Hoy desperté con la placentera sensación de una misión cumplida. Me encanta vivir mi esencia de PUTA, tener retos, cumplir misiones, dar placer a los hombres, expresar mi identidad en mi camiseta y lucir en mi cuello ese hermoso collar que me regaló mi Amo. Me encanta tomarme fotos para compartirlas con mi Dueño y lanzarlas al universo a través del maravilloso blog que creamos.
Esta ha sido la segunda noche de
la semana que he salido a zorrear a mi bar preferido, siguiendo las órdenes de
mi Amo. El atuendo de hoy era aún más provocador que el de hace dos días, pero
el objetivo era el mismo: coquetear, atraer miradas y disfrutar de mi poder de PUTA.
Mi día de trabajo como ejecutiva
estuvo ajetreado y salí una hora después de lo planeado. Cada vez siento más el
deseo de dedicarme al 100% a ser PUTA, lo disfruto tanto. Sin embargo, por el
momento sigo dividiendo mis días entre mis labores de ejecutiva y brindar
placer como la PUTA que soy.
De camino al bar hice una parada
que me fascina. Me detuve frente al banco donde mi Amo me folló, el mismo lugar
donde me arrodillé para devorar la riquísima polla de mi Dueño. Cada vez que lo
recuerdo, empiezo a chorrear. Allí cumplí con el protocolo para honrar ese
precioso momento compartido con mi Amo. Me metí los dedos en el coño y luego me
dirigí al bar empapada con mis jugos.
Hoy no estaba el camarero mayor,
aquel que días atrás se había despedido diciéndome que me portara mal. Estaban
los otros, quienes me saludaron con gusto; uno de ellos volvía de vacaciones y
se alegró muchísimo al verme de nuevo. En la barra también había una mujer con
la que ya había conversado en otra ocasión.
Yo esta vez no estaba sola en la
barra, había dos hombres, eran amigos. Conversaban entre ellos y con la mujer
que atendía la barra, y ahí empezó mi misión. Aproveché el momento en que el
hombre que estaba a mi izquierda dijo algo en inglés, y que la chica de la
barra no entendió bien, e intervine para aclararlo. Él se giró hacia mí y
comenzamos a conversar. Hablamos entre todos. Estaban en Madrid por negocios.
Como le dije a mi Dueño, aproveché para practicar mi inglés mientras zorreaba,
tal como lo hacemos él y yo cuando conversamos, a veces en inglés, y me encanta
hacerlo.
Esos dos hombres eran los
fundadores de una startup dedicada a fitness y salud. Hablamos de
sus planes de expansión y les confesé lo mucho que me fascinan los hombres emprendedores,
esa pasión por crear, por construir, aportar al mundo algo más grande que ellos
mismos. Realmente lo pienso así, pero lo dije con el único objetivo de
calentarlos y lo conseguí, el hombre que tenía al lado se enganchó por
completo. Sentía su mirada fija en mí, llena de interés; lo notaba en su
postura y en su rostro, lo estaba abduciendo. En un momento, volví a conversar
con la mujer de la barra y le pregunté por su cóctel favorito. Me dijo que ella
prefería el whisky e inclusive me dijo que tenía un tatuaje con una
palabra relacionada al whisky. Tras esa apariencia tranquila, percibí a
una mujer expresiva. Y fue ahí cuando conecté de inmediato con las ganas de
comerme un coño. Me excitó muchísimo la idea de sentir y saborear un coño
mojado, y que luego aquella mujer me comiera el mío de una forma maravillosa.
A los pocos minutos me llamó mi Amo
y le contesté muy excitada. Sentía unas ganas enormes de follar, de polla, de
coño. Sentía el alcohol que había inundado mi cuerpo. Le conté a mi Dueño mis
deseos y me dijo que él estaría presente cuando sucediera, cuando comiera por
primera vez un coño. Y claro que estará allí, estará allí viendo esa maravilla:
yo comiéndome un coño, una mujer comiéndose el mío y él dirigiéndolo todo, como
siempre.
Hablaba con mi Dueño alternando
entre el inglés y el español, mientras notaba cómo aquel hombre me observaba.
Por mi tono de voz sabía que yo no hablaba con cualquier persona. Lo que no
imaginaba era la importancia de la persona al otro lado de la línea; si supiera
que estaba sentada en esa barra cumpliendo una misión encomendada por mi Dueño,
con quien hablaba en esos instantes, y lo mojada que estaba... Y yo como su PUTA
y su propiedad, estaba allí cumpliendo con esa misión. Me mojé entera al hablar
con mi Amo. Me encanta cuando en medio de la llamada me dice que me deja para
que siga zorreando.
Cortamos y continué hablando con
aquellos hombres, mientras mi mente solo pensaba en estar con mi Dueño, volver
a casa, comerme su polla y que me folle durísimo…. lo deseo tanto... Seguí la
charla con aquellos hombres. El que estaba a mi lado me dijo que le encantaría
que lo ayudara con temas de su empresa. En ese momento puso su mano sobre mi
pierna izquierda y vio mi marca de PUTA; se alcanzaba a notar más de la mitad.
Me miró a los ojos y me dijo un comentario de índole profesional que no estaba
relacionado a lo que acaba de ver. Le respondí: «Qué curioso, has visto algo
y no me has preguntado qué es». Me dijo: «Es una palabra, el nombre de
alguien, ¿no?». Y le dije en inglés: «Exactamente, es un nombre. It's
mine, dice PUTA (bitch, slut, whore), voy a hacerme un tatuaje de mi identidad».
Lo miré y le dije: «Ahora
vuelvo a casa». Me giré, pedí la cuenta y me dijo: «Don't go, please».
Pagué, me puse de pie y me fui; era hora de volver a casa.
Mi cuerpo lo sentía. Apenas salí
del bar llamé a mi Amo; estaba tan excitada, con tantas ganas de contarle el
deseo que tenía de que me follara. Esa sensación tan maravillosa no salía de mi
cabeza. Quería contarle la misión y le dije también lo que había sentido en la
tarde durante nuestra videollamada. Le dije que quería que me follara en la
terraza de su casa, al fondo, donde sus vecinos pudieran vernos. Sé que cuando
le expreso lo que quiero él me escucha y me da todo el placer que me merezco y sé
que lo haremos en cualquier momento.
Al llegar a casa le mostré el
sujetador de Victoria's Secret que llevaba puesto, sabiendo que le
encantaría. Mi Amo no conoce mis bragas porque nunca las uso con él. Le hice un
desfile de toda mi lencería, deseaba que me vea y que disfrute.
Hoy hicimos algo nuevo y me
fascinó: vi la foto de sus viajes, tan hermosas. La belleza de su alma se
refleja en su fotografía. Hablamos de los lugares donde estuvo y descubrí que
era instructor de esquí. Qué curioso, justo algo que deseo hacer desde hace
tantos años y siento que por algo no lo hice. Me encanta cómo el universo nos
habla constantemente. Estuvo en Islandia, me fascinaron todos los lugares que
visitó. Me encantó cuando me dijo que iremos juntos después de cumplir cierto
hito que lograremos. Tengo en el corazón unas ganas enormes de compartir tanto
con él, de conocer sitios, asombrarnos y follar por todo el mundo.
Así terminamos la lista de los
hombres con los que tuve sexo antes de reencontrarnos mi Amo y yo. Llegamos al
último de ellos antes de iniciar esta maravillosa nueva etapa en mi vida, mi
vida de GRANDÍSIMA PUTA. Luego llegamos a su número. Cualquier comentario en la
sección de observaciones se quedaría corto: maravilloso, tan especial, con un
corazón de oro, una mente brillante y juguetona, muy sexual, profundo,
espiritual y protector, que me hace sentir segura y cuidada... y muy mojada
también. A él también le pondré una nota: mi Amo, yo, su PUTA, poniéndole una
nota a mi Amo, Dueño y Señor… será muy especial…
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