Hoy es el segundo día con mis amigas en la playa, tenía una misión encomendada por mi AMO que deseaba mucho cumplir.
En este viaje he vuelto a
reconfirmar lo conectada que estoy a todo aquello que me genera placer, disfrute
y a todo lo que deseo vivir.
En este viaje he defendido lo
hermoso y pleno que es ser una gran PUTA. He sentido lo privilegiada que soy al
poder expresarme y sentirme libremente en mis propios espacios, en mi
intimidad, en mi casa y donde quiera hacerlo en general.
Fuimos a la playa de Altea, entré
al mar y estuve muy relajada sintiendo el agua y el sol. El sol… y de repente,
como adoro sentirlo, aparece mi deseo. Nos vemos ahí, me veo… en el mar mi AMO y
yo, entrando al mar, jugando y follando en la inmensidad. Lo sentí tanto, era
tan real, no era necesario cerrar los ojos. Todo pareció tan natural, nos
estaba viendo ahí mismo. Estaba abrazada en él con mis piernas y mis brazos,
sintiendo como me penetraba muy profundamente…, sintiendo la sensación de la
fusión de nuestros cuerpos y almas en el medio del mar. Me encantó y se lo
dije.
Deseo tanto vivirlo con él.
La tarde avanzaba y me fui con
mis amigas rápidamente a un nuevo destino. Al caminar, volví a encontrar una
señal de una de las tantas que nos unen a mi DUEÑO y a mí. Estaba empapada. Una
iglesia alemana, uno de nuestros tantos juegos y complicidades. Siempre hemos
jugado, reído y lo disfrutamos tanto. Es hermoso que solo lo entendamos
nosotros, como entendemos tantas cosas que creamos mi AMO y yo, su PUTA.
La siguiente parada fue el pueblo.
Nuevamente vino una señal de mi AMO. En esta ocasión, además vino una señal
mía. El universo me habló, nuevamente lo hace. Lo hace sencillamente en
cualquier lugar, en Madrid, en Valencia o donde sea, porque siento que estoy
totalmente conectada y presente en el ahora, sintiéndome, disfrutándolo. Estoy
abierta a recibir sus mensajes maravillosos.
Caminando al lado de unas
cúpulas, por casualidad pisé a mi amiga que iba adelante jugando. Le dije: «Uy,
sorry. No zorra, ¿eh?». Y me respondió riendo: «No, la ZORRA eres tú».
Me encantó escucharlo, fue una frase tan preciosa. Me alegré por el
reconocimiento, me reí y le dije: «Sí, soy muy ZORRA, y me encanta».
Seguí paseando y conversaba con
mi AMO. Me habló de una playa nudista. Solo escucharlo me activó la curiosidad.
Soy tan curiosa que me encanta querer vivirlo. Le dije que no podía ir ahí con
mis amigas y me dijo algo que me encantó. Me dijo que iríamos juntos.
Me encantó porque mi DUEÑO sabe cómo
soy, porque le gusta darme placer. Es una forma en la que también me mima con
mis fantasías y sé que me llevará. ¿Qué más maravilloso que ser una PUTA y
tener un AMO a quien pertenecer, que te cuide en todo sentido?
Otro momento de hoy brutal fue
que, debido a las prisas, no logramos cambiarnos y una amiga se sacó el
bañador, pero iba sin bragas y decía: «Qué incómoda me siento, qué raro.
¿Cómo voy a estar sin bragas?». Para la cena ya se había vuelto a colocar
las bragas, pero yo no lo sabía y comentó: «Me siento tan cómoda». Y yo
pensé que se refería a estar sin bragas. Iba a decirle que qué bien que lo haya
reconocido… que yo amo estar sin bragas y justo en ese momento dijo: “es que yo
solo puedo estar con bragas». Mi otra amiga reafirmó lo que dijo y refiriéndose
a mí comentó: «Creo que ella no piensa lo mismo». Y así era, no solo no lo
pienso, pienso absolutamente lo opuesto. Les dije: «Chicas, si supieran, es
que es tan liberador estar sin bragas. Para mí simplemente no deberían existir.
Solo tienen un buen uso cuando estamos en nuestros días o jugamos con algún
juguete que nos genere placer para evitar que se caiga al suelo». Se
sorprendieron. Me sentí tan libre y tan satisfecha por expresar lo que siento y
quién soy yo, tan PUTA.
Les dije lo liberador y fresco
que es ir sin bragas, como nacimos, sin nada que bloquee la respiración natural
de nuestro cuerpo y el gran disfrute de sentir todo directamente, el aire, el
calor, el agua, todo en nuestro coño.
Respecto a la misión, le informé
a mi AMO que no logré cumplirla. Lo tengo pendiente y sé que lo haré en breve,
en Madrid. Mi AMO me puso un castigo que me encantó. Me regaló 7 minutos… 7
minutos follándome con mi palo, lo disfruté tanto… tan adentro.
Lo hice en el baño de la
habitación a poquísimos metros de mis amigas, que dormían mientras yo me
follaba deliciosamente. Luego de haberme corrido minutos antes con el palo y
haber jugado con mi Flexer. Sí, porque también le echaba de menos.
Extrañaba tanto a mi Flexer,
pero nunca tanto como a mi AMO. Su PUTA que desea compartir con él, follarlo,
comerme toda su polla y que me folle lo más al fondo posible de mi garganta,
que se corra ahí. El escribirlo me mojo y chorreo una y otra vez.
Mi AMO me dio dos nuevas
misiones: visitar mi bar preferido el martes y el jueves; además, el jueves ir
vestida muy provocadoramente; finalmente, el miércoles ir a hacerle un agujero
más a mi precioso collar de PUTÍSIMA.
Y así terminó la noche, sonriendo
y disfrutando lo PUTA que soy con mi AMO, lo cual disfruto intensamente. Decidí
compartir el delicioso perfume de mi flujo vaginal con el perro de mi amiga que
reconoce a la grandísima PUTA que soy, así se lo di a oler y lamer, y lo volví
absolutamente loco. Me lamió la mano. Me encantó, me siente, siente mi energía,
lo PUTA que soy. Una PUTA que comparte con él su placer y le hace probar su
perfume de PUTA mojadísima mientras hablaba con mi DUEÑO.
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