Fue simplemente maravilloso. Me relaja tanto, me conecta con
mi ser de PUTA, desaparecen las preocupaciones y los pensamientos, y solo
quedan sensaciones y emociones de disfrute. Adoro que mi Dueño me regale ese
deleite, así como adoro todo el placer que me brinda en cualquier momento.
Antes de irme a dormir, luego de regresar de la fiesta de ayer
en la que cumplí satisfactoriamente la misión que tenía para esa noche, me corrí
frente a mi Amo cinco veces: primero con el pollón, dos veces con el juguete fucsia,
luego con el juguete pequeño y finalmente con el palo, siguiendo sus órdenes. Mi
Dueño recordó el palo y no permite que lo dejemos de lado, ese palo que me ha
dado placer tantísimas veces y que forma parte del protocolo.
Correrme frente a mi Amo es delicioso, una mezcla de placer
y excitación; me hace sentir que puedo ser completamente yo y saber que él
disfruta viéndome tan PUTA, me enloquece.
El protocolo para este día consistía en escribir la hora de
cada corrida y el objeto que entraba en mi coño mojado. Era tanto el placer que
sentía que, mis primeros cinco orgasmos los anotó mi Amo por mí. Me corro tanto,
una y otra vez, que me pierdo en tanto placer... Viene uno y ya quiero más, lo
siento, lo disfruto y quiero más, lo vuelvo a sentir y quiero más, es imparable
mi deseo.
Todo el día he estado mojada, chorreando a donde fuera, ya
que no solo me corrí en casa. Fui a Mercadona con una sola misión: comprar lo
que entraría en mi coño. El universo me regaló inesperadamente muchos pepinos
que recién habían abastecido, para que escogiera el que yo quisiera entre
tantos, un mensaje de la abundancia que me rodea. Me encanta recibir y percibir
los mensajes del universo, una muestra más de mi conexión en todo sentido.
También compré un calabacín y dos plátanos. En pleno
Mercadona, con el Flexer encendido y manejándolo yo misma, me corrí. Ahí mismo,
en el pasillo de las verduras, frente a los calabacines, me detuve y me di más
duro ante la mirada de los empleados de la tienda que ya me conocen. Sentía la
vibración en mi coño, lo mojada que estaba y cómo empezaba a salirse el Flexer
por tanto movimiento y humedad. Fue brutal. Un lugar al que voy con frecuencia,
siendo testigo de mi zorrería.
En este día, siempre lleno de sorpresas y experiencias
nuevas, hice una videollamada con mi Amo para enseñarle lo que compré. Me
preguntó si había comprado más objetos a parte de los que iba a meterme en mi
coño. Le dije que, además de comprar esos objetos aproveché para comprar aguacate
para mi desayuno. De ahí nació su maravillosa idea: con su voz de mando me ordenó
"trae el aguacate”.
Siguiendo sus órdenes, empecé a mojarme solo al escucharlo.
Sabía lo que vendría y así fue. Me puse el aguacate en el coño, me conecté por
completo y empecé a frotarla contra mi coño. Estaba tan húmedo... Empecé a
darme muy duro y me corrí tantísimo que mi cuerpo temblaba de placer. Me
encantó. Simplemente fue maravilloso.
Mi Amo me dijo que me reinvento y así es; lo disfruto tanto,
vivir experiencias nuevas... Follada, corrida con un aguacate, el mismo que
como y disfruto todos los días durante el desayuno, ahora estaba en mi coño,
impregnado de mis jugos, con un olor espectacular que llevo grabado en mi
mente. Brutal. La habitación tenía un olor a sexo, a mucho sexo conmigo misma.
Este es el registro de mis corridas maravillosas de hoy, es un
privilegio absoluto ser tan PUTA y vivir consciente y completamente entregada
en este día:
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04:26 – Pollón
·
04:40 – Juguete fucsia
·
04:43 – juguete fucsia
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04:45 – vibrador pequeño
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04:52 – Palo
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05:51 – Pollón
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06:04 – Palo
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13:23 – Juguete fucsia
·
13:27 – Juguete fucsia
·
13:46 – Mano
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14:30 – Palo
·
14:39 – Palo
·
14:51 – Pollón
·
15:23 – Pollón
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16:25 – Flexer
·
17:38 – Mano
·
18:04 – vibrador pequeño
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18:27 – Aguacate
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21:25 – Mano
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21:35 – Calabacín
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22:49 – Palo
·
22:56 – Pollón
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23:54 – Flexer
Lo que hace un cómputo de 23 hermosos orgasmos: 5 con el pollón,
5 con el palo, 4 con el juguete fucsia, 3 con la mano, 2 con el vibrador
pequeño, 2 con el Flexer, 1 con el aguacate, 1 con el calabacín y 0 con pollas.
Mi Dueño hizo especial hincapié en este último dato para recordarme que aún tengo
margen para ser más PUTA.
Me encanta recordar, sentir cada una de mis corridas. La
última fue en el bar del hotel de lujo al que fui con una amiga, llevando el
Flexer. Lo activé primero lento, luego lo subí y lo presioné contra mi coño,
ubicándolo en un punto preciso de la silla en la que estaba sentada para que se
clavara al máximo. Fue ahí como me corrí antes de las 12, para cerrar este
maravilloso y húmedo día que compartí con mi Amo.

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