Hoy sentí nuevamente esas intensas ganas de jugar y provocar a los hombres. Me fascina tener la certeza del efecto que causo en ellos. Lo sé y lo ratifico.
En la mañana en el club, vi de
lejos al argentino. Estaba muy concentrado en una videollamada de trabajo. Ese
fue el momento perfecto para demostrar que soy una CALIENTAPOLLAS y consigo
distraer a cualquier hombre pese a su aparente concentración.
Justo antes de entrar a mi clase,
pasé a saludarlo a la distancia, sabiendo perfectamente lo que generaría en él.
Me miró fijamente, se distrajo por completo y pude ver en sus ojos el deseo de
colgar la llamada para hablar conmigo. Intentó decirme algo, pero le indiqué
con un gesto que debía irme. Después leí un mensaje suyo; claramente quería
más. Empezamos a conversar, me comentó de los ricos chocolates suizos. Yo que
soy una apasionada de los chocolates y le dije que me encantaban especialmente
los suizos porque yo merecía cosas ricas. A lo cual me respondió con un "Claro
que sí, mereces cosas ricas". Sé que no hablaba de chocolates. Mi
esencia de PUTA tiene claro que el trasfondo era otro. Él muere de ganas de
darme las cosas ricas que merezco. Desea darme su polla. Adoro que sea así.
Ahora siento una gran curiosidad
por llevar mis juguetes al club. Por cierto, se han despertado en mí unas ganas
tremendas de buscar que se resarza la poca deportividad de la selección
argentina en la final del mundial, buscando un equilibrio que en su momento no
llegó a concretarse cuando rechacé la propuesta de una cena compensatoria por
parte de aquel hombre argentino. El pago debe ser muy alto, acorde con la
nefasta actitud de los jugadores de su selección, y en consonancia con la gran PUTA
que soy, que me encanta recibir muchísimo placer tal como lo doy.
Más tarde recibí una orden de mi Amo,
la cual debía ejecutar antes de comprar mi nuevo ordenador portátil (en
adelante, mi comPUTA). Escuchar su orden me excitó. Siguiendo mis ganas de ser
follada, lo primero que hice en El Corte Inglés fue entrar al probador con una
sola prenda y estuve follándome el culo por 20 minutos con uno de mis juguetes.
Fue riquísimo. Me entregué al placer mientras me miraba en esos dos lujuriosos
espejos que aumentaban mi excitación. Afuera había una persona que no se movía
mientras yo sentía cada embestida que me daba, e imaginaba con unas ganas locas
ser follada ahí mismo.
Me encanta sentirme así de PUTA,
entrar a un probador solo con el deseo de follarme. Deseo ser follada ahí y
salir chorreando, muy abierta y con semen en mi rostro, como la PUTA que soy.
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