lunes, 5 de octubre de 2026

Día 58: NEW TARGETS, NEW LIMITS

Hoy desperté con la placentera sensación de una misión cumplida. Me encanta vivir mi esencia de PUTA, tener retos, cumplir misiones, dar placer a los hombres, expresar mi identidad en mi camiseta y lucir en mi cuello ese hermoso collar que me regaló mi Amo. Me encanta tomarme fotos para compartirlas con mi Dueño y lanzarlas al universo a través del maravilloso blog que creamos.

Esta ha sido la segunda noche de la semana que he salido a zorrear a mi bar preferido, siguiendo las órdenes de mi Amo. El atuendo de hoy era aún más provocador que el de hace dos días, pero el objetivo era el mismo: coquetear, atraer miradas y disfrutar de mi poder de PUTA.

Mi día de trabajo como ejecutiva estuvo ajetreado y salí una hora después de lo planeado. Cada vez siento más el deseo de dedicarme al 100% a ser PUTA, lo disfruto tanto. Sin embargo, por el momento sigo dividiendo mis días entre mis labores de ejecutiva y brindar placer como la PUTA que soy.

De camino al bar hice una parada que me fascina. Me detuve frente al banco donde mi Amo me folló, el mismo lugar donde me arrodillé para devorar la riquísima polla de mi Dueño. Cada vez que lo recuerdo, empiezo a chorrear. Allí cumplí con el protocolo para honrar ese precioso momento compartido con mi Amo. Me metí los dedos en el coño y luego me dirigí al bar empapada con mis jugos.

Hoy no estaba el camarero mayor, aquel que días atrás se había despedido diciéndome que me portara mal. Estaban los otros, quienes me saludaron con gusto; uno de ellos volvía de vacaciones y se alegró muchísimo al verme de nuevo. En la barra también había una mujer con la que ya había conversado en otra ocasión.

Yo esta vez no estaba sola en la barra, había dos hombres, eran amigos. Conversaban entre ellos y con la mujer que atendía la barra, y ahí empezó mi misión. Aproveché el momento en que el hombre que estaba a mi izquierda dijo algo en inglés, y que la chica de la barra no entendió bien, e intervine para aclararlo. Él se giró hacia mí y comenzamos a conversar. Hablamos entre todos. Estaban en Madrid por negocios. Como le dije a mi Dueño, aproveché para practicar mi inglés mientras zorreaba, tal como lo hacemos él y yo cuando conversamos, a veces en inglés, y me encanta hacerlo.  

Esos dos hombres eran los fundadores de una startup dedicada a fitness y salud. Hablamos de sus planes de expansión y les confesé lo mucho que me fascinan los hombres emprendedores, esa pasión por crear, por construir, aportar al mundo algo más grande que ellos mismos. Realmente lo pienso así, pero lo dije con el único objetivo de calentarlos y lo conseguí, el hombre que tenía al lado se enganchó por completo. Sentía su mirada fija en mí, llena de interés; lo notaba en su postura y en su rostro, lo estaba abduciendo. En un momento, volví a conversar con la mujer de la barra y le pregunté por su cóctel favorito. Me dijo que ella prefería el whisky e inclusive me dijo que tenía un tatuaje con una palabra relacionada al whisky. Tras esa apariencia tranquila, percibí a una mujer expresiva. Y fue ahí cuando conecté de inmediato con las ganas de comerme un coño. Me excitó muchísimo la idea de sentir y saborear un coño mojado, y que luego aquella mujer me comiera el mío de una forma maravillosa.

A los pocos minutos me llamó mi Amo y le contesté muy excitada. Sentía unas ganas enormes de follar, de polla, de coño. Sentía el alcohol que había inundado mi cuerpo. Le conté a mi Dueño mis deseos y me dijo que él estaría presente cuando sucediera, cuando comiera por primera vez un coño. Y claro que estará allí, estará allí viendo esa maravilla: yo comiéndome un coño, una mujer comiéndose el mío y él dirigiéndolo todo, como siempre.

Hablaba con mi Dueño alternando entre el inglés y el español, mientras notaba cómo aquel hombre me observaba. Por mi tono de voz sabía que yo no hablaba con cualquier persona. Lo que no imaginaba era la importancia de la persona al otro lado de la línea; si supiera que estaba sentada en esa barra cumpliendo una misión encomendada por mi Dueño, con quien hablaba en esos instantes, y lo mojada que estaba... Y yo como su PUTA y su propiedad, estaba allí cumpliendo con esa misión. Me mojé entera al hablar con mi Amo. Me encanta cuando en medio de la llamada me dice que me deja para que siga zorreando.

Cortamos y continué hablando con aquellos hombres, mientras mi mente solo pensaba en estar con mi Dueño, volver a casa, comerme su polla y que me folle durísimo…. lo deseo tanto... Seguí la charla con aquellos hombres. El que estaba a mi lado me dijo que le encantaría que lo ayudara con temas de su empresa. En ese momento puso su mano sobre mi pierna izquierda y vio mi marca de PUTA; se alcanzaba a notar más de la mitad. Me miró a los ojos y me dijo un comentario de índole profesional que no estaba relacionado a lo que acaba de ver. Le respondí: «Qué curioso, has visto algo y no me has preguntado qué es». Me dijo: «Es una palabra, el nombre de alguien, ¿no?». Y le dije en inglés: «Exactamente, es un nombre. It's mine, dice PUTA (bitch, slut, whore), voy a hacerme un tatuaje de mi identidad».

Lo miré y le dije: «Ahora vuelvo a casa». Me giré, pedí la cuenta y me dijo: «Don't go, please». Pagué, me puse de pie y me fui; era hora de volver a casa.

Mi cuerpo lo sentía. Apenas salí del bar llamé a mi Amo; estaba tan excitada, con tantas ganas de contarle el deseo que tenía de que me follara. Esa sensación tan maravillosa no salía de mi cabeza. Quería contarle la misión y le dije también lo que había sentido en la tarde durante nuestra videollamada. Le dije que quería que me follara en la terraza de su casa, al fondo, donde sus vecinos pudieran vernos. Sé que cuando le expreso lo que quiero él me escucha y me da todo el placer que me merezco y sé que lo haremos en cualquier momento.

Al llegar a casa le mostré el sujetador de Victoria's Secret que llevaba puesto, sabiendo que le encantaría. Mi Amo no conoce mis bragas porque nunca las uso con él. Le hice un desfile de toda mi lencería, deseaba que me vea y que disfrute.

Hoy hicimos algo nuevo y me fascinó: vi la foto de sus viajes, tan hermosas. La belleza de su alma se refleja en su fotografía. Hablamos de los lugares donde estuvo y descubrí que era instructor de esquí. Qué curioso, justo algo que deseo hacer desde hace tantos años y siento que por algo no lo hice. Me encanta cómo el universo nos habla constantemente. Estuvo en Islandia, me fascinaron todos los lugares que visitó. Me encantó cuando me dijo que iremos juntos después de cumplir cierto hito que lograremos. Tengo en el corazón unas ganas enormes de compartir tanto con él, de conocer sitios, asombrarnos y follar por todo el mundo.

Así terminamos la lista de los hombres con los que tuve sexo antes de reencontrarnos mi Amo y yo. Llegamos al último de ellos antes de iniciar esta maravillosa nueva etapa en mi vida, mi vida de GRANDÍSIMA PUTA. Luego llegamos a su número. Cualquier comentario en la sección de observaciones se quedaría corto: maravilloso, tan especial, con un corazón de oro, una mente brillante y juguetona, muy sexual, profundo, espiritual y protector, que me hace sentir segura y cuidada... y muy mojada también. A él también le pondré una nota: mi Amo, yo, su PUTA, poniéndole una nota a mi Amo, Dueño y Señor… será muy especial… 


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