Hoy ha sido un nuevo día de puro placer, sintiendo y disfrutando al máximo, comiéndome la polla de mi Amo tantas veces, tan al fondo, sintiéndola tan adentro de mi garganta. Hoy me la comí mucho más que ayer. Cada vez su polla entra más al fondo de mi garganta. Cuando creo que he experimentado un enorme placer descubro que, aún queda más. Es brutal, me excita tanto. Quedarme sin aire cuando me atrapa el cuello con sus piernas y me folla la garganta es simplemente espectacular. Me encanta sentirla tan al fondo. La siento ahora mismo recordándola. Me vuelve loca de placer.
Hoy comí su polla mientras veíamos
una serie que nos divierte mucho y nos hace reír y durante la pausa de
publicidad, aprovechaba para comerme más y más su polla. Adoro tenerlo aquí en
casa, echado en el sofá frente a la TV y yo encima suyo comiendo su polla. Es
espectacular. Cogió su móvil y empezó a escuchar mi audio. Ahí estaba yo, comiéndome
su polla mientras mi Amo escuchaba el mensaje que le había mandado más
temprano. Me excita enormemente escribir todo lo que siento, enviarle esos
audios y volver a escucharlos. Me enciende releerme cada día al preparar el blog,
revivo cada detalle con la misma intensidad. Soy tan PUTA, tan PUTA que vuelvo
a mojarme reviviéndolo. Y ahí estaba escuchándome en plena entrega hacia mi
Dueño, mientras comía su polla. Me fascina.
Hicimos el post de hoy y descargamos las películas porno que me trajo. Mi Amo escogió uno de los videos para verlos juntos. Vi cómo salía del culo de una mujer tantísima leche. Era justo la escena que mi Amo deseaba que vea, la escena del novio con la novia PUTÍSIMA. Pensó en ella para grabar una película a falta de una actriz. Mi Amo me dijo que me ve en ella, en esa novia putísima, y le dije que yo también me veo ahí. Tan libre y disfrutando, la encontró en casa follando con otro. Ella recibió muy bien a la visita como muy buena anfitriona y luego todos entraron en el juego del placer.
Mi Amo empezó a follarme mientras veíamos la película juntos y yo me imaginaba así, con tres pollas, viviendo lo mismo que ella, sintiendo ese gran placer. ¡Tan PUTA!
De ahí mi Amo me metió a la habitación y siguió follándome. Me rompe tanto, me da tantísimo placer, es imparable. Me moja tanto y soy su grandísima PUTA.
Luego de unos orgasmos espectaculares nos arreglamos para la noche de zorreo. Yo iba con unos tacones y un vestido con cierre delantero de arriba hacia abajo. Mi Amo tan guapo, sexy y atractivo. Tenía unas ganas de follármelo.
Salimos de la casa, cenamos y luego fuimos a un concierto en un pub. En el camino al pub mi Dueño me metió mano como siempre lo hace y sabe hacerlo tan deliciosamente. Me metió sus dedos en el coño mientras caminábamos y nos cruzábamos con la gente. Él me mete mano en todos lados cuando le apetece y así debe ser porque es mi Dueño y yo soy su propiedad. Adoro serlo.
En el camino practicamos la historia del zorreo, una novia muy PUTA. Mi novio se fue a la playa nuevamente con sus amigos y me dejó sola, y yo aproveché la oportunidad para salir a zorrear mientras él pensaba que me quedaba en casa. Una vez hubiera escogido el target de la noche se acercaría mi Amo. Era un supuesto amigo en común de mi novio y mío. Me preguntaría por mi novio, hablaríamos y ahí le presentaba a mi target simplemente como un compañero de trabajo. Así, muy PUTA, engañando a ambos en su cara, al target ya que ahora él sabría lo PUTA que soy ya que le había ocultado que tengo un novio y al amigo con el que me había encontrado, rol que desempeñaría mi Amo, mintiéndole y diciéndole que el hombre con el que estaba era solo un compañero de trabajo.
Esa adrenalina de sostener ese juego, esa complicidad secreta con mi Amo, me genera un gran placer y una excitación desbordante. Y así entramos al pub. Primero entré yo para hacer una inspección rápida de los targets. Luego entró mi Amo. Me encantó verlo a lo lejos, las miradas que nos cruzábamos mientras que yo buscaba el target de la noche. Lo veía cómo me buscaba y hablábamos con la mirada. Pasé por su lado dos veces. Quería que sepa que estaba ahí, que sepa que soy suya. Regresé a seguir en la búsqueda de mi target. Mi Amo hizo un cambio de ubicación muy relevante. Siempre él ordenando todo, observándolo, guiando. Me dio su lugar y ahí busqué ese target para empezar a zorrear. No había mucho tiempo, estábamos con el tiempo en contra, así que identifiqué rápidamente a uno y con la excusa de lo que decía su camiseta, le hablé y estuve un rato charlando con él y sus cinco amigos. Al terminar el concierto, se fue mucha gente y éramos muy pocos en la sala. El zorreo en esta ocasión no solo era la historia creada con mi Amo sino también tocarle la polla a ese hombre. El ambiente no era propicio, luego del concierto quedó poca gente en la sala y él estaba con todos sus amigos al lado, lo cual dificultaba la misión de la noche, tocarle la polla. Hablé con mi Amo, recibí su orden de dejar la misión e irnos. Le pregunté por el baño porque deseaba que me follara ahí y formaba parte del plan de la noche que habíamos conversado. Me dijo que no, que salga, que lo espere afuera, que estaba a la izquierda del pub, y lo hice sin dudarlo.
