Hoy ha sido un día en el que he disfrutado tanto. He sentido tanto placer constantemente. Es maravilloso. Placer de ser PUTA.
Hoy llegó mi Amo a Madrid.
Volverlo a ver, acariciarlo, tocarlo, sentirlo me llena de tantísima energía.
Ir a recogerlo a la estación con
mi camiseta que me regaló, Fuck Toy. Una señal clara de que su PUTA estaba
ahí por él. Empezaba el juego y la complicidad. Caminando por Madrid con una
camiseta que expresa quién soy. Soy de su propiedad. Y desde la parada del autobús
lo demostró claramente.
Mi Amo… ante mi atrevida
afirmación de que no podía tocar el plug que llevaba en mi culo, me
volteó y me dijo: «¿Que no puedo? ¿Que no puedo, PUTA?». Y presionando
en mi culo hizo que lo sienta mucho más adentro.
Y así llegamos a casa y
simplemente hizo algo totalmente inesperado. Es brutal lo que me hace sentir.
Fue sorpresivo, tan excitante. Él, mi Amo, él, mi Dueño, se arrodilló frente a
mí. Él, cuya posición está por encima. Mi Amo hizo el protocolo por mí. Me
sorprendió y me encantó tanto verlo ahí de rodillas frente a mí. Estaba en el
suelo, en un lugar que es mío, en el lugar en el que me gusta estar, que lo
disfruto. Sé que fue momentáneo, pero fue maravilloso, tan hermoso verlo ahí
por mí, por esos segundos arrodillado, con todo lo que significa. Me quedé
absorta en mis sensaciones, en mis pensamientos y muy mojada. Y ahí empezó a
comerme el coño tan deliciosamente. Siento tanto placer, me pone tan cachonda.
Luego me dio un precioso regalo:
un collar negro. Me lo puso y me encantó sentirlo en mi cuello. Siempre he
pensado que el cuello es muy poderoso, lo que llevo en él tiene mucha fuerza y
mucho más si está tan pegado a mi cuello que no me deja respirar. Mi Amo me
ordenó no verlo. Obedecí porque sé que siempre detrás de cada indicación de mi Amo
hay una razón, un propósito, algo superior que me lleva a dejar a un lado la
inmediatez, el deseo del momento. Y así fue como me hizo ver mi collar frente
al espejo en el baño, los dos juntos. Me encantó.
Me sentí totalmente identificada.
Una sola palabra con tanta fuerza, tanto poder: «PUTÍSIMA», en letras
mayúsculas y brillantes. Fue tan excitante, me encanta. Me mojo al recordarlo. Así
deseo salir a una fiesta a la cual iremos juntos, esa que deseo tanto
participar. Solo pensarlo me excita tanto. No llevaré nada más, solo mi collar,
porque ese collar es mi identidad.
Han sido sensaciones intensas. Mi
Amo me da tantísimo placer. Uno, dos, tres, cuatro… ¡ocho orgasmos! Y ni había
llegado la comida. Habían pasado poquísimas horas desde su llegada.
El momento de la comida fue
brutal. Llegó el chico de Glovo, al igual que una fantasía en la cual el
repartidor me encontró atada en la cama y me dio de comer, a cambio de follarme.
Lo recibí con ropa interior y con mi collar mientras mi Amo grababa el momento.
Habíamos planeado todo. Yo lo distraía, le agradecía porque estaba hambrienta y
luego mi Amo gritaría: «¡PUTA , tengo hambre!». No llegamos a hacerlo. El
joven repartidor me miró y me entregó la bolsa fugazmente. Se fue
inmediatamente, como huyendo de mí. Sentí que se fue sin disfrutarme, sin
mirarme, sin gozarme. Quise hacer lo planeado con mi Amo, agradecerle al
repartidor y que escuchara las palabras de mi Amo llamándome PUTA, pero esta
vez no se dio. Será en otra ocasión. Pero salí a recibirlo en ropa interior y
con mi collar de PUTÍSIMA y eso me dio tanto placer, a pesar de la huida del repartidor
al verme.
Mi Amo me ha follado la garganta
hoy tan profundamente y se ha corrido tan adentro por primera vez, al fondo de
mi garganta. Lo adoré. Nunca había sentido esa sensación, me encanta. Cada vez
siento un centímetro más al fondo su polla en mi garganta.
Antes de almorzar, follamos
viendo una de las películas que me ha traído. Me encanta otro de sus regalos,
películas que sé que las ha visto y que le encantan. Es brutal verlas. Cuando
por fin decidimos almorzar, era inevitable… era inevitable parar a ver su
polla. Se la comería todo el día, su deliciosa polla. Él se merece recibir
tanto placer.
Me encantó hacer juntos la
redacción de la publicación del blog de hoy. Yo en mi lugar, en el suelo; mi Amo
en el sofá con su iPad, con sus piernas alrededor mío. Me encantó sentir su
piel rozando la mía, su cercanía, su protección. Él rodeando mi cuerpo es
hermoso, me llena de paz y de placer a la vez.
Fuimos a la exposición y hasta
ahí deseo comerme su polla. Me agaché fugazmente viéndolo de pie y aprovechando
que no nos veían empecé a comérmela en mi mente.
Más tarde nos arreglamos para la
cena y luego la noche de zorrería. El universo llevó a que los planes
cambiaran. Todo es por algo. Nosotros nos acomodamos, sabemos cómo funciona el
universo. Teníamos que llegar al puticlub, justo mi fantasía de ayer.
Estuve ahí disfrutándolo tanto, tan a gusto, viendo a las mujeres. Me sentí
como si conociera ese lugar. Volví a sentir esa sensación llegando a casa. Ya
había estado ahí, yo atendiendo a los clientes, dando placer, siendo usada,
bailando, conquistando. Y fue la primera fantasía cumplida en la compañía de mi
Amo y la seguridad que me da sabiendo que está ahí a mi lado.
Y así se fue con su PUTA a casa.
Llevó a su PUTA para follarla y me folló por todos lados, fue maravilloso. El plug
grande que me dio placer por primera vez en mi culo, el pollón tan al fondo de
mi coño destrozándome, que entró tan fácil. ¡Ay, la polla de mi dueño durísima
en mi boca! Follándome, un placer tan maravilloso.
Cada rincón de mi cuerpo fue
follado. Me entregué por completo sintiendo la posesión por todos lados,
entregándome, sintiendo tantísimo placer, sintiéndome tan PUTA, tan PUTA como
soy. Y ese deseo de ser follada por todos los frentes posibles, sentir la
intensidad de tantas pollas por todos lados a la vez, sintiéndome
grandiosamente PUTA.

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