré ese instante; fue un verdadero momento de poder.
A medida que avanzaba la noche,
sus coqueteos se hicieron más evidentes. Me dijo que no solo era muy guapa,
sino también sumamente amable. Y es verdad: soy educada y me lo suelen decir.
Una PUTA que atrae, que enloquece, que juega; una PUTA educada, gentil y
cortés. Esa es mi esencia. Me contó que acababa de llegar a la ciudad para
asistir al Gran Premio de España de Fórmula 1 el fin de semana. Al preguntarme
si me gustaba, le comenté que veía las carreras de niña con mi papá y mi
hermano. Me preguntó si me gustaría ir, a lo que respondí sin dudar: "¡Obvio
que sí, soy muy curiosa, aunque aún no he visto una carrera en vivo!".
Su reacción fue inmediata: "Curiosa además… no me digas más, por favor,
que me caso contigo". Yo, sin perder el ritmo, le contesté: "Primero
dime qué me ofreces". Lo tenía loco de placer.
Poco después, mi amiga me volvió
a decir que ya era hora de irnos. Él insistió en que nos fuéramos todos a
bailar, y en ese afán me pidió el teléfono para anotar su número. Y al tomar mi
móvil, terminó marcando accidentalmente a mi Amo. Me dio muchísima risa la
ironía: mi Amo no sabía que este hombre, que ni siquiera había sido elegido
como target sino que se acercó por su cuenta, lo estaba llamando justo
cuando intentaba dejar su contacto en mi agenda. Mi agenda telefónica de PUTA.
Así cerraron estos días, repletos
de placer, de experimentar cosas nuevas y de disfrutar intensamente con mi Amo.
Juntos hacemos de todo y lo disfrutamos al máximo. Compartimos risas,
complicidad, lujuria y conversaciones profundas. Me encanta vivir al máximo lo
que construimos, me encanta saber que él lo disfruta y valora igual que yo,
adoro sentirme plena y adoro cada segundo de ser tan PUTA, viviendo en plenitud
y construyendo todo un mundo a su lado.