Me despedí, como siempre, sin dejar datos de contacto, sin aceptar citas, solo me fui directa a mi Dueño. Caminaba hacia él, nos encontramos en la esquina y hablamos de lo que había pasado. Y luego empezó a tocarme, a meterme sus dedos en mi coño. Todo el camino hasta la casa fue brutal. Fue un cúmulo de sensaciones. Me comí su polla, me metió sus dedos. En una esquina me sentó y me comí otra vez su polla. Me encanta. Le dije que quería que me folle ahí mismo y él me dijo que tenía un mejor plan. Me encanta tanto, confío tanto en él, esa mezcla de sensaciones, esa excitación, esa complicidad y esa ternura a la vez. Verme y sentirme mojada, excitada y él con la polla afuera, cogidos de las manos.
Me preguntó en un momento por La Castellana, y me dijo que íbamos hacia allá. No tenía la más mínima idea de lo que ocurriría allí. Fue al cruzar La Castellana que lo hizo, en mitad de La Castellana me agachó y le comí su polla. Era totalmente consciente de dónde estaba y lo que hacía y me llenó de un placer espectacular. La experiencia brutal que estábamos creando me excitó tanto. Le comí su polla, la sentí tan adentro de mí, fue tan espectacular. Estaba tan excitada que lo volvimos a hacer en el carril adicional de La Castellana, pero ahora con ese semáforo en rojo para los peatones. Fue tan excitante.
Luego caminamos y encontramos un banco ahí mismo. Mi Amo me poseyó... me encanta. Adoro la mente que tiene, adoro el lugar que escogió y la forma en que lo hizo. Sé muy bien por qué lo hace, y adoro que nos guste lo mismo, que compartamos este deseo y que lo disfrutemos tanto.
Ahí, me comí su polla tres veces. Me puso de pie, me levantó y me subió al banco, manteniéndome sostenida en equilibrio. Deseaba tanto sentir su polla dentro de mí... Luego puso a su PUTA —me puso a mí— de espaldas, me inclinó, mirando hacia el lugar en el cual sabemos muy bien que voy a zorrear, y me folló ahí deliciosamente. Sentir cómo su polla entraba en mi coño... la deseaba tanto y la sentía tan dentro. Apoyé las manos en el asiento del banco, dejándome follar en pleno centro de las calles de Madrid. El universo y el tiempo eran nuestros, absolutamente nuestros; no existía nada más. Gemí y me corrí.
Me encanta todo lo que vivimos, me encanta lo sexy y sensual que es, todo lo que provoca en mí, todo lo que disfrutamos y compartimos. Al terminar, me recordó recoger mi bolso del banco, el cual había dejado olvidado. Podrá tener un valor económico, pero en ese momento ni me acordaba de él; no me interesa, porque el valor de la polla de mi Amo es infinito y la escojo una y mil veces. Aunque perdiera ese bolso, sería lo que menos me importaría.
Siguiendo las órdenes de mi Amo, continuamos el camino a casa con la cremallera de mi vestido abierta a la altura del pecho, mostrándolos muy abajo, y la parte inferior subida a la altura de mi coño, dejándome expuesta y chorreando. Cada paso fue brutalmente excitante. Sentía lo PUTA que soy, sabiendo los dos que había tantas cámaras de seguridad observándonos. Quienes miraran esas pantallas tenían ahí un material perfecto para relajarse y disfrutar de una pareja tan cachonda, entregada al sexo en plena calle, mostrándose al mundo, sintiéndose y regalándose ese placer. Así nos veían y así éramos. Luego, tras tanto placer, nos fundimos en un abrazo lleno del amor y el cuidado que nos tenemos.
Llegamos a casa y, apenas cruzamos el umbral del edificio, me bajó aún más la cremallera y me metió los dedos. Soy tan suya... soy de su absoluta propiedad. Empezó a follarme con los dedos ahí mismo, frente a las cámaras de seguridad del edificio. Yo estaba solo con el sujetador, con los pechos al aire y el coño visible.
Entramos al piso y empezamos a follar. Fue tan excitante contarle a mi Amo la conversación que tuve con el target de la noche y sus amigos mientras me follaba. Es maravilloso compartirlo, pero sobre todo crear todo esto juntos.
Mi Amo estableció un nuevo protocolo: cada vez que pase por el banco donde me folló, me detendré y meteré los dedos en mi coño para sentir y recordar cómo me poseyó ahí mismo. Y al cruzar La Castellana, me persignaré exactamente en el lugar donde me comí su deliciosa polla, como un acto de respeto y memoria hacia esa experiencia tan increíble que creamos, para honrar lo que hicimos.
Es maravilloso tener este espacio
seguro donde la lujuria extrema y el amor conviven sin dudas; es un privilegio
absoluto que muy pocos tienen. Esta complicidad y esta confianza son las que
nos permiten explorar y sentir tanto. Como bien dice mi Dueño, somos unos
privilegiados por crear y disfrutar momentos tan maravillosos, y sé que vendrán
muchos más. Me fascina cómo nos cuidamos y cómo construimos todo desde el amor
y la lujuria más puras, listos para todo lo que venga.

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