martes, 22 de septiembre de 2026

Día 45: Bienvenido a Madrid

Hoy ha sido un día en el que he disfrutado tanto. He sentido tanto placer constantemente. Es maravilloso. Placer de ser PUTA.

Hoy llegó mi Amo a Madrid. Volverlo a ver, acariciarlo, tocarlo, sentirlo me llena de tantísima energía.

Ir a recogerlo a la estación con mi camiseta que me regaló, Fuck Toy. Una señal clara de que su PUTA estaba ahí por él. Empezaba el juego y la complicidad. Caminando por Madrid con una camiseta que expresa quién soy. Soy de su propiedad. Y desde la parada del autobús lo demostró claramente.

Mi Amo… ante mi atrevida afirmación de que no podía tocar el plug que llevaba en mi culo, me volteó y me dijo: «¿Que no puedo? ¿Que no puedo, PUTA?». Y presionando en mi culo hizo que lo sienta mucho más adentro.

Y así llegamos a casa y simplemente hizo algo totalmente inesperado. Es brutal lo que me hace sentir. Fue sorpresivo, tan excitante. Él, mi Amo, él, mi Dueño, se arrodilló frente a mí. Él, cuya posición está por encima. Mi Amo hizo el protocolo por mí. Me sorprendió y me encantó tanto verlo ahí de rodillas frente a mí. Estaba en el suelo, en un lugar que es mío, en el lugar en el que me gusta estar, que lo disfruto. Sé que fue momentáneo, pero fue maravilloso, tan hermoso verlo ahí por mí, por esos segundos arrodillado, con todo lo que significa. Me quedé absorta en mis sensaciones, en mis pensamientos y muy mojada. Y ahí empezó a comerme el coño tan deliciosamente. Siento tanto placer, me pone tan cachonda.

Luego me dio un precioso regalo: un collar negro. Me lo puso y me encantó sentirlo en mi cuello. Siempre he pensado que el cuello es muy poderoso, lo que llevo en él tiene mucha fuerza y mucho más si está tan pegado a mi cuello que no me deja respirar. Mi Amo me ordenó no verlo. Obedecí porque sé que siempre detrás de cada indicación de mi Amo hay una razón, un propósito, algo superior que me lleva a dejar a un lado la inmediatez, el deseo del momento. Y así fue como me hizo ver mi collar frente al espejo en el baño, los dos juntos. Me encantó.

Me sentí totalmente identificada. Una sola palabra con tanta fuerza, tanto poder: «PUTÍSIMA», en letras mayúsculas y brillantes. Fue tan excitante, me encanta. Me mojo al recordarlo. Así deseo salir a una fiesta a la cual iremos juntos, esa que deseo tanto participar. Solo pensarlo me excita tanto. No llevaré nada más, solo mi collar, porque ese collar es mi identidad.

 

Han sido sensaciones intensas. Mi Amo me da tantísimo placer. Uno, dos, tres, cuatro… ¡ocho orgasmos! Y ni había llegado la comida. Habían pasado poquísimas horas desde su llegada.

El momento de la comida fue brutal. Llegó el chico de Glovo, al igual que una fantasía en la cual el repartidor me encontró atada en la cama y me dio de comer, a cambio de follarme. Lo recibí con ropa interior y con mi collar mientras mi Amo grababa el momento. Habíamos planeado todo. Yo lo distraía, le agradecía porque estaba hambrienta y luego mi Amo gritaría: «¡PUTA , tengo hambre!». No llegamos a hacerlo. El joven repartidor me miró y me entregó la bolsa fugazmente. Se fue inmediatamente, como huyendo de mí. Sentí que se fue sin disfrutarme, sin mirarme, sin gozarme. Quise hacer lo planeado con mi Amo, agradecerle al repartidor y que escuchara las palabras de mi Amo llamándome PUTA, pero esta vez no se dio. Será en otra ocasión. Pero salí a recibirlo en ropa interior y con mi collar de PUTÍSIMA y eso me dio tanto placer, a pesar de la huida del repartidor al verme.  

 

Mi Amo me ha follado la garganta hoy tan profundamente y se ha corrido tan adentro por primera vez, al fondo de mi garganta. Lo adoré. Nunca había sentido esa sensación, me encanta. Cada vez siento un centímetro más al fondo su polla en mi garganta.

 

Antes de almorzar, follamos viendo una de las películas que me ha traído. Me encanta otro de sus regalos, películas que sé que las ha visto y que le encantan. Es brutal verlas. Cuando por fin decidimos almorzar, era inevitable… era inevitable parar a ver su polla. Se la comería todo el día, su deliciosa polla. Él se merece recibir tanto placer.

 

Me encantó hacer juntos la redacción de la publicación del blog de hoy. Yo en mi lugar, en el suelo; mi Amo en el sofá con su iPad, con sus piernas alrededor mío. Me encantó sentir su piel rozando la mía, su cercanía, su protección. Él rodeando mi cuerpo es hermoso, me llena de paz y de placer a la vez.

 

Fuimos a la exposición y hasta ahí deseo comerme su polla. Me agaché fugazmente viéndolo de pie y aprovechando que no nos veían empecé a comérmela en mi mente.

 

Más tarde nos arreglamos para la cena y luego la noche de zorrería. El universo llevó a que los planes cambiaran. Todo es por algo. Nosotros nos acomodamos, sabemos cómo funciona el universo. Teníamos que llegar al puticlub, justo mi fantasía de ayer. Estuve ahí disfrutándolo tanto, tan a gusto, viendo a las mujeres. Me sentí como si conociera ese lugar. Volví a sentir esa sensación llegando a casa. Ya había estado ahí, yo atendiendo a los clientes, dando placer, siendo usada, bailando, conquistando. Y fue la primera fantasía cumplida en la compañía de mi Amo y la seguridad que me da sabiendo que está ahí a mi lado.

 

Y así se fue con su PUTA a casa. Llevó a su PUTA para follarla y me folló por todos lados, fue maravilloso. El plug grande que me dio placer por primera vez en mi culo, el pollón tan al fondo de mi coño destrozándome, que entró tan fácil. ¡Ay, la polla de mi dueño durísima en mi boca! Follándome, un placer tan maravilloso.

 

Cada rincón de mi cuerpo fue follado. Me entregué por completo sintiendo la posesión por todos lados, entregándome, sintiendo tantísimo placer, sintiéndome tan PUTA, tan PUTA como soy. Y ese deseo de ser follada por todos los frentes posibles, sentir la intensidad de tantas pollas por todos lados a la vez, sintiéndome grandiosamente PUTA.

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