viernes, 21 de agosto de 2026

Día 13: CALIENTA POLLAS

Hoy sentí nuevamente esas intensas ganas de jugar y provocar a los hombres. Me fascina tener la certeza del efecto que causo en ellos. Lo sé y lo ratifico.

En la mañana en el club, vi de lejos al argentino. Estaba muy concentrado en una videollamada de trabajo. Ese fue el momento perfecto para demostrar que soy una CALIENTAPOLLAS y consigo distraer a cualquier hombre pese a su aparente concentración.

Justo antes de entrar a mi clase, pasé a saludarlo a la distancia, sabiendo perfectamente lo que generaría en él. Me miró fijamente, se distrajo por completo y pude ver en sus ojos el deseo de colgar la llamada para hablar conmigo. Intentó decirme algo, pero le indiqué con un gesto que debía irme. Después leí un mensaje suyo; claramente quería más. Empezamos a conversar, me comentó de los ricos chocolates suizos. Yo que soy una apasionada de los chocolates y le dije que me encantaban especialmente los suizos porque yo merecía cosas ricas. A lo cual me respondió con un "Claro que sí, mereces cosas ricas". Sé que no hablaba de chocolates. Mi esencia de PUTA tiene claro que el trasfondo era otro. Él muere de ganas de darme las cosas ricas que merezco. Desea darme su polla. Adoro que sea así.

Ahora siento una gran curiosidad por llevar mis juguetes al club. Por cierto, se han despertado en mí unas ganas tremendas de buscar que se resarza la poca deportividad de la selección argentina en la final del mundial, buscando un equilibrio que en su momento no llegó a concretarse cuando rechacé la propuesta de una cena compensatoria por parte de aquel hombre argentino. El pago debe ser muy alto, acorde con la nefasta actitud de los jugadores de su selección, y en consonancia con la gran PUTA que soy, que me encanta recibir muchísimo placer tal como lo doy.

Más tarde recibí una orden de mi Amo, la cual debía ejecutar antes de comprar mi nuevo ordenador portátil (en adelante, mi comPUTA). Escuchar su orden me excitó. Siguiendo mis ganas de ser follada, lo primero que hice en El Corte Inglés fue entrar al probador con una sola prenda y estuve follándome el culo por 20 minutos con uno de mis juguetes. Fue riquísimo. Me entregué al placer mientras me miraba en esos dos lujuriosos espejos que aumentaban mi excitación. Afuera había una persona que no se movía mientras yo sentía cada embestida que me daba, e imaginaba con unas ganas locas ser follada ahí mismo.

Me encanta sentirme así de PUTA, entrar a un probador solo con el deseo de follarme. Deseo ser follada ahí y salir chorreando, muy abierta y con semen en mi rostro, como la PUTA que soy.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Ampliando horizontes

Estos últimos días han estado llenos de momentos espectaculares. Vivirlos con tanta presencia y disfrutar del aquí y el ahora es simplemente...